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Nasha Fondeur Díaz, Robert Moreno y Héctor Muñoz. (Suministradas)
Nasha Fondeur Díaz, Robert Moreno y Héctor Muñoz. (Suministradas)

La industria turística es una de las que más empleos genera en Puerto Rico, con sobre 80,000 plazas de trabajo, de acuerdo con estudios recientes del economista Gustavo Vélez.

Esos trabajadores que impactan el turismo vienen de una variedad de sectores, que incluyen maleteros, transportistas, meseros, “housekeepers”, guías, pilotos, cocineros y propietarios de atractivos turísticos alrededor de la isla.

Aquí presentamos a tres de esos profesionales que son la cara de Puerto Rico antes los visitantes: Nasha Fondeur, chef ejecutiva de pastelería del hotel Condado Vanderbilt; Robert Moreno, dueño de Borikua Tours; y Héctor Muñoz, dueño de Hacienda Muñoz, en San Lorenzo.

Dulce pasión por la gastronomía

Desde su niñez, Nasha Fondeur Díaz se escabullía a la cocina de su abuela cada vez que podía, donde fue aprendiendo a elaborar postres y panes. “El pan de guineo que hago actualmente en el restaurante 1919 es la receta de ella”, resaltó la chef ejecutiva de pastelería del hotel Condado Vanderbilt, en San Juan. 

Ese aprendizaje continuó de la mano de Evelyn Vázquez, propietaria de Sweet Creations, empresa que elaboraba bizcochos para eventos y postres que distribuía en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín. Junto a ella aprendió más sobre recetas y decoración de postres, conocimientos que llevó luego al hotel La Concha, en el Condado; el Caparra Country Club, en Guaynabo; y OOF! Restaurants, donde fue chef de pastelería de los ocho restaurantes de la compañía en el Viejo San Juan, entre ellos The Parrot Club y Dragonfly. En cada lugar adquiría más conocimientos de la mano de distintos chefs que marcaron su carrera.  

Lleva poco más de ocho años en las cocinas del  Vanderbilt, los últimos seis y medio como chef ejecutiva de pastelería. Está a cargo de los postres y panes de la hospedería, incluyendo los restaurantes 1919, Tacos & Tequila, Ola Oceanfront y el servicio de habitación. También lidera un equipo de diez personas y trabaja los menús de banquetes y eventos especiales. 

“No veo mi vida haciendo otra cosa. La pastelería es mi pasión, lo disfruto demasiado”, manifestó.

Como parte de su labor, con frecuencia toma cursos de pastelería fuera de la isla para traer a Puerto Rico las últimas tendencias. “En mis postres trato de usar sabores tropicales como parcha, guayaba, queso, piña y coco”, apuntó.

“Cada vez que la gente prueba nuestros postres y desayunos, gente que no son de Puerto Rico, y me mandan a buscar para decir que les encanta, para mí eso lo es todo”, contó Fondeur acerca de su mayor satisfacción. “Muchos huéspedes me piden que se los enviemos a las casas de tanto que les gustan”.

Experiencias de norte a sur

En una ocasión en que necesitaba empleo, Robert Moreno aprovechó que es bilingüe para unirse a Tour Coop y explorar cómo era eso de ser guía turístico. “Mi primera excursión fue en El Yunque. Cuando estuve allí con la guía y los turistas, vi el orgullo con que ella presentaba a Puerto Rico y vi cómo personas de diferentes partes del mundo quedaban fascinados con lo que nosotros tenemos en nuestra isla. Ahí decidí que quería hacerlo por el resto de mi vida”, relató el propietario de Borikua Tours. 

Su empresa, que tiene nueve años de establecida, lleva los últimos seis ofreciendo recorridos de exploración de las cuevas Las Cabachuelas, en  Morovis. También trabaja “tours” en la bahía bioluminiscente La Parguera, en Lajas, que incluyen visitas a los cayos  Mata La Gata, Caracoles o Collado. 

