El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en conferencia de prensa tras la reunión Federal Open Market en Washington. (AP/Jacquelyn Martin)

Washington — Por primera vez en años, la Reserva Federal se reunirá estando básicamente satisfecha con las tasas de interés y sin aparente intención de modificarlas en el corto plazo.

El presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, se ha expresado complacido con las políticas de la Fed gracias a una estable, aunque poco espectacular, economía impulsada por un sólido mercado laboral. El desempleo está en su nivel más bajo en 50 años. El crecimiento económico sigue estable, aunque modesto, con una tasa anual de aproximadamente 2%. La inflación está bajo control, con lo que el banco central podría estar meses sin hacer cambios.

Sin embargo, incluso con la Fed aparentemente cómoda con el rango de su tasa de referencia -un nivel históricamente bajo de entre 1.5% y 1.75%- siguen en pie interrogantes sobre sus políticas. Por ejemplo, qué pasos tomará hacia la compra de bonos del Tesoro a corto plazo, cuya intención es mantener activos los mercados crediticios interdiarios y bajas las tasas de préstamos a corto plazo.

Los funcionarios probablemente también dedicarán tiempo en su reunión del martes y miércoles para discutir una revisión de sus políticas en tiempos de persistente baja inflación y tasas de interés reducidas.

También persiste la incertidumbre sobre la economía global, los elevados niveles de la deuda corporativa y los posibles riesgos para los mercados financieros de tasas ultra bajas consistentes.

El año pasado, la Fed redujo tres veces su tasa de referencia después de haberla aumentado cuatro veces en 2018. Powell y otros funcionarios de la Fed dan crédito de esas reducciones por la revitalización del mercado de la vivienda y por contrarrestar los efectos nocivos de la guerra comercial del presidente Donald Trump con China.


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