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La generación del milenio, comúnmente llamados “millennials”, agrupa a aquellos jóvenes entre las edades de 20 a 35 años y nacidos entre el 1981 y el 1995. Se caracterizan por ser sumamente tecnológicos, pues crecieron en el auge de la era digital. Para ellos, la tecnología es casi como una extensión de su ser y la mayoría de sus interacciones diarias son por medio de una pantalla. Siempre están conectados a otros por medio de su dispositivo móvil y, de hecho, esta es la manera principal en la que utilizan la red. 

Al tratarse de una generación integrada completamente a la era del internet y diestra en lo que es el acceso inmediato a la información, son una generación alerta y siempre bien enterada. Cuentan con el internet para todo, desde la comunicación, ponerse al día con las noticias, las compras y hasta el entretenimiento. Esto les brinda la ventaja de ser más independientes, pues tienen la capacidad de buscar y aprender lo que aún no saben. Son una generación crítica y exigente, acostumbrada a servicios personalizados y a obtener la información que necesitan de manera instantánea. 

Los millennials también pueden moverse sin problemas de pantalla en pantalla, especialmente de los teléfonos inteligentes a las computadoras portátiles para satisfacer sus necesidades. Son “multitasking”, dividiendo su atención entre múltiples espacios y plataformas, atentos a todas al mismo tiempo. Muchos utilizan las distintas plataformas, por ejemplo, YouTube, para educar y cuestionar las normas. Los millennials ven cambio y ven posibilidades. 

Recientemente, la compañía consultora Deloitte publicó los resultados de su sexta encuesta anual sobre los millennials. Basado en esto, estimaron que para el 2025 este grupo formará el 75% de la fuerza laboral del mundo. Se reportó también que el 2016, un año que se caracterizó por conflictos, incertidumbre con el panorama mundial, social y económico, sobre todo luego de la victoria de Donald Trump y el Brexit, influyó mucho en las decisiones que tomarán estos jóvenes ahora en el 2017. Los encuestados expresaron que están menos propensos a abandonar la seguridad de sus puestos de trabajo, más preocupados por futuros conflictos y que tienen una visión pesimista en cuanto al rumbo que han tomado sus países. 

En Estados Unidos, la perspectiva de los millennials en cuanto al empleo se ha influenciado también por la fuerte crisis económica que arropó al país en estos pasados años. La estabilidad económica que disfrutó la generación de los “baby boomers” no es una posibilidad para los millennials. Hoy día es más difícil salir adelante para estos jóvenes. Muchos de ellos entraron a la fuerza laboral en la recesión, recibiendo, por tanto, salarios menores a los que usualmente valdría su labor. Más aún, esta generación comienza su vida laboral en déficit, pues la educación los deja con una deuda enorme. Los millennials en Puerto Rico no solo tienen todas estas preocupaciones, sino que viven en la actualidad la peor crisis económica que ha afectado al País. En la Isla no hay prospectos de nuevos empleos y al graduarse, son pocos los jóvenes que reciben ofertas de empleo. Por lo tanto, nuestros millennials están educados, disponibles y desempleados. Muchos se han visto obligados a abandonar la Isla en busca de mejores ofertas (en algunos casos, las únicas ofertas) y mejor calidad de vida. Aún está por verse el efecto que tendrá en esta generación la nueva reforma laboral del gobernador Ricardo Rosselló Nevares, la cual afecta a los millennials directamente.

Todas estas dificultades han llevado a que esta generación haya tenido que reinventarse y adaptarse a los nuevos mercados. Sin embargo, los millennials representan el futuro, y es hora de que sean los mercados los que se adapten a estos. Los millennials representan un potencial de innovación laboral nunca antes visto. Su carácter digital ya ha revolucionado diferentes aspectos del mercado, y es hora de que se les acoja y se tengan en cuenta las necesidades reales de este grupo. Es hora de que sean los mercados los que se adapten a los millennials si queremos evitar el éxodo continuo de éstos.