20 de febrero de 2026 - 11:10 PM

Aún con inyecciones sin precedentes de fondos federales desde el 2017 al presente, la economía de Puerto Rico “hoy está 15% por debajo de lo que estaba hace dos décadas”.
Y, de cara a que se vayan agotando los distintos programas de recuperación, sólo el desarrollo de un modelo productivo propio, no dependiente de fondos federales, podría frenar la tendencia al terreno negativo que comenzó a registrarse en el 2025.
Estas son dos de las conclusiones que esbozó el investigador Gabriel Capella, al presentar este jueves el estudio Federal Funds in Puerto Rico: The ARRA Experience and Lessons for Economic Recovery, del Centro para Renovación Económica, Crecimiento y Excelencia (Centro Crece).
ARRA son las siglas en inglés de la Ley Americana de Recuperación y Reinversión, que en febrero del 2009 firmó el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para controlar los efectos de la Gran Recesión del 2008.
La ley federal creó un programa de estímulo que inyectó $830,000 millones a la economía de Estados Unidos. Como resultado, entre 2009 y 2013, Puerto Rico recibió unos $6,300 millones en fondos ARRA, equivalentes al 6.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nominal del 2009, precisó Capella.
Aún así, para el 2013 cuando ya no había concentración de fondos ARRA en la economía, el ritmo de contracción se triplicó. Sin embargo, indicó que sin la inyección, se estima que la contracción habría sido de -7% del 2008 al 2013, pero se observó -3% en la realidad.
De igual forma, el crecimiento anual promedio en ese periodo fue de 0.6% con los fondos ARRA y se estimó en -1.4% sin ese estímulo.
“La gran recesión pudo haber sido hasta positiva para Puerto Rico, porque sin ella no habríamos tenido a ARRA”, observó Capella sobre la realidad de que la economía local venía en contracción desde el 2005.
Capella también presentó cómo continuaron las economías de Kentucky, Alabama y Carolina del Sur luego de los fondos ARRA. Indicó que escogió estos tres estados por tener poblaciones similares a la de Puerto Rico. Todas sostuvieron el repunte luego de la inyección federal. Sólo Puerto Rico volvió a caer.
Ahora, de cara a que se agoten las inyecciones de fondos tras los huracanes del 2017 y la pandemia del 2020, Capella advirtió que el fenómeno podría repetirse.
“Los expertos ya ven una desaceleración bastante rápida en la tasa de crecimiento o del PIB (para 2025) y no queremos acercarnos a una caída como la que se vio luego de los fondos ARRA”, indicó.
Como conclusión central, Capella indicó que “los fondos federales no son un mecanismo -hay que seguir repitiéndolo porque la gente como que no lo registra, por lo menos a nivel político- de crecimiento sostenido”.
“Las conclusiones revelan que, más allá de desembolsos federales, el crecimiento económico sostenido depende de la competitividad, inversión privada y capacidad institucional a nivel local”, aseveró el investigador.
Capella explicó que el estudio de ARRA respondió a que ha pasado suficiente tiempo para observar, de forma retrospectiva, el impacto de ese estímulo de $6,300 millones en Puerto Rico.
El estudio se centró en “analizar cómo las inyecciones de fondos federales afectan la economía local y las lecciones que podemos aprender”, aportó, por su parte, Tere Nolla, directora ejecutiva del Centro Crece.
“Sabemos que hoy en día 42% del PIB proviene de fondos federales. Es una estadística que nos debe preocupar”, destacó Nolla durante la presentación el estudio, celebrada en el restaurante Our House en San Patricio Plaza. “Lo que necesitamos más que nunca ahora mismo para tener una economía más dinámica y sostenible es crear riqueza a nivel local, atraer inversión de capital y darle pie a la innovación aquí en Puerto Rico”.
Al reaccionar a los hallazgos, el economista Gustavo Vélez lamentó que el tema de la falta de modelo productivo en Puerto Rico se levante con frecuencia y en distintos foros sin que se concreten mejoras medibles.
“¿Cómo entendemos, cómo internalizamos que estar atados a fondos federales que no controlamos no es la ruta para que esta economía crezca?”, cuestionó.
Por su parte, el exlegislador Jorge Colberg Toro coincidió con catalogar de “excesiva” la dependencia en transferencias federales y notar que, “si bien ARRA pospuso la insolvencia del país, no la evitó”.
Sin embargo, denunció que -ahora desde el sector privado- nota que el gobierno no toma con suficiente seriedad y acción el tema económico.
Como ejemplo concreto, mencionó que verificó las listas de asistencia al reciente foro económico que celebró la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) en el Capitolio y apenas “siete de casi 80 legisladores” asistieron.
“Uno solamente, el representante Edwin Charbonier, que fue con todo su equipo, se quedó allí. Esos son los que van a trabajar el presupuesto, pero es una responsabilidad de todos los legisladores. Nos pasamos diciendo que la (JSF) se tiene que ir, que queremos que se vaya, pero cuando se discute qué tenemos que hacer para que se vaya, no vamos”, expresó. “Invertir tiempo en esto es importante”.
“La macroeconomía es la que determina la calidad de vida de un pueblo”, aseveró Capella.
Según los datos analizados por Capella, de los cerca de $6,300 millones que Puerto Rico recibió en fondos ARRA, $2,700 millones fueron subvenciones para educación, infraestructura, vivienda y salud. Otros $2,200 millones se brindaron para ayudas como asistencia nutricional, desempleo y salud subsidiada (Medicaid).
Las transferencias del Departamento de Tesoro federal para alivios contributivos y estimular el trabajo ascendieron a $1,400 millones.
El campo que más subvenciones recibió fue la educación, con $1,200 millones que se dedicaron a distintas iniciativas en el Departamento de Educación, la Universidad de Puerto Rico y a programas municipales.
Sobre el proceso de investigación, Capella informó que acceder a los datos y estadísticas fue retante.
No sólo aludió al problema estructural de falta de producción oportuna y confiable de estadísticas en Puerto Rico. También el gobierno federal desactivó el portal de transparencia con los datos históricos sobre el progreso de ARRA, Recovery.gov, que pudo acceder mediante una copia digital archivada.
“Los datos no son solo datos históricos, es información que nos ayuda a tomar decisiones”, puntualizó Capella.
Sobre este particular, Colberg Toro aseveró que históricamente “los gobiernos de Puerto Rico estamos en un avión sin GPS”, en alusión a que las decisiones se toman sin apoyo de datos, a pesar de que ese acercamiento ha llevado a la crisis fiscal y económica.
“Los gobiernos más exitosos funcionan con datos”, sentenció.
La editora de Negocios Joanisabel González explica los temas económicos más importantes a nivel local e internacional.

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