Sede de Fannie Mae en Washington. (AP /Manuel Balce Ceneta)

Washington — El gobierno del presidente Donald Trump dio a conocer su plan para poner fin al control gubernamental de Fannie Mae y Freddie Mac, las dos enormes hipotecarias que casi colapsaron durante la crisis financiera de hace 11 años y fueron rescatadas con $187,000 millones de dólares de los contribuyentes.

El plan del gobierno plantea que Fannie y Freddie regresen a propiedad privada y se reduzca el riesgo para los contribuyentes. Eso mientras mantienen el acceso de los compradores de casas a una hipoteca con tasa fija a 30 años, un pilar del financiamiento de vivienda. El Departamento del Tesoro publicó el plan el jueves y se lo presentó a Trump, quien lo había solicitado en marzo.

Aunque no están tan a la vista pública, ambas compañías tienen un papel crítico en el mercado de vivienda. Juntas garantizan aproximadamente la mitad de los $10 billones que vale el mercado hipotecario estadounidense.

Fannie y Freddie, que operan bajo las llamadas curadurías gubernamentales, otra vez son rentables después del rescate de 2008 y reembolsaron por completo al Tesoro el auxilio financiero.

Inicialmente, el gobierno intentó que el Congreso aprobara una ley para revisar el sistema de financiamiento de vivienda y regresar las compañías a accionistas privados. Sin embargo, el Congreso no ha actuado y ahora las autoridades dicen que tomarán medidas administrativas para el cambio principal, poniendo fin a las curadurías de Fannie y Freddie.

El nuevo plan haría que otra vez sean compañías de propiedad privada pero “patrocinadas” por el gobierno. Sus ganancias ya no irían al Tesoro, sino que serían utilizadas para construir su capital como un colchón contra posibles pérdidas futuras.

¿Qué son Fannie Mae y Freddie Mac y qué hacen?

Antes de la Gran Depresión de la década de 1930, las hipotecas las proporcionaban principalmente compañías de seguros de vida, bancos y cajas de ahorro, con poco apoyo gubernamental. Fannie fue creada en 1938 para comprar préstamos emitidos por la Administración Federal de Vivienda de Estados Unidos. Freddie se fundó en 1989.

Son llamadas empresas patrocinadas por el gobierno. Antes de que fueran absorbidas en 2008, eran compañías privadas, pero disfrutaban de la garantía implícita de que el gobierno actuaría y las rescataría si fracasaban. Eso fue lo que sucedió después del colapso del mercado hipotecario y la oleada de incumplimientos de pago.

Las compañías no hacen préstamos para viviendas. Los compran de bancos y otros prestamistas, y losempaquetan en títulos, los garantizan contra incumplimientos y los venden a inversores. Como las compañías están bajo control gubernamental, los inversores están deseosos de obtener los títulos “seguros”.

Y como Fannie y Freddie están atrás de casi la mitad de los préstamos hipotecarios de Estados Unidos, son importantes para los propietarios de vivienda y posibles compradores, aunque la gente probablemente no vea su impacto.

¿Por qué el gobierno de Trump quiere poner fin al control del gobierno?

Los funcionarios públicos dicen que el gobierno debería tener sólo una participación limitada en el financiamiento de la vivienda y que el actual sistema deja a los contribuyentes expuestos a otros posibles rescates. Algunos legisladores, tanto republicanos como demócratas, coinciden con esa visión.

Altos funcionarios del Tesoro le dijeron el jueves a la prensa que el extenso poder del gobierno en esta área significa que la Agencia Federal de Financiamiento de Vivienda (FHFA) puede determinar quién recibe una hipoteca, el precio y términos del préstamo, cómo se realiza y se mantiene y qué sucede si el prestatario incumple.

La revisión propuesta del gobierno del financiamiento a la vivienda “protegerá a los contribuyentes y ayudará a los estadounidenses que quieran comprar una casa”, dijo en un comunicado el secretario del Tesoro Steven Mnuchin. “El efectivo y eficiente sistema federal de financiamiento de vivienda también contribuirá significativamente al continuo crecimiento económico durante este gobierno”.

¿Qué propone el gobierno?

Hay pormenores sobre el financiamiento de vivienda en el plan, pero el cambio principal es acabar con las curadurías. Las autoridades no han dado una fecha para implementar la medida administrativa.

Mark Calabria, director de FHFA, indicó hace poco que no sería pronto y probablemente después de 2020. Se tendrá que cumplir con algunas condiciones para que las compañías estén “listas para salir”, señaló. Éstas incluyen asegurar que las compañías tengan suficiente capital para operar y continuar por su cuenta en caso de una severa desaceleración económica.

Otros cambios delineados en el plan tendrán que ser aprobados por el Congreso, como reemplazar los objetivos de vivienda asequible de Fannie y Freddie con un apoyo más “personalizado” para los compradores de primera vez y prestatarios de ingresos bajos y medios.

¿Hay preocupaciones por el nuevo plan?

Algunos expertos han expresado la preocupación de que los nuevos requisitos de capital para las compañías puedan causar que aumenten sus cuotas para garantizar las hipotecas, lo que potencialmente aumentaría los costos del crédito para los compradores de vivienda.

Las autoridades reconocen que es difícil predecir cuál será el impacto en los costos de los préstamos. Sin embargo, afirman que al quitar las restricciones gubernamentales, el plan probablemente extenderá la oferta hipotecaria y posiblemente reduzca los costos.


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