Myrna Rivera, fundadora y presidenta de Consultiva Internacional. (Vanessa Serra Díaz)

Tras otro año de desempeños de doble dígito, los principales mercados accionarios del mundo comienzan el 2020 con previsiones optimistas, pero su confirmación estará sujeta a las tensiones geopolíticas, las disputas comerciales y el impacto del cambio climático.

Eso explicó Consultiva Internacional a sus clientes en su más reciente reporte acerca del mundo de las inversiones. En su comentario mensual, la firma de arquitectura financiera para inversionistas institucionales y ciertos individuos, recordó la importancia de la diversificación a la hora de gestionar el patrimonio.

Pero la firma también hizo hincapié en que ha llegado el momento de reconocer que los eventos que se atestiguan a nivel mundial son “cambios estructurales” y estos, a su vez, han comenzado a trastocar, de manera evidente, el modelo de negocios en diversidad de empresas y sectores en todo el globo.

La desaceleración a la que se refiere (Laurance) Boone involucra tanto a economías avanzadas como emergentes y su severidad varía de acuerdo a cuán importante es el intercambio comercial para cada país”, detalló en su análisis Myrna Rivera, fundadora de la firma Consultiva Internacional.

A finales del año pasado, Boone, economista jefe de la Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo (OECD en inglés) destacó la necesidad de que los gobiernos conciban diversas estrategias para impulsar la actividad económica, un ejercicio que trasciende el alcance de la política monetaria y que requiere de mayor cooperación en materia comercial y nuevas políticas contributivas. Ello, animaría a las empresas que, ante la incertidumbre, han frenado sus inversiones.

No tomar acción, dijo Boone, podría resultar en que las economías desarrolladas exhiban bajas tasas de crecimiento, una dinámica que podría “arraigarse”.

La previsión global

Tales riesgos, llevaron a los economistas de la OECD a reducir sus previsiones de crecimiento para la economía global en este año y el siguiente, a tasas de 2.9% y 3%. Si tales proyecciones se convierten en realidad, indicó la economista, a partir de este año, el mundo atestiguaría las tasas de crecimiento económico más bajas desde la crisis financiera de 2008.

Las proyecciones económicas de la OECD son menos alentadoras que aquellas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En octubre pasado, el FMI estimó que la economía global cerraría el 2019 con un avance de 3%, tres décimas menos que la proyección de abril pasado.

El año pasado, el FMI contaba con que los mercados en América Latina, el Medio Oriente y las economías europeas en desarrollo mejorarían sus respectivos desempeños y ello permitiría que este año, la economía global avanzara 3.4%.

Y aunque tales proyecciones contemplaban las tensiones comerciales, las previsiones de la OECD y aquellas del FMI no consideraban del todo, la crispación de las relaciones políticas entre Estados Unidos e Irán,luego del ataque aéreo estadounidense y que resultó en la muerte del general iraní Qassem Soleimani el pasado 2 de enero.

El FMI publicará sus nuevas previsiones el próximo 20 de enero.

De acuerdo con Rivera y apoyándose, a su vez, en los estimados de la OECD, la economía de Estados Unidos crecerá a un ritmo más lento -es decir, un 2%- en los años 2020 y 2021. Mientras, el crecimiento económico en Europa y Japón será todavía más lento, en la vecindad del 1%.

Ayer, el Buró de Estadísticas de Empleo informó que la economía de Estados Unidos creó unos 145,000 puestos de trabajo en diciembre pasado. La cifra es más baja que el promedio de 184,000 empleos registrado en el último trimestre, pero que no afectó la tasa de desempleo, en 3.5%, la cifra más baja históricamente hablando.

Mercados al alza

Sin embargo, el año pasado, la preocupación en torno al fin del ciclo expansionista en Estados Unidos, los riesgos que encara la economía global, la disputa comercial entre Estados Unidos y China y mucho menos, las protestas que -por meses- se registraron en Hong Kong, Francia, Chile y otros países no quitaron el auge en los mercados accionarios.

De acuerdo con los datos acumulados por Consultiva, en el 2019, todos los índices -accionarios, renta fija, internacionales y alternativos- cerraron en positivo.

De una treintena de índices que Consultiva sigue de cerca, los desempeños más modestos se vieron en el Índice Bloomberg-Barclays (que sigue las notas del Tesoro a uno y tres años), el Índice de Bonos Global de FTSE (WGBI), que sigue la deuda soberana de unos 20 países y el Alerian MLP (en el nicho de energéticos). Y estos crecieron a razón de 4%, 5.32% y 5.9%, respectivamente, superando la tasa de inflación en buena parte de las economías avanzadas y en desarrollo aunque no en América Latina y el Caribe o el Medio Oriente.

Los mejores desempeños se dieron en Estados Unidos. Al cierre del 2019, el Nasdaq avanzó 35%; el Standard & Poor’s 500 hizo lo propio con 31.5% y el industrial Dow Jones apreció 25.3%.

Según la experta, aunque ciertas decisiones políticas explican las previsiones desalentadoras, estas también reflejan “cambios estructurales profundos”.

La digitalización está transformando los modelos de negocio y el cambio climático está trastornando industrias enteras, las cuales están cambiando sus patrones actuales en su actividad de negocios”, indicó Rivera.

Según Consultiva, en esta coyuntura, la educación fiduciaria y el apego a políticas de inversión bien desarrolladas será clave para los gestores de patrimonio. La firma ofrecerá una sesión informativa sobre las proyecciones para el 2020, el próximo 28 de enero.


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