El sector hotelero y atracciones turísticas como Toro Verde continúan cerradas al público como resultado de las medidas de aislamiento social para frenar el COVID-19 en Puerto Rico.
El sector hotelero y atracciones turísticas como Toro Verde continúan cerradas al público como resultado de las medidas de aislamiento social para frenar el COVID-19 en Puerto Rico. (Archivo)

El director ejecutivo de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf), Omar Marrero, indicó que el gobierno trabaja en alternativas para ayudar financieramente al sector turístico de Puerto Rico, el más afectado por la pandemia del coronavirus y cuya recuperación también podría ser más prolongada que otros sectores.

Según el plan fiscal que el gobierno presentó este domingo a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), las medidas de encierro y la suspensión de la actividad turística a nivel local e internacional en respuesta al COVID-19 han diezmado al sector, evento que a su vez, habría dejado sin recaudos a la Compañía de Turismo, cuyo presupuesto emana principalmente del impuesto por ocupación hotelera.

“Parte de lo que estamos trabajando con la gobernadora es uno de los programas para asistir al sector turístico con los recursos de la ley CARES (Coronavirus Aid Relief & Economic Stability Act)", dijo Marrero a El Nuevo Día.

Marrero sostuvo que el gobierno trabaja en un plan de distribución de fondos adicionales y como parte de ese ejercicio se estudia apoyar al sector turístico aunque habría que determinar qué ayudas han recibido estas empresas, para que el mecanismo que se diseñe sea adecuado.

“Se está contemplando una especie de asistencia para que ese sector se beneficie por la importancia que tiene. Es una industria que tiene muchos empleos y un dólar que se gaste aquí por los turistas es dinero que entra a esta economía”.

Marrero explicó que, al presente, el plan de apoyo al sector turístico vendría a través de la inyección de $2,200 millones que recibió el fisco a través del CARES Act.

Luego del comercio al detal y la manufactura, el sector turístico es la tercera fuerza creadora de empleos directos en la isla, alrededor de siete de cada 100 o unas 65,000 personas.

La semana pasada salió a relucir que alrededor de 30,000 trabajadores vinculados al sector turístico estarían sin empleo.

Según el plan fiscal, que a su vez cita una encuesta de Destination Analytics, el 58% de los encuestados evitarán viajar en crucero y un 36% harán lo propio en avión en los próximos seis meses.

Se desploma la ocupación hotelera

“La caída en la ocupación hotelera ha sido más fuerte y drástica que el promedio de ocupación en Estados Unidos”, reza el plan fiscal, señalando que hasta la declaración de emergencia por la pandemia la ocupación en hoteles era mayor que en los primeros meses del 2019.

Al inicio de marzo pasado, la tasa de ocupación hotelera rondaba 77%, según el plan fiscal radicado por la Aafaf. Pero tan pronto arrancó la cuarentena a mediados de ese mes, el indicador se desplomó. En la semana del pasado 5 de abril, en promedio, apenas el 5% de las habitaciones de hotel en Puerto Rico estaban ocupadas.

Ahora, la proyección de la Aafaf señala que en los meses de mayo a julio, la ocupación hotelera en todos los segmentos como serían viajes de placer o de grupos y convenciones, iría a la baja.

En total, las reservas verían descensos de 60%, 36% y 34% justo cuando el sector turístico de la isla se encuentra en su segundo momento de mayor demanda en el año. En diciembre próximo, cuando se arranca la temporada fuerte del sector, la tasa de ocupación hotelera vería una baja de 52%.

El plan fiscal parece fijar sus esperanzas en que Discover Puerto Rico -la organización de mercadeo del destino, cuya ejecución se ha cuestionado repetidamente de su creación hace unos dos años- tenga éxito en destacar a la isla como un destino que se recupera de la pandemia, aunque no ofrece detalles de dicho esfuerzo.

El pasado viernes, justo después de que la gobernadora Wanda Vázquez Garced anunció un plan de reanudación de la actividad económica que comenzó este lunes, el secretario de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Laboy, admitió estar considerablemente preocupado por el futuro del sector turístico.

Sin soltar prenda de los retos particulares que encara el sector, el titular del DDEC reconoció que si el sector turístico no podía reanudar operaciones en julio próximo, ello tendría consecuencias que no podrían revertirse en lo que queda del año.

“Hay un reconocimiento que luego de cuatro semanas, no hay cómo correr muchas de estas empresas”, dijo Laboy al explicar que no todos los negocios tienen capital suficiente para operar sin generar ingresos de manera prolongada.

Para Laboy, la disciplina que ejerzan los sectores autorizados a reanudar sus operaciones en estas tres semanas será crítica para que continúe la apertura de sectores. El sector turístico figura entre los grupos que más tarde abrirían según el plan.

Si la pandemia se mantiene a raya, desde la perspectiva del gobierno, Puerto Rico podría proyectarse como un destino que manejó la crisis sanitaria de manera adecuada y por ende, seguro, para recibir nuevos visitantes.

“A más tardar en el verano, el sector tendría que abrir porque podría ser una situación financieramente insostenible. Si eso no pasa (la reapertura del sector), esto podría complicarse hasta el punto de que podríamos abrir hasta el 2021”, dijo Laboy al destacar la urgencia de habilitar soluciones de apoyo al sector y fortalecer la capacidad del sistema de salud para mantener a raya la pandemia.