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En el podio, Annie Mayol, directora ejecutiva de Foundation for Puerto Rico, quien tuvo una participación durante la cumbre de Startup Societies Foundation.
En el podio, Annie Mayol, directora ejecutiva de Foundation for Puerto Rico, quien tuvo una participación durante la cumbre de Startup Societies Foundation. (José A. Delgado)

Washington - Startup Societies Foundation quiere llevar a Puerto Rico el concepto de “ciudades privadas” en el que inversionistas puedan desarrollar negocios y establecer residencias, por medio de un contrato con una corporación que ofrece servicios normalmente asociados al gobierno.

Como posible espacio de operación, piensan en los terrenos de la antigua base Roosevelt Roads en Ceiba.

Por medio de las “ciudades privadas libres” una corporación puede ofrecer servicios como seguridad e infraestructura, pactando con sus “residentes”, y utilizando, en el caso de la isla, incentivos como zonas especiales económicas y las leyes 20 y 22.

“Necesitamos que haya confianza. Tiene que ser un movimiento en favor de los puertorriqueños”, indicó ayer Joseph McKinney, principal funcionario ejecutivo de Startup Societies, al iniciar una conferencia de dos días que persigue organizar el grupo de aliados que pueda poner en marcha proyectos en Puerto Rico, tras la intensificación de la crisis económica después del huracán María.

La mitad de su consorcio para la isla, dijo, son organizaciones puertorriqueñas. Y la iniciativa utilizaría para sus transacciones la tecnología de “blockchain”.

“El resultado para Puerto Rico sería atraer nuevas inversiones y nueva tecnología… en un proceso transparente”, indicó el abogado alemán Titus Gebel, del proyecto “Free Private Cities”, uno de los conferenciantes de la cumbre que Startup Societies celebra en el campus