“Sigo sintiendo ese orgullo por demostrar el país y generar interés de los turistas en nuestra isla”, contó Moreno, cuya empresa cuenta con dos empleados y cinco vehículos para los recorridos. 

Indicó que tiene contratos con hoteles de la zona metropolitana, donde recoge a los huéspedes y los lleva a los recorridos. “Generalmente, un 95% de los clientes son personas que vienen de los Estados Unidos. El restante 5% viene de Sudamérica y Europa”, detalló.

“A la bahía bioluminiscente van muchas personas de mayor poder adquisitivo, como los huéspedes del hotel Condado Vanderbilt, porque es una excursión más ‘relax’, que incluye transportación, comida en un restaurante local, visita a los cayos y a la bahía de La Parguera. Como hay poca contaminación lumínica, el cielo se ve espectacular, se ven todas las estrellas y hasta la Vía Láctea”, relató el guía turístico. “A mucha gente le gusta pescar en Puerto Rico. Tengo acuerdos con pescadores en La Parguera para excursiones de pesca porque el área profunda para pescar no es tan lejos, está como a 35 minutos de la costa”, agregó.

En Las Cabachuelas, el recorrido incluye transportación y el equipo necesario para acceder a cuatro cuevas, así como comida en un establecimiento de Morovis. “Como es un recorrido de nivel moderado, la mayoría de los que van son jóvenes de entre 25 a 50 años”, apuntó el dueño de Borikua Tours.

“Tenemos que proteger nuestros recursos naturales para poder seguir presentándolos a los turistas”, urgió Moreno.

De lleno en el agroturismo

De naciones tan lejanas como Tailandia, Polonia y Alemania han acudido turistas a la Hacienda Muñoz, en San Lorenzo, atraídos por  conocer el proceso que convierte pequeñas semillas en una aromática taza de café puertorriqueño.

“Nunca hubiese pensado que vendría gente de Tailandia”, expresó sorprendido Héctor Muñoz, dueño de la propiedad de 20 cuerdas de terreno en las que ubican tres restaurantes, un helipuerto y tierras donde se siembra y produce café de especialidad.

Contó que el negocio comenzó en 1999 con el restaurante Yiya’s, de menú criollo y caribeño. Más tarde abrió Amanda’s, especializado en  hamburguesas y costillas, y Doppio, donde se sirven sándwiches artesanales y el Café Hacienda Muñoz.

En 2007 surgió la isla de producir café en San Lorenzo, pueblo en el que hacía más de 100 años que no se sembraban cafetos. “Tenemos el ‘coffee tour’ más completo en Puerto Rico, con un recorrido que muestra el proceso desde la semilla hasta la taza, y estamos a media hora de la zona metropolitana”, resaltó.

“Recibimos turistas de todas partes del mundo”, aseguró Muñoz. “Son turistas que quieren ver cómo se procesa el café y que, luego del paso del huracán María, quieren ver la recuperación de la hacienda”.

Entre un 75% y un 80% de los que realizan el recorrido, que se ofrece desde 2015, son turistas del exterior. Los demás son público local, que incluye giras escolares y estudiantes cumpliendo con sus horas del programa Contacto Verde, que exige cumplir con ciertas horas en labores relacionadas con el medio ambiente.

En cuanto a los turistas, dijo que “algunos llegan de los cruceros y otros llegan en helicóptero desde que construimos un helipuerto”. Agregó que “con el helipuerto llevamos un mes y ya hemos tenido 12 aterrizajes. Hay dos compañías que dan el servicio de vuelos a los turistas alrededor de la isla y aquí tienen un lugar donde almorzar y participar del ‘tour’”.

“Pienso que la industria del turismo ha ido incrementado y si seguimos trabajando con los pequeños negocios, vamos a lograr que sea una industria sostenible en Puerto Rico”, aseguró.