Si ya tiene una planta eléctrica, procure no exceder su capacidad de voltaje para que no se queme.
Si ya tiene una planta eléctrica, procure no exceder su capacidad de voltaje para que no se queme. (Juan Luis Martínez Pérez)

Alimentos dañados, enseres averiados, temor por no tener con qué prender la máquina de terapia respiratoria en medio de una noche sin electricidad o por no poder calmar a los niños que no logran dormir por el calor excesivo. Estos son apenas cuatro de los efectos que sufre la ciudadanía ante los frecuentes apagones.

A esto se suma la realidad de que, por problemas globales en la cadena de suministros afectada por la pandemia, si se daña la nevera u otro electrodoméstico por alguna fluctuación de voltaje, toma más tiempo conseguir la visita de un técnico, las piezas o el equipo de reemplazo.

Ante esta situación de inseguridad energética, que se ha agravado en estos meses pero que agravia a la ciudadanía hace años, repasamos algunas opciones para sobrevivir los apagones o energizar los equipos críticos sin invertir miles de dólares.

Generador portátil: Con estos equipos, que pueden usar gasolina, gas propano o ambos, se pueden usar extensiones para conectar equipos críticos como nevera, abanicos y la televisión. Como ha sucedido con muchos artículos durante la pandemia, estos equipos han ido aumentando de precio, pero aún se consiguen modelos de marcas reconocidas por $500. La tendencia en el mercado local es a preferir los que cuentan con tecnología inverter, que gasta menos combustible y hacen menos ruido.

En la categoría de portátiles, también hay generadores con suficiente potencia para energizar toda la casa. En caso de un modelo tradicional y ruidoso, se pueden conseguir unidades de marcas reconocidas por cerca de $700 en adelante, o con tecnología inverter y silenciosa por cerca de $1,100 en adelante.

Cuando no hay generador: Cuando se reside en un apartamento, no se cuenta con un generador, no se prende de noche por civismo o se racionan las horas de uso para reducir el gasto adicional de combustible, existen algunas opciones.

Abanicos con recarga USB: Se consiguen en algunas tiendas locales y por internet. Se conectan a una batería portátil de las que se usan para recargar el celular, por lo cual eliminan la necesidad de comprar baterías alcalinas o recargables. Pueden durar toda la noche porque son de bajo consumo. Se pueden colocar más de uno cerca del cuerpo, incluso sobre la cama, para sentir la brisa de forma más directa. Cuestan de $10 a $50, dependiendo la potencia y el tamaño.

Baterías externas: Hay desde las que parecen un lápiz labial que suplen una carga adicional al celular por menos de $20 hasta las que cuentan con múltiples conectores para mantener viva la computadora, la tableta y par de celulares a la vez por horas. Estas últimas pueden ser una opción para apartamentos y gente que trabaje desde la casa, por una inversión de $300 en adelante.

También hay baterías con mayor potencia, como las de la reconocida marca Goal Zero, con las que se puede mantener una nevera, abanico y laptops por más de 10 horas. Son más costosas que un generador de la misma potencia. Por ejemplo, una Power Bank de Goal Zero de cerca de 1,000 vatios cuesta $1,300, mientras un generador inverter de 2,300 vatios puede costar $500. Sin embargo, son silenciosas, sin emisiones de gases, se pueden usar dentro de la casa o el apartamento y se pueden recargar también con placas solares en caso de apagones extendidos.

Para proteger los enseres: Como indicó el presidente del Colegio de Técnicos de Refrigeración, Antonio Figueroa Rey, en un reportaje reciente de este medio, entre los electrodomésticos esenciales “las neveras son los equipos más sensibles”.

Si a eso se suma que este equipo almacena las comidas más costosas como carnes y vegetales frescos, la recomendación del experto fue instalarle un protector de voltaje. Como hay tantos en el mercado, el experto recomendó consultar con un técnico de refrigeración cuál es el más adecuado.

Un paso más allá para proteger otros equipos, las consolas de aire y los enseres es instalar un supresor de voltaje en la caja de interruptores (que conocemos mejor como “breakers”). Estos equipos se venden en tiendas de efectos eléctricos por $80 en adelante. También se debe consultar con un electricista o técnico de refrigeración para verificar la selección y hacer una instalación segura.

Con esta medida, también se protege el bolsillo, debido a que equipos costosos, como las consolas de aire, y aquellos esenciales para el trabajo y el estudio remoto como computadoras o monitores son particularmente sensitivos a los cambios de voltaje.

Ahora, al absorber una sobrecarga o fluctuación grande, estos supresores de voltaje pueden dañarse, por lo cual los expertos recomiendan revisar periódicamente que estén funcionando. Muchos de ellos tienen una luz verde prendida para indicarlo y roja si están dañados.

La periodista Joanisabel González colaboró con esta noticia.

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