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En el podio, Manuel Laboy, secretario de Desarrollo Económico.
En el podio, Manuel Laboy, secretario de Desarrollo Económico. (Vanessa Serra Díaz)

Michael Williams, fundador y principal oficial ejecutivo de Kinetic International, cuando llegó a Puerto Rico a inicios de década encontró un lugar desde donde podía expandir su negocio.

Varios asuntos lo persuadían. Además de los beneficios contributivos que podría recibir su empresa de inversiones de capital encontró una fuerza laboral altamente educada y bilingüe que lo ayudarían a cruzar fronteras que hasta ahora no había cruzado. Pero había un gran problema: la burocracia en el sistema de permisos. Se trata de un asunto que más de cinco años después intenta superar.

Durante su participación en la 3ra Conferencia sobre la Ley Promesa, convocada por la Cámara de Comercio de Puerto Rico, Williams explicó cómo recientemente perdió una inversión de unos $100 millones simplemente porque el proyecto que procuraba desarrollar, que está asociado al Programa de las Zonas de Oportunidad, no obtenía los permisos para iniciar operaciones y tener una prospectiva clara de ingresos.

“El dinero que no es invertido es dinero muerto que no produce y los inversionistas no quieren eso”, explicó Williams, quien es un veterano de la Guerra del Golfo Pérsico y exsoldado de las fuerzas navales.

Williams no ofreció detalles de la frustrada inversión ni de los escollos específicos que enfrentó. Indicó, no obstante, que ha estado trabajando en iniciativas para financiar proyectos de infraestructura y vivienda, entre otros asuntos.

Su caso era un ejemplo de lo que, según indicó, retrasa la llegada de inversionistas privados a Puerto Rico, pese a los beneficios contributivos disponibles para los empresarios que quieran hacer negocios en la isla.

“Puerto Rico tiene algo único. Es el único sitio en EE.UU. educado con una población bilingüe donde hablan español”, dijo Williams.

“Las Zonas de Oportunidad puede ayudar a traer inversión rápidamente… Allá (los inversionistas en EE.UU.) tienen una sola crítica de Puerto Rico. Ellos hablan de los procesos. Cuando vine a Puerto Rico estuve un año entendiendo los procesos. Si pones bien los procesos ‘in place’ el dinero va a fluir a la isla”, dijo Williams durante su intervención en el foro. “Me tardó seis meses en poder tener el permiso para abrir la firma aquí”.

Williams indicó que si lo que se busca es estimular el desarrollo económico de Puerto Rico, tras más de una década de depresión económica, se deben reorganizar los procesos de permisología para que haya certeza, transparencia y claridad.