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Al Navy Frontier llegan los barcos que transportan carga suelta, pero una vez comience la demolición, estos atracarán en los muelles de Puerto Nuevo.
Al Navy Frontier llegan los barcos que transportan carga suelta, pero una vez comience la demolición, estos atracarán en los muelles de Puerto Nuevo.

Pese a que la Autoridad del Distrito del Centro de Convenciones está lista para demoler las estructuras del Navy Frontier, uno de los pocos muelles en funcionamiento en San Juan, la entidad no lo hará hasta que la Autoridad de Puertos no les ofrezca a los inquilinos otro muelle desde donde puedan operar.

“Tengo la esperanza de que tengan su plan de reubicación este mismo año. No quiero desvestir un santo para vestir otro, ni quiero poner en peligro la industria marítima”, dijo Noelia García, directora de la Autoridad del Distrito. García recalcó que la titularidad de las 16 cuerdas del Navy Frontier nunca ha sido de la Autoridad de los Puertos, sino que desde el 2011 la tiene la entidad que ella dirige. Dicho predio es parte de las 117 cuerdas que conforman el Distrito del Centro de Convenciones.

A preguntas de por qué la Autoridad del Distrito escogió esas 16 cuerdas para construir viviendas y comercios pese a contar con tantos muelles cerrados y en desuso en la zona, García respondió que ese predio es una zona “premium” que merece tener un mejor uso. Añadió que Puertos le aseguró que puede arreglar otras instalaciones para relocalizar a los pilotos que dan servicio a los barcos y al suplidor de combustible, sin ninguna complicación.

Por años, los inquilinos del Navy Frontier han negociado el contrato de arrendamiento con Puertos, y al menos uno de ellos, Harbor Bunkering, lo renovó en el 2017 y está vigente hasta el año 2022. Sin embargo, García aseguró que para fines de este año Puertos tendrá listo el nuevo contrato que firmará para que los inquilinos usen el muelle 16 u otro. Es probable que tengan que pagar una renta mayor. 

Al Navy Frontier llegan los barcos que transportan carga suelta, pero una vez comience la demolición, estos atracarán en los muelles de Puerto Nuevo, según García. Precisamente en Puerto Nuevo es donde opera TOTE Maritime, que ha creado una alianza con la empresa Luis Ayala Colón, la cual el sector privado ha objetado.

Sobre el proyecto que se construirá en Navy Frontier,  explicó que fue una propuesta no solicitada que recibió del desarrollador, y el gobierno le dio luz verde porque ya los usos están aprobados por la Junta de Planificación desde el año 2008. 

“Esta es la mejor negociación que ha hecho el Distrito del Centro de Convenciones en su historia. El gobierno pone el predio de terreno, con acceso a la bahía, en la isleta de San Juan y el inversionista Bahía Urban Development pone $300 millones para el desarrollo integrado del proyecto que tendrá seis conceptos, siendo el hotel lo primero que se construirá”, indicó García. Agregó que la ganancia que genere el proyecto, una vez empiece a operar, se dividirá a partes iguales entre el gobierno y el desarrollador.

Los otros componentes del proyecto -denominado por ahora Bay Harbour Village- no se han detallado, y García se limitó a decir que habrá apartamentos de vivienda para alquiler, estacionamientos soterrados, espacios de oficinas, comercios y una marina.

Este diario preguntó si este proyecto es viable, dado que cerca del Navy Frontier hay otra marina que no está llena a capacidad y hay también edificios de apartamentos sin alquilar. García respondió en la afirmativa y dijo que al construir otra marina cerca estimula el que más dueños de embarcaciones lleguen a la isla, mientras sobre los apartamentos indicó que su construcción comenzará cuando la demanda lo amerite. 

“Puerto Rico ya, de por sí, atrae al turista. Lo que hay que hacer es mejorar lo que tenemos y este proyecto permite eso. Todo esto es parte de un plan pensado, dejar pasar estas oportunidades por miedo al cambio es injusto”, manifestó la ejecutiva.