El consumo de comestibles ha ganado popularidad en estos días, debido a que son más duraderos que otros productos inhalables o que la misma flor. (archivo)

Aunque el cierre de sus talleres de trabajo les ha hecho un hueco en el bolsillo, los pacientes de cannabis medicinal en Puerto Rico han optado por productos más económicos con menor impacto a los pulmones y un efecto más duradero para luchar contra el insomnio o la ansiedad, además de paliar los dolores que acompañan sus condiciones crónicas o terminales, durante la pandemia del coronavirus.

Y aunque las tendencias varían de un negocio a otro, en general, la industria de cannabis medicinal, que es otro eslabón en la cadena de suministros de la salud y permanece en operación bajo la emergencia, ha registrado incrementos en ventas desde un 20% en los dispensarios hasta un 100% en el cultivo y manufactura de sus productos.

“Algo que estamos viendo en estos días es que el poder adquisitivo de los pacientes, que algunos de ellos llevan ya la segunda semana sin cobrar, están buscando productos más económicos y su ticket de compra también es menor”, indicó José Vázquez, presidente de la cadena de dispensarios Frontiers Medical Cannabis, quien ha visto incrementos en ventas de 20 al 30%, dependiendo del local.

Sin embargo, Vázquez indicó que sus pacientes ahora optan por comprar menores cantidades, pero visitan sus tiendas más a menudo, por lo que implementó un riguroso sistema de sanitización en sus cuatro dispensarios en Carolina, Caguas, Guaynabo y Humacao.

“Solo estamos atendiendo a dos personas a la vez en la sala de espera y procuramos que mantengan entre 8 a 10 pies de distancia entre ellos. Estamos desinfectando todas las áreas de registro y dispensa antes de atender a cada paciente y se van a dar cuenta que todos nuestros budtenders (empleados) utilizan guantes y mascarillas que cambiamos rutinariamente. También le estamos dando hand sanitizer a todos los pacientes cuando llegan al dispensario”, añadió Vázquez, quien resaltó que su industria debe operar hasta mejor que una farmacia por la frágil salud de muchos de sus pacientes.

La empresa Weedco. opera siete dispensarios de cannabis medicinal desde Mayagüez hasta Carolina y ha implementado un protocolo de limpieza similar, pero ha visto un incremento de casi un 35% en ventas debido a que sus pacientes están comprando más de lo usual para que les dure más tiempo.

“La gente usualmente compraba para uno o dos días, ahora están comprando para la semana completa”, dijo su gerente de Ventas y Mercadeo, Pepe García, quien atribuyó esta tendencia a los adultos mayores y personas de salud comprometida que procuran salir la menor cantidad de veces de sus casas.

También indicó que los pacientes que antes optaban por aceites para vaporizar e inhalar en su casa, ahora han preferido los comestibles. García entiende que “lo están haciendo por la duración y por el impacto de la vaporización a su sistema respiratorio. Por eso los vemos optando por comestibles, que hacen lo mismo, pero duran un poco más y no requieren de inhalación”.

Según García, aunque los productos para la inhalación, tales como el aceite y la flor para vaporización, producen el alivio más rápido (en solo minutos), usualmente cuestan más y duran menos. El precio es un factor, pero el que el coronavirus ponga en mayor riesgo a las personas con problemas pulmonares es otra, resaltó.

Le siguen los productos sublinguales como las gotas para el insomnio, pero los bizcochos, galletas, dulces y otros comestibles son los más económicos y de mayor duración, aunque puedan tardar más de media hora en hacerse sentir luego de su consumo.

Ambas cadenas de dispensarios enfatizaron el uso sus páginas de internet y el teléfono para ahorrar tiempo y minimizar el tiempo de contacto cuando lleguen a la tienda a pagar y recoger su orden.

En el lado del cultivo y la manufactura, la empresa Tropizen reportó que sus ventas al por mayor de la flor de cannabis y otros derivados se ha duplicado, en comparación con el mes de febrero.

“Literalmente, vendemos todo lo que publicamos en nuestra página. Por ejemplo, el lunes pusimos entre 40 y 50 libras de la flor (de cannabis) y se vendió todo en cinco minutos. Subimos productos regularmente a nuestra plataforma digital de compras, pero se están vendiendo tan pronto los anunciamos”, afirmó una de las cofundadoras de Tropizen, Marni Meistrell, quien supervisa el cultivo, la manufactura y la venta al por mayor de productos de cannabis en Puerto Rico.

Aunque García indicó que los médicos siguen registrando nuevos pacientes de cannabis medicinal a través de la telemedicina, son muy pocos los que han llegado a sus dispensarios, en comparación con los que llegan de otros dispensarios por falta de inventario.

A eso hizo eco Meistrell, quien ha palpado que el incremento en demanda responde a que “muchas personas están comprando impulsivamente por si obligan a los dispensarios a cerrar en algún punto”, pero afirmó que la cadena de suministros todavía aguanta el empuje.

Sin embargo, indicó que la poca disponibilidad de productos de limpieza y vestimenta protectora, que son estándar en el cultivo (con o sin pandemia), están haciendo el proceso un poco más difícil y costoso.

En cuanto a la falta de bancarización, que obliga a los negocios del cannabismedicinal en Puerto Rico a operar solo en efectivo, Vázquez opinó que esta pandemia prueba que el gobierno federal debe flexibilizar sus regulaciones para finalmente darle acceso a métodos de pago digital, como las tarjetas de débito y crédito, al igual que servicios como ATH Móvil.

Actualmente, hay una sola institución financiera, la cooperativa TUCOOP, que le permite hacer depósitos bajo estrictas limitaciones a los cientos de cultivos, manufactureros, transportistas y dispensarios de cannabis medicinal en Puerto Rico, pero hasta eso podría verse afectado por el coronavirus, lamentó Vázquez.


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