

30 de enero de 2026 - 11:10 PM


El multimillonario puertorriqueño Orlando Bravo advirtió este jueves que el ritmo acelerado de la inversión en Inteligencia Artificial (AI, en inglés), combinado con una adopción corporativa mucho más lenta de esa tecnología, podría desembocar en una corrección severa del mercado.
A juicio del empresario mayagüezano, si no se logra la rentabilidad de las inversiones en AI para este año o el próximo, se pudiera repetir la historia que vivieron los mercados de capital durante el año 2000, cuando se produjo la llamada “caída del .com”. En esta ocasión, si revienta la burbuja relacionada al AI, esta podría sacar del ruedo a corporaciones a nivel internacional, opinó.
“Hay tanta inversión en AI y hay tanta promesa en AI… pero si no empiezan las ventas a los negocios, al real business, rápido este año, quizás el año que viene, este bubble of investment could come crushing down (la burbuja de inversión podría colapsar)”, expresó Bravo.
Para Bravo, el reto principal en torno a la valoración y la rentabilidad de las soluciones de AI no se circunscribe a los mercados bursátiles sino al segmento de fondos de capital de riesgo que ha puesto cantidades ingentes de recursos para financiar los emprendimientos en AI.
Las expresiones del socio fundador de Thoma Bravo se dieron tras su participación en la sesión anual del Foro Económico Mundial, en Davos, Ginebra, donde se congregaron líderes políticos, principales oficiales ejecutivos (CEOs), inversores, académicos e integrantes de la sociedad civil para debatir y coordinar respuestas a desafíos globales.
La tecnología y la inteligencia artificial figuraron como temas principales del encuentro en el que participaron voces de más de 130 países y donde el presidente estadounidense, Donald Trump, tuvo un papel protagónico.
En una conferencia con periodistas de Negocios de Puerto Rico, Bravo planteó que el mayor riesgo, de momento, no es tecnológico, sino económico y de expectativas.
Explicó que el mercado se encuentra atrapado entre dos escenarios problemáticos: una adopción demasiado rápida de la AI que desplace el empleo de forma abrupta, o una adopción lenta que no justifique los niveles actuales de inversión.
“Va a crear un problema económico de cualquier manera. Si es tan efectivo como dicen líderes proponentes de la AI, que el año que viene se van a perder 50% de los trabajos o lo que sea, eso es un problema. O si eso (la inteligencial artificial) va muy lentamente, también, quizás, va a ser un problema”, dijo Bravo haciendo referencia a las personas y firmas que han invertido en el sector con el objetivo de obtener rendimientos.
Bravo reiteró que “en algún momento esta burbuja va a reventar”.
El también filántropo fue especialmente crítico con las valoraciones de empresas incipientes, es decir startups de AI, que aún no tienen productos ni modelos de ingresos definidos, pero las inversiones que reciben son “astronómicas”.
Bravo entiende que el potencial en torno a la rentabilidad de AI no necesariamente se limita a las gigantes tecnológicas, sino que estará en empresas más pequeñas -incluso con ingresos de decenas o cientos de millones de dólares- que dominan nichos específicos. Ese tipo de empresas, líderes en su nicho, explicó, tienen ventajas estructurales frente a corporaciones horizontales como Google o Microsoft.
“Estas compañías conocen los procesos, conocen los pain points, conocen el ‘domain knowledge’… y van a utilizar la infraestructura de AI que el mundo está creando para darle soluciones reales a sus clientes”, apuntó.
De otra parte, Bravo catalogó de “interesante” la alocución del presidente Trump en Davos, en especial, cuando el mandatario estadounidense aseguró que no utilizaría la fuerza para hacerse con Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca y que el magnate neoyorquino interesa controlar.
“Habló mucho sobre seguridad. Él (Trump) dijo que Groenlandia es un sitio muy estratégico, una localización muy estratégica para Estados Unidos y para Europa”, dijo Bravo.
Esa tesis tuvo como telón de fondo el consenso entre líderes empresariales e inversionistas en torno que el mundo transita desde un modelo de globalización abierta, con libre movimiento de capital y trabajo, hacia un esquema híbrido, caracterizado por bloques comerciales, mayores barreras entre países y una redefinición de alianzas estratégicas.
“¿Cómo está la gente pensando en negociar en este nuevo mundo? Es súper interesante. Por ejemplo, todos los inversionistas internacionales, ¿qué van a hacer con su exposición al mercado de Estados Unidos?”, dijo Bravo al reconocer el contexto debilitamiento del dólar, déficits fiscales récord y una política económica que prioriza la relocalización de empleos y la desregulación que influye a la hora de tomar decisiones de inversión.
Bravo mencionó que, en sus conversaciones con ejecutivos de grandes fondos y compañías, pese a las tensiones, Estados Unidos sigue siendo un mercado difícil de sustituir, “porque no hay otra opción que se compare”.
En ese panorama, Puerto Rico y otras jurisdicciones con estabilidad institucional y acceso al mercado estadounidense podrían estar bien posicionadas para beneficiarse del reordenamiento global que se atestigua.
“Estar en un lugar de estabilidad ahora es súper importante para negocios y para países y me parece que (en) Puerto Rico estamos bien posicionados para lo que venga”, subrayó el empresario.
La editora de Negocios Joanisabel González explica los temas económicos más importantes a nivel local e internacional.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: