La reapertura comercial y turística está pautada para inicios de junio en varios países. (The Associated Press)

VENECIA, Italia (AP) — Venecia se prepara para recibir turistas, las pizzerías de Milán se alistan para reabrir y los australianos salieron a comer por primera vez en semanas el sábado, pero la reapertura de restaurantes, pubs y cafeterías llegó con una advertencia: no hay exagerar.

Los expertos en salud pública piden a la gente que actúe con precaución a medida que los gobiernos alivian las restricciones a los restaurantes, tiendas y parques en muchos países e implementan medidas para reactivar las fábricas.

La pandemia de coronavirus, que ha matado a más de 300,000 personas en todo el planeta, se ha desacelerado en muchos lugares, pero podría resurgir si no se toman precauciones o si las autoridades avanzan demasiado rápido para que las personas vuelvan a sus trabajos.

“El mensaje es: ’sí, aprecio todos los esfuerzos, apreciamos la oportunidad de mitigar algunas de esas medidas, pero no celebremos una fiesta”, dijo Tony Bartone, presidente de la Asociación Médica Australiana.

La mayoría de los restaurantes limitaban su capacidad de atención a 10 clientes a la vez, y Bartone dijo que las personas deben mantener la distancia social, seguir las reglas de etiqueta al estornudar, lavarse las manos regularmente y aislarse si se encuentran enfermos.

En Nueva Zelanda, la primera ministra Jacinda Ardern y su prometido, Clarke Gayford, fueron rechazados inicialmente para el brunch del sábado por un restaurante en la capital, Wellington, porque estaba demasiado lleno bajo las pautas del coronavirus. Gayford asumió la responsabilidad, diciendo que no había reservado. Al final se liberó una mesa y llamaron a la pareja.

En Italia, los negocios enfocados en el turismo están atentos al 3 de junio, cuando se volverán a abrir las fronteras regionales e internacionales. Será la primera presencia de turistas desde el primer bloqueo de Europa a principios de marzo. En Venecia, que depende del turismo, la ocupación de las 50,000 camas de hotel de la ciudad ha sido casi nula desde entonces.

“Venecia vive del turismo. Punto”, dijo Claudio Scarpa, jefe de la asociación de hoteles de la ciudad. “Todas las estructuras económicas que operan en la ciudad, incluido el puerto, están vinculadas con el turismo”.

Si bien Venecia espera algún tipo de reactivación económica, es posible que tenga que esperar un tiempo todavía. Alemania —a unas cuatro horas en automóvil de Venecia— está instruyendo a los ciudadanos a que no hagan turismo en el extranjero hasta el 15 de junio, por lo menos.

Francia también se mostró cautelosa y pidió un esfuerzo coordinado de los gobiernos europeos para la apertura. Al mismo tiempo, podría tomar decisiones “para proteger a los franceses” con respecto a los países “donde el virus todavía está activo”, dijo el sábado el ministro del Interior, Christophe Castaner.

En Milán, la capital financiera de Italia, 3,400 restaurantes planean reabrir el lunes, junto con 4,800 bares, 2,900 peluquerías, 2,200 tiendas de ropa y 700 zapaterías.

“Después de un largo período en casa, todos querremos salir y tomar un buen café, comer en una pizzería, comprar un par de jeans o ir a la peluquería”, dijo el sábado el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, a través de un video en Facebook.

En Gran Bretaña, las autoridades y las juntas de turismo estaban desanimando a las personas a visitar lugares populares, como playas o parques campestres, durante el primer fin de semana desde que las reglas de confinamiento se mitigaron en Inglaterra. Las reglas siguen siendo más estrictas en otras partes del Reino Unido y se ha advertido a los excursionistas ingleses que no crucen a Escocia o a Gales.

En Estados Unidos, un análisis de The Associated Press halló que 41 de sus 50 estados no cumplen los niveles de pruebas de detección del COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus, que los expertos consideran necesarias para evitar otra oleada de brotes, incluso aunque algunos estados avanzan de forma enérgica para permitir la reapertura de los negocios.

Se considera que las pruebas rápidas y generalizadas son esenciales para rastrear y contener el virus. El análisis de la AP se basa en las mediciones desarrolladas por el Instituto de Salud Global de la Universidad de Harvard.

Investigadores de Harvard han calculado que Estados Unidos necesita realizar al menos 900,000 pruebas diarias para poder reactivar su economía con seguridad, casi tres veces más que los alrededor de los 360,000 actuales, según datos recopilados en la página del COVID Tracking Project (Proyecto de Seguimiento del COVID).


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