Cada año Puerto Rico recibe $1,900 millones anuales en el PAN (semisquare-x3)
Cada año Puerto Rico recibe $1,900 millones anuales en el PAN. (GFR Media)

La industria de alimentos, que hasta ahora se ha mantenido estable pese a la depresión económica de más de una década, podría enfrentar una situación de fragilidad si la isla no supera los retos de migración, baja tasa de natalidad y la limitación en el flujo de fondos federales.

“A medida que no entre dinero adicional a la economía, la industria podría achicarse, el mercado te obliga a ajustarte. Es probable que haya consolidación dentro de la industria”, dijo Eduardo Marxuach, presidente de Supermercados Econo y uno de los conferenciantes en el evento “¿Cómo está la canasta?” que organizó la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA) para los integrantes del sector.

Cada año Puerto Rico recibe $1,900 millones anuales en el Programa de Asistencia Nutricional (PAN), pero a consecuencia del embate del huracán María, el gobierno federal asignó otros $1,200 millones adicionales por un año, los cuales vencieron este febrero.

Marxuach indicó que la industria continúa su lucha en el gobierno federal para que incluyan a la isla en el mismo programa de asistencia nutricional del resto de los estados (SNAP, por sus siglas en inglés), y señaló que aún en territorios como Guam e Islas Vírgenes los beneficiarios reciben mucho más dinero que Puerto Rico. Por ejemplo, en Islas Vírgenes una persona recibe, en promedio, $250 mensuales, en Guam $287 y en Puerto Rico $112.

El presidente de Econo confía que en las próximas semanas el Senado apruebe el proyecto que otorgaría $600 millones adicionales a la isla para el PAN, dinero que podría empezar a llegar en mayo. Sin embargo, reconoce que ello no será suficiente, por lo que advirtió a los comerciantes que controlen sus costos más de cerca.

“Velen el negocio, miren la parte operacional, si hay un frenazo adicional en los fondos, nos puede impactar aún más”, aconsejó Marxuach, aunque confesó que tiene una preocupación mayor.

“El problema más grande que tenemos es que seguimos perdiendo gente y no hay un plan para repoblar esta isla... Aún con un proyecto de desarrollo económico, si no hay población, no se recupera el país”, manifestó.

Por su parte, Tatiana Irizarry, directora de Negocios de Nielsen en la isla, indicó que el sector de alimentos se enfrenta a un nuevo juego, en parte, porque contará con $100 millones mensuales menos en los fondos del PAN.

Irizarry comparó cómo ha evolucionado la rotación de las categorías de productos en los puntos de venta antes y después del huracán. Sostuvo que antes de María la gente compraba marcas económicas o en especial, y por unidades. Con el huracán Irma hubo récord en ventas, mientras para María hubo cierre de tiendas y falta de abastecimiento.

Después del huracán, se vendía lo que hubiese, no había shoppers ni marcas privadas. Las tiendas que estaban abiertas vendieron más, pero en el agregado la venta bajó entre 9 y 10%. Con la llegada de los $1,200 millones del PAN, muchas categorías subieron, aumentaron las marcas nacionales, y la gente adquiría marcas premium en cosméticos, helados, y cremas faciales, entre otros. “Hubo un crecimiento brutal de doble dígito, pero es comparado con el 2017, año en que la venta se había caído”.

Indicó que durante ese periodo la gente compraba más artículos en tamaños familiares, como agua, detergentes, papel de baño y pañales desechables. “¿Cómo esto va a cambiar sin el dinero adicional del PAN es algo que está en puntos suspensivos?”, expresó Irizarry, quien señaló que es probable que el consumidor vuelva a procurar los “shoppers” y regrese a preferir las marcas privadas por ser más económicas que las nacionales.


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