Los supermercados serían uno de los más afectados, ya que necesitan mantener las neveras y los congeladores prendidos por largo tiempo. (GFR Media)

El sector privado reaccionó sorprendido ante el acuerdo de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) con bonistas de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), que provocaría que la factura de luz se dispare y aleje la prometida y ansiada reducción en el costo energético.

“Esto impacta el costo de operación. Es absurdo aumentar 28% a un negocio que paga $30,000 mensuales de luz, en una industria en la que el margen de ganancias es ínfimo”, expresó Mayreg Rodríguez, directora ejecutiva de Supermercados Selectos.

Rodríguez dijo que sus socios -los cuales son dueños independientes- han remodelado las tiendas para adquirir equipos más eficientes en el consumo de energía, y aun así la factura de electricidad sigue alta. Explicó que los supermercados consumen mucha energía, ya que necesitan mantener las neveras y los congeladores prendidos por largo tiempo.

En Selectos, hay socios que operan cuatro o cinco supermercados, lo que implica que el impacto en sus facturas será “brutal”. Uno de ellos paga $140,000 mensuales a la AEE por los cinco establecimientos, y si se aprueba el acuerdo propuesto, tendría que pagar $7,000 adicionales a partir de julio; y al cabo de tres años, la factura subiría a $179,200 mensuales.

“El empresario puertorriqueño va a tener que reinventarse”, dijo la directora ejecutiva de Selectos, al tiempo que llamó la atención al hecho de que todavía hay apagones y fluctuaciones en el voltaje, los cuales provocan que los equipos eléctricos se dañen y obliga a los negocios a tener sistemas alternos de energía.

“La preocupación es enorme, no hay margen para absorber estos aumentos”, manifestó, por su parte, Manuel Reyes, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), quien señaló que el sector ha visto las ventas reducirse tras la terminación de los fondos adicionales del Programa de Asistencia Nutricional (PAN).

Reyes confía en que el aumento no se materialice y que el gobierno genere eficiencias y haga ajustes en otras áreas que eviten el propuesto incremento en la luz.

Por su parte, Enid Monge, presidenta de Empresarios por Puerto Rico y exmiembro de la Junta de Gobierno de la AEE en representación del sector industrial, indicó que este acuerdo es parecido al que propuso Lisa Donahue el cuatrienio pasado, y algunos criticaron.

Monge opinó que los comercios pequeños y medianos serán los más perjudicados con el aumento, pues son los que tienen la tarifa más alta. Señaló que nadie en la AEE le ha sabido explicar el por qué la tarifa comercial es tan cara, pese a que lo preguntó varias veces cuando estuvo en la junta.

“El comercio será penalizado; en el pasado, cuando subió la tarifa, muchos negocios cerraron, no creo que esta vez sea distinto. No van a poder con el empuje, bajando la población y las ventas”, manifestó la empresaria. Agregó que, en su caso, eliminó los letreros lumínicos de su floristería, no prende todas las neveras y usaun solo acondicionador de aire, todo con el fin de bajar el consumo energético.

El comerciante Emilio Reyes, de la Farmacia Reyes en la avenida Paraná, en San Juan, está preocupado también con el aumento anunciado. “Imagínate, eso es desastroso porque no podemos decir que las medicinas van a costar un 5% o 28% más. Los PBM (administradores de beneficios de farmacias) son los que determinan cuánto nos van a pagar por los medicamentos y a ellos no les importa que nuestros costos aumenten”, sostuvo Reyes.

“Ese 5% de aumento en la luz este año se sumará a los aumentos en los seguros, en la reducción de 5% en el reembolso de los PBM. De chispito en chispito, nuestra ganancia se evapora”, agregó.

Para el economista José Alameda, el aumento en la luz se veía venir, y recordó que cuando él lo dijo al año pasado, le criticaron. Sostuvo que otros países reconocidos por su competitividad tienen un costo energético caro, igual que Puerto Rico. Entre ellos mencionó a Irlanda, con 27 centavos el kilovatio hora, Alemania con 33 centavos, Reino Unido con 22 centavos y Japón con 27.

“El problema con Puerto Rico es que la demanda por energía ha bajado, las ventas de energía cada vez son menores y la actividad económica está anquilosada. ¿A quién le van a vender la luz? ¿Para qué van a venir empresas aquí, a venderle a quién?”, cuestionó el economista.

Alameda agregó que en otros países, las privatizaciones del servicio eléctrico han ocurrido cuando la demanda por energía iba en aumento y la población estaba en crecimiento. Por ello, entiende que el acuerdo no cumplirá con las expectativas y resaltó que ello llevará a afectar aún más los servicios esenciales a la población, entre los que mencionó la salud, la educación y la seguridad.

Otro que puso en duda la efectividad del acuerdo fue Rodrigo Masses, presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico, quien opinó que Puerto Rico no podrá pagar el aumento propuesto. Indicó que varias compañías van a separarse del sistema eléctrico, aun cuando la AEE les cobre una penalidad por el llamado costo de transición.

“El separarse del ‘grid’ implica una merma en los ingresos de la Autoridad que va a ser significativa y que los va a abocar al fracaso”, advirtió Masses.

Aseveró que a quien menos le conviene que los ingresos de la AEE disminuyan es al dueño de la deuda. “Aquí los consultores le han hecho un trabajo muy flaco, tanto al pueblo de Puerto Rico como a los dueños de la deuda, porque esta fórmula es absurda y no va a permitir ni que Puerto Rico pague ni se desarrolle”, prosiguió el líder de los Industriales.

“Si vamos a transicionar al gas natural para pagar lo mismo o pagar más, ¿qué negocio estamos haciendo? Si esto va a quedar peor de lo que estaba, aquí se aplica el refrán de que es peor el remedio que la enfermedad. La verdad es que esto no tiene ni pie ni cabeza”.

El Nuevo Día supo que una compañía de dispositivos médicos que opera varias plantas en la isla estimó preliminarmente que el alza representa entre $3.5 y $4.5 millones en costos incrementales en su factura de luz al año.

Mientras, Kenneth Rivera, presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, dijo que le tomó por sorpresa el acuerdo, aunque reconoce que la deuda había que pagarla. “Para los empresarios, esto no es una noticia buena. No ayuda a la competitividad del país”. Pese a que no ha leído el acuerdo, a Rivera le gustaría pensar que el cambio a gas natural contribuirá a abaratar el costo energético.

El reportero Antonio Gómez colaboró con esta historia.


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