Home Depot recibrá órdenes por teléfono desde mañana, hasta el jueves, antes de las 3:00 p.m. para que los clientes puedan recoger en la tienda entre viernes y sábado. (Archivo)

Pese a que las ferreterías podrán operar parcialmente durante las próximas dos semanas de cuarentena, para algunas de ellas la logística que necesitan para cumplir con la Orden Ejecutiva es tan complicada que evalúan el no abrir.

De acuerdo con la nueva Orden Ejecutiva 2020-029, se permitirá que las ferreterías abran los viernes y sábados, de 9:00 a.m. a 12:00 del mediodía, pero solo mediante citas. No se permitirá la entrada del público en general y deberán atender a un cliente a la vez.

La cadena Home Depot va a ofrecer el servicio, empezando este viernes en sus nueve tiendas, confirmó Margaret Smith, portavoz de la cadena. Explicó que los clientes deberán llamar a la Home Depot en la que deseen comprar para hacer la orden de los artículos que necesitan.

A partir de mañana miércoles, los clientes pueden hacer pedidos llamando directamente a la tienda y programando una cita para recoger sus artículos”, dijo Smith. “Pedimos a los clientes que llamen para hacer sus pedidos antes del jueves a las 3:00 p.m. para las citas de recogida del viernes y sábado”, agregó.

Puede acceder a www.homedepot.com/storefinder para conocer los teléfonos de cada tienda.

En cuanto a las ferreterías locales, El Nuevo Día supo que no todas están dispuestas a operar en un horario tan reducido. Esto pese a que la Asociación de Comerciantes en Materiales de Construcción (ACMC) fue una de las entidades empresariales que abogó ante el gobierno para que se les permitiera ofrecer el servicio durante la cuarentena.

Jorge Pérez, de ACE Arilope en Aguadilla, dijo que de las 14 tiendas de la cadena, solo la mitad aproximadamente abrirá el viernes y sábado, y aún no tienen claro cuándo están autorizados a tomar las órdenes de los clientes. “No sabemos si durante la semana los empleados podrán tomar las órdenes”, comentó Pérez, quien hace gestiones para que el gobierno le aclare la orden.

“Todos estamos tocando de oídos. Vamos a ver cómo responde el público y los empleados. Primero es la salud y la vida, y proteger a los empleados. Hay que crear un balance porque aquí no vamos a ganar dinero. Si fuera por dinero no se abre, pero es por el servicio que hay que darle al pueblo, como hacen los médicos y las enfermeras”, expresó el ferretero.

Mientras, otros dueños de ferreterías prefieren no complicarse con la logística debido a que son solo seis horas semanales las que tendrán para despachar mercancía y no quieren correrse el riesgo de que los multen por alguna violación. Otros temen que sus empleados puedan contagiarse con el virus.


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