El grupo estudiantil Eilkon Eng. Group, de Caribbean University, presentó un modelo de agricultura urbana a desarrollarse en edificios modulares multipisos, con sistema de captación de lluvia y uso de energía renovable. (horizontal-x3)
El grupo estudiantil Eilkon Eng. Group, de Caribbean University, presentó un modelo de agricultura urbana a desarrollarse en edificios modulares multipisos, con sistema de captación de lluvia y uso de energía renovable. (Suministrada)

El Mega Viernes Civil, evento anual del Instituto de Ingenieros Civiles (IIC) del Colegio de Ingenieros y Agrimensores (CIAPR), se celebró ayer con la asistencia de unas 1,300 personas, que incluyeron profesionales, universitarios, empresarios y académicos.

La cumbre, que ocupó gran parte del primer nivel del Centro de Convenciones de Puerto Rico, en Miramar, contó con más de 30 exhibidores ligados a la industria de la construcción, así como presentaciones de funcionarios como el secretario de Desarrollo Económico, Manuel Laboy, y la comisionada residente, Jenniffer González, informó Marilú de la Cruz, presidenta del IIC.

De la Cruz destacó que en el salón de exhibición también se ubicó un pabellón de proyectos e investigaciones de estudiantes de las cuatro instituciones que ofrecen grados de ingeniería: la Universidad Politécnica, la Universidad del Turabo, el Recinto Universitario de Mayagüez y Caribbean University.

“Para traerlos aquí les decimos que Mega Viernes Civil es su carta de presentación, es donde le pueden enseñar a los profesionales de qué ellos son capaces y, a la vez, nos ayuda a reforzar relaciones con los estudiantes”, expresó De la Cruz en entrevista con este medio.

Por el lado de las compañías y los participantes con prácticas establecidas, el pabellón les ofreció acceso temprano al talento de ingenieros en formación, ya sea para reclutarlos, dar seguimiento a investigaciones de forma conjunta o crear nuevas empresas para llevar ideas al mercado, comentó la ingeniera.

Uno de esos equipos estudiantiles, Eilkon Eng. Group, de Caribbean University, presentó un modelo de agricultura urbana a desarrollarse en edificios modulares multipisos, con sistema de captación de lluvia, uso de energía renovable y principios de eficiencia energética.

“El problema que hubo ahora mismo con el huracán María, donde la producción de cultivos tuvo un impacto bastante grave, esto ayuda a resolverlo porque se produce todo el año, en un ambiente controlado”, explicó Yamil Afanador, gerente del proyecto, que comparte con Ángel Dayer Hamilton, ingeniero estructural; y Yohany Salvador, ingeniero metalúrgico.

Los alumnos destacaron que la cercanía de los cultivos a los centros urbanos ahorrarían costos de acarreo y facilitaría suplir ingredientes frescos también a la industria culinaria.

Sobre la incursión de ingenieros civiles en la agricultura, Afanador indicó que es un ejemplo de innovación, porque ponen sus conocimientos al servicio de resolver un problema de seguridad alimentaria en un lugar donde se importa casi un 90% de los alimentos y, a la vez, crean oportunidades empresariales.

“Esta visión sí se puede hacer en Puerto Rico, pero creemos que se puede implementar también en áreas urbanas como Londres, donde tener un cultivo es muy difícil y esto lo consigue de forma segura y accesible para que, en caso de desastre natural, tu gente tenga alimento por un periodo razonable”, elaboró Hamilton.

El proyecto incluye proyecciones de retorno de inversión, maquetas de cómo lucirían los edificios multipisos, dónde ubicarían los tanques de recolección de agua de lluvia y múltiples detalles sobre el proceso de construcción modular.

Diversidad educativa

El Mega Viernes Civil también incluyó decenas de módulos de educación continua para ingenieros, que se concentraron en el tema de cómo aplicar los principios de resiliencia.

Además de las sesiones dedicadas a huracanes, hubo módulos sobre riesgo sísmico, las exigencias vigentes y también sobre los códigos más actualizados sobre este tema.

Uno de los exponentes en este renglón fue el ingeniero José Izquierdo, quien presentó unos nuevos estándares publicados por el Instituto Americano del Concreto.

“El propósito de este código es que la gente pueda evaluar mejor los edificios viejos que van a ser rehabilitados para resistir terremotos”, explicó Izquierdo.

“Estas herramientas se han desarrollado en los últimos 10 años para poder reforzar lo suficiente los edificios existentes sin tener que tumbarlos y hacerlos de nuevo”, abundó.

Tales estándares permiten que las evaluaciones y los refuerzos se realicen, incluso, sin tener que desocupar la estructura.

Izquierdo opinó que Puerto Rico debe desarrollar y ejecutar un plan para ir atemperando las instalaciones críticas, como el Centro Médico de San Juan y el de Mayagüez, a fin de ponerlas al día en resistencia sísmica.

De forma similar, recomendó identificar las escuelas levantadas hace más de 30 años que necesiten refuerzos y otras infraestructuras de alta importancia.

“Nos permite tener edificios viejos con la tecnología moderna para seguridad de la gente, porque al final todos los códigos son para salvar vidas”, acotó.


💬Ver 0 comentarios