El hotel Wyndham Grand Rio Mar Golf & Beach Resort, en Río Grande, estará cerrado hasta el 30 de abril de 2020, confirmó su gerente general, Nils Stolzlechner. ( Archivo)

El representante por Carolina y portavoz de la Comisión de Turismo de la Cámara, Ángel Matos García, presentó una serie de propuestas para atender la crisis laboral en la industria turística ante el efecto de la pandemia de coronavirus COVID-19 en Puerto Rico.

“Ante el cierre de varias hospederías en la tarde de ayer, las 2,000 cesantías y el inminente cierre de otras instalaciones, se hace urgente que se prepare un paquete de ayudas a este sector, cónsono con las ayudas que se están dando al sector público”, expresó el representante Matos García mediante comunicado de prensa.

El legislador detalló los principales pasos que recomienda tomar:

1- Creación de un fondo para la retención de cesanteados, de $500 mensuales por empleado, mientras dure la emergencia.

2- Extender las prórrogas en pagos de utilidades mientras dure la emergencia.

3- Retomar el crédito por pago a tiempo de luz en instalaciones turísticas de sobre 150 habitaciones.

4- Otorgar créditos por retención de empleados durante la reactivación post emergencia.

5- Reducir en 50% la tasa contributiva de la industria por 18 meses en todos sus sectores.

“El efecto de los cierres repercute en todos los componentes de la industria como lo son transportistas, ‘tour’ operadores, guías turísticos, atracciones y restaurantes. Se hace impostergable que se asignen fondos estatales para mitigar las pérdidas que se avecinan una vez se tenga un mapa epidemiológico claro de cuánto tiempo estará la emergencia. Se puede entonces diseñar un plan de mercadeo y publicidad de país, ya que esta crisis, al ser mundial, nos tiene en igualdad de condiciones que el resto de los 194 países del mundo”, finalizó el representante Matos García.

Ayer este medio dio a conocer que más de 2,000 empleados de siete hoteles de Puerto Rico fueron cesanteados en los pasados días debido a la caída en la demanda en la industria de turismo y viajes provocada por la pandemia.

Se trató de personas que trabajaban en las siguientes hospederías: Dorado Beach Ritz-Carlton Reserve, en Dorado, Hotel El Convento, en el Viejo San Juan; Courtyard by Marriott, en Isla Verde; La Concha Resort, Condado Vanderbilt, Condado Palm Inn y Doubletree by Hilton.

En el caso del Dorado Beach, la hospedería de lujo cesó operaciones el pasado domingo y no se prevé su reapertura al menos hasta junio, confirmó hoy Federico Stubbe, hijo, presidente de PRISA Group, desarrolladora local que figura como copropietaria del hotel. La decisión impactó a unos 500 empleados, que estarán en lo que Stubbe llamó un “cese temporero de labores”, pues indicó que espera volverlos a reclutar en cuanto la propiedad reanude operaciones.

Otra hospedería que cesó operaciones lo fue Wyndham Grand Rio Mar Golf & Beach Resort, en Río Grande. En declaraciones escritas, su gerente general, Nils Stolzlechner, informó: “Alineados con las recomendaciones globales de nuestra matriz para mitigar la propagación del COVID-19, nuestro hotel hará un cierre temporero de operaciones, vigente hasta el 30 de abril de 2020”. No brindó detalles acerca de lo sucedido con los empleados, que en 2018 ascendían a 300.

Los otros hoteles mencionados con administrados por la empresa local International Hospitality Enterprises (IHE), cuyo presidente, José M. Suárez, confirmó hoy que tuvo que cesantear a 1,600 empleados, que constituyen un 80% de la plantilla de 2,000 que labora en las seis hospederías.


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