Algunos hoteles, como el Intercontinental San Juan (arriba) y el Boho Beach Club, en Cabo Rojo, ayer comenzaron a promover ofertas en estadías. (GFR Media) ( Archivo)

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La determinación de la nueva orden ejecutiva del gobierno de permitir la reapertura de los comedores de los restaurantes, así como el uso de playas, reservas naturales y campos de golf para hacer ejercicios y deportes, fue recibida por el sector hotelero como un primer paso hacia la reanudación de mayores operaciones en la industria turística.

Mientras, persisten dudas acerca de si se va a permitir la utilización de las piscinas de las hospederías.

“Aunque los hoteles no estaban obligados a cerrar, para qué ir si solo se permitía estar en la habitación”, expuso Clarisa Jiménez, presidenta de la Asociación de Hoteles y Turismo de Puerto Rico. “Ahora el panorama cambia, pues puedes ir al restaurante del hotel y a áreas al aire libre. Nos da buena oportunidad de generar negocio”.

“Operar un restaurante a un 25% de su capacidad es mejor que nada”, manifestó Jesús Ramos, presidente de la Asociación de Dueños de Paradores, en alusión a lo que permitirá la orden a partir del próximo 26 de mayo. Indicó de los 13 paradores que hay en la isla -algunos de los cuales tienen restaurantes-, ocho se mantienen en operaciones parciales durante la pandemia.

Agregó que no vislumbra que lo establecido en la Orden Ejecutiva 2020-041 motive la reapertura de los paradores que cerraron. “Abrir los restaurantes ayuda un poco, pero no es la solución”, apuntó sobre el hecho de que el cierre de piscinas, balnearios y otros atractivos desalienta la llegada de huéspedes.

El documento permite que se flexibilice el acceso a áreas recreativas en los condominios, lo que incluye a las piscinas, siempre que la junta de residentes someta al gobierno las medidas que tomará para prevenir el contagio de COVID-19. Sin embargo, no dice si los hoteles podrán hacer lo mismo. Al respecto, la Compañía de Turismo de Puerto Rico informó que está en proceso de preparar unas guías para aclarar dudas de la industria.

Ramos entiende que aún no se permite abrir las piscinas. “Estamos pensando limitar el acceso por hora y por colores de cintas que se den a los huéspedes”, detalló.

Por su parte, Luzmar Soneira, administradora del Boho Beach Club, en Cabo Rojo, sostuvo que en la hospedería de 72 cuartos el acceso a la piscina será controlado mediante citas por hora. “Al huésped se le dará un pase para esa hora y no se admitirán más de diez personas a la vez en la piscina. Habrá personal asignado al área los siete días de la semana”, explicó.


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