Rafael Mercado, presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina,  cree que el litro de gasolina en Puerto Rico podría llegar a 90 centavos antes de diciembre próximo.
Rafael Mercado, presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina, cree que el litro de gasolina en Puerto Rico podría llegar a 90 centavos antes de diciembre próximo. (Shutterstock)

El precio del crudo en Estados Unidos alcanzó ayer su nivel más alto en los pasados siete años, una tendencia que comienza a pesar en el precio de todos los bienes y que ha obligado a revisar los supuestos de crecimiento económico a nivel global.

Al cierre de la jornada, el barril de crudo que sirve de referencia a Puerto Rico, el West Texas Intermediate (WTI), se ubicó en $80.52, casi tres veces más de lo que se pagaba a principios de año. Es un precio que no se pagaba desde el 31 de octubre de 2014, cuando un barril de crudo costaba $80.54.

De igual forma, el precio del llamado oro negro significa un mundo en relación a los $10.01 en que llegó a venderse un barril de crudo en abril del año pasado. Entonces, la pandemia del COVID-19 detuvo prácticamente todas las economías, al igual que las grandes industrias consumidoras de combustibles desde las fábricas hasta las líneas aéreas.

Tales sucesos, junto a otras dinámicas al interior del sector petrolero y de gas natural, se han combinado para elevar los precios de la gasolina y de otros bienes relacionados, desde la electricidad hasta la calefacción en los países fríos, explicó el presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina, Rafael Mercado.

“Vamos a estar en estos precios altos (de la gasolina) por un ratito”, dijo Mercado cuando El Nuevo Día le preguntó acerca de las previsiones para lo que queda del 2021 y el año entrante.

La semana pasada, en un podcast de Goldman Sachs, Damien Courvalin, jefe de Análisis para el sector de Energía, indicó que el precio del barril de crudo debe llegar a $90 este mismo año.

En Puerto Rico, desde hace varias semanas, el precio de un litro de gasolina excede 80 centavos, y en días recientes ha alcanzado los 86 centavos, según constató este diario.

Mercado cree que el litro de gasolina en Puerto Rico podría llegar a 90 centavos antes de diciembre próximo.

De acuerdo con Mercado, el sector que representa esperaba que como cada año, los precios de la gasolina vieran algún descenso en agosto pasado, cuando la demanda de gasolina suele moverse a la baja. Pero en esta ocasión, “no se ve que la demanda baje” en el futuro cercano.

¿Qué está pasando?

Por un lado, según Mercado, es claro que los consumidores y las empresas están intentando ponerse al día en las actividades que se aplazaron por la pandemia, sea viajar o cumplir las órdenes de producción atrasadas.

Pero del otro lado, de acuerdo con el empresario, el sector petrolero experimenta sus propios retos.

A principios de mes, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reafirmó en que no aumentará su producción más allá de 400,000 barriles diarios a pesar de que los abastos del crudo parecen insuficientes en relación a la demanda.

Según Mercado, tanto Estados Unidos como India han presionado a la OPEP para aumentar su producción.

Sin embargo, solo Rusia y Arabia Saudita han podido aumentar su producción; en los demás países que integran la organización comercial, simplemente, no tienen la mano de obra o los recursos para continuar adelante.

En síntesis, dijo Mercado, Rusia, Arabia Saudita y Estados Unidos son los principales productores de crudo, pero luego de la pandemia se han producido dos eventos.

En este hemisferio, expresó el líder de los Detallistas de Gasolina, los eventos ciclónicos del mes pasado interrumpieron la producción en la plataformas petroleras en Luisiana, lo que supuso una merma de unos 30 millones de barriles de crudo.

Mientras, luego de la pandemia, las compañías extractoras del crudo en Canadá y Dakota del Norte no han regresado a operar.

“Esa región que producía mucho crudo por fraccionamiento hidraúlico (”fracking”) no ha regresado”, dijo Mercado.

Según el empresario, la discusión pública busca explicar la controversia a la luz de las administraciones del expresidente estadounidense Donald Trump y el actual Joe Biden, pero ese enfoque es errado.

Ni Trump y tampoco Biden tienen el control de esa producción que era muy importante, pero cuando los precios cayeron el año pasado, cerraron porque no era viable extraer con precios de $40 o $50 el barril. Lo que se ha comentado es que para (estas empresas), el “fracking” es viable en precios por encima de $60″, comentó Mercado.

Asia, Europa y las renovables

Mientras en este hemisferio se libran tales escollos, Europa y Asia libran “una batalla” por la demanda de crudo y gas.

“Países como España e Inglaterra hicieron un empuje fuerte para moverse a energía renovable, pero no han podido por la demanda y están regresando a la energía fósil”, agregó Mercado al explicar que la regresión resulta más compleja y más costosa, a medida que las cadenas de abasto de la región ya se habían modificado.

Ahora, según el empresario, estas economías han buscado el crudo a medida que el gas natural también sube de precio.

En palabras de Mercado, en “ese torbellino de fuerzas” se encuentran los consumidores y empresas locales.

“Tenemos mucho en contra”, sostuvo Mercado al reconocer que el alza en el precio del combustible acabará agudizando los niveles de inflación.

Ayer, ante la continuidad de los disloques en las cadenas logísticas y el temor de que la inflación sea más prolongada de lo anticipado por los bancos centrales, el Fondo Monetario Internacional ajustó a la baja por una décima, su previsión económica global, ubicándole ahora en 5.9%.

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