Los paneles solares, las baterías y los cables eléctricos necesitan estar bien anclados al concreto, por lo que es necesario verificar cuán resistente es la estructura de su casa antes de la instalación. (GFR Media)

En tiempos en que la falta de energía eléctrica pone en riesgo la vida de miles en la región suroeste del país, los puertorriqueños con sistemas fotovoltaicos pueden ayudar a sus vecinos más de lo que creen si aprovechan las horas de sol y le sacan el jugo al combustible de sus generadores de respaldo, aseguró el ingeniero electricista Máximo Torres.

Lo primero, indicó el ingeniero, es asegurarse de que los terremotos no hayan comprometido la estructura de su casa, ya que los paneles solares, las baterías y los cables eléctricos necesitan estar bien anclados al concreto. En casos extremos, esto queda en manos de un ingeniero estructural.

Le sigue verificar la integridad de las baterías y orientación de los paneles solares para asegurar que el sistema está produciendo y almacenando la mayor cantidad de energía posible. Esto debería hacerlo un instalador debidamente certificado, pero si las baterías “estaban dentro de un gabinete y no les cayó algo encima, lo más seguro están bien”. También recomendó inspeccionar todos los tornillos que aseguran los paneles fotovoltaicos al techo del hogar antes de librarlos del polvorín que haya suscitado durante los terremotos.

Y aunque los dueños de estos sistemas ya están familiarizados con su producción energética, el paso más crítico es balancearlo con su consumo en tiempos difíciles, ya que, especialmente en los pueblos sin servicio eléctrico, su conexión a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) no es una opción para recargar sus baterías.

“Hay equipos solares con baterías que alimentan solo algunas partes de la casa o ciertos enseres críticos. El uso comedido de estos equipos en bien importante si queremos que la carga dure hasta altas horas de la noche”, dijo Torres, quien identificó el panel digital de los bancos de batería como el mejor aliado del consumidor en este caso.

En ese sentido, indicó que deberían operar los enseres más exigentes durante las horas de mayor producción solar del día, entre altas horas de la mañana y el mediodía, cuando la energía solar puede cargar las baterías al mismo tiempo que potencia enseres tales como el horno, la lavadora y la secadora.

Durante la noche, los ciudadanos también podrían usar un generador eléctrico de combustión (gas, gasolina o diesel) por cortos periodos de tiempo para recargar sus batería si el manufacturero de estas últimas lo sugiere.

En ese caso, ya que los generadores producen una capacidad pico sostenida que si no se usa se pierde, solo necesitaría operar por cortos periodos de tiempo para recargar exclusivamente las baterías. Este ejercicio, enfatizó el ingeniero electricista, “incrementa la eficiencia de combustible de los generadores también”.

Con estos consejos, aseguró el ingeniero, “los puertorriqueños pueden mejorar su eficiencia energética y darle apoyo (energético) a un vecino sin hacerle daño a sus baterías”.


💬Ver 0 comentarios