Geoffrey Starks, miembro de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en inglés). (Suministrada)

Aunque afirma que el despliegue de fibra óptica soterrada ha ayudado a fortalecer la red de telecomunicaciones de Puerto Rico luego de que el huracán María la devastara en el 2017, el comisionado de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, en inglés), Geoffrey Starks, admitió que tanto su agencia, como las empresas privadas a cargo de la red, debieron responder más rápido a la crisis en la isla.

“La FCC necesita mirarse fijamente al espejo y preguntarse por qué tomó tanto tiempo para que las redes (de telecomunicaciones) volvieran a funcionar en Puerto Rico y necesitamos asegurarnos de que las empresas están construyendo de manera más resiliente”, dijo Starks, quien considera inaceptable los largos apagones de las telecomunicaciones, especialmente por su impacto en la salud pública.

El comisionado hizo estas expresiones durante su primera audiencia pública en la isla desde que fuera devastada por el huracán María en septiembre del 2017. Vino a Puerto Rico a auscultar los retos de cara a la próxima temporada ciclónica.

Por su parte, el abogado de Claro, Francisco Silva, admitió que cientos de millas de su cablería de cobre sufrieron daños irreparables o fueron robadas durante la crisis, haciendo su reparación demasiado costosa para sostener su operación. Asimismo, afirmó que los retos en transportación imposibilitaron en su momento el reabastecimiento de combustible de los generadores que suplían la energía a las torres o antenas de celular.

Por su parte, el presidente de Liberty Puerto Rico, Naji Khoury, quien hizo eco a los retos que experimentó su competencia, confesó que “nuestra red fue completamente destruida por los huracanes” y añadió que tuvo que invertir cerca de $142 millones para lograr volver a la normalidad pasados los seis meses después del ciclón.

Desde entonces, estos dos y otros proveedores de servicios de telefonía, internet y vídeo han desplegado más de 1,000 millas de fibra óptica soterrada para mejorar la estabilidad y el alcance de las telecomunicaciones en la isla, aseguró la presidenta de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones, Sandra Torres.

Y aunque la FCC y todos los proveedores de servicio opinaron que la red de telecomunicaciones está mejor preparada para encarar la próxima temporada ciclónica, la industria de telecomunicaciones cree que la intermitencia y fragilidad del servicio eléctrico sigue siendo un reto casi imposible de superar.

Situación que quedó evidenciada recientemente luego de los movimientos telúricos que afectaron el sur de Puerto Rico, y que provocaron la interrupción del sistema eléctrico en todo el país.

“Podemos desarrollar independencia energética, pero a un costo masivo que no podemos pasarle a los consumidores, así que le pedimos a la Autoridad de Energía Eléctrica que ponga sus asuntos en orden y arreglen la red (eléctrica) de una buena vez”, sentenció Khoury.

A eso, Silva añadió que “hemos considerado la implementación de paneles solares en nuestras torres celulares, pero, ahora mismo, no es viable económicamente. Esperamos que sea una alternativa viable en el futuro, pero, ahora mismo, no lo es”, dijo Silva, quien añadió que los casi $750 millones que la FCC ha destinado a la recuperación y expansión de la red de telecomunicaciones en Puerto Rico e Islas Vírgenes Estadounidenses ayudan pero no serán suficientes.

Por su parte, el jefe de operaciones del Centro de Información Tecnológica y Recursos para Desasters (ITDRC, en inglés), Darrick Kouns, recalcó la importancia de que todos los proveedores asuman la responsabilidad de mantener su señal viva con recursos satelitales previamente coordinados.

Asimismo, el pasado presidente del capítulo local de Communicatoins Workers of America, Luis Benítez, quien representa a los trabajadores del servicio de emergencias del 9-1-1, exigió que la FCC intervenga en el aparente mal manejo de sus fondos federales para la compra de vehículos para otras dependencias del Departamento de Seguridad Pública.

En cuanto a su reciente aprobación de la fusión de Sprint y T-Mobile, Starks dijo a El Nuevo Día que deberá velar porque los miles de puertorriqueños de escasos recursos que reciben servicio de telefonía subsidiado a través del programa federal Lifeline, con Sprint, no lo pierdan en la transición a T-Mobile.


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