Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Desde la izquierda, Ramón Molinary, presidente de Prabia, Joaquín Villamil, principal ejecutivo de Estudios Técnicos, Inc., Beatriz Carrión, directora ejecutiva de Prabia. (Suministrada)
Desde la izquierda, Ramón Molinary, presidente de Prabia, Joaquín Villamil, principal ejecutivo de Estudios Técnicos, Inc., Beatriz Carrión, directora ejecutiva de Prabia. (Suministrada)

La aportación neta a la economía de Puerto Rico de la industria de biotecnología agrícola que opera en el país supera los $65 millones anuales, tras restarle los subsidios e incentivos que le ofrece el gobierno a estas empresas.

La conclusión corresponde a un estudio preparado por la empresa Estudios Técnicos para la Asociación de la Industria de Biotecnología Agrícola de Puerto Rico (Prabia, en inglés) para medir el impacto de esta actividad en la isla.

El presidente de la junta de directores de Estudios Técnicos, el economista Joaquín Villamil, destacó que la aportación del sector a Puerto Rico no se limita a los empleos y los ingresos fiscales que genera, sino que también tiene un impacto muy grande en la investigación que se hace en la universidades de Puerto Rico, la experiencia que reciben muchos técnicos y profesionales puertorriqueños que trabajan en el área de biotecnología agrícola y en la transferencia de tecnología.

“Los miembros de Prabia son las empresas que emplean más agrónomos en Puerto Rico, y eso es un dato importante, porque si no fuera por esta industria es muy difícil uno pensar que en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez podríamos tener un programa de Agronomía”, dijo.

Según los datos contenidos en el estudio, y que corresponden al año 2016, estas empresas generaron 778 empleos altamente cualificados y otros 1,370 de menor calificación. Las cifras, se aclaró, resultan de convertir todos los empleos a tiempo parcial en empleos a tiempo completo.

La estadística sin ese ajuste mantiene en 778 los empleos de alta calificación y fija en 2,600 los restantes.

Adicional a estos empleos directos, el sector genera 795 empleos indirectos y 387 inducidos.

El estudio utiliza solo el empleo directo para estimar el beneficio neto para la economía y estima en $59.3 millones los salarios pagados; en $2.7 millones el pago por la renta de tierras, $17.7 millones en compras locales y $512 mil en el pago de contribuciones sobre ingreso corporativas, para un total de $80.2 millones.

Los subsidios e incentivos que le otorga el gobierno sumaron $14.9 millones, lo que resulta en un beneficio neto de $65.3 millones.

Se adelantó que ese balance aumentará este año con una reducción sustancial en el subsidio salarial que recibe el sector y que sumó $7.2 millones, el cual bajará este año a $1.7 millones.

El presidente de Prabia, Ramón Molinari, afirmó que el estudio confirma los números que la entidad ha estado ofreciendo y resaltó que ahora fueron certificados por un ente independiente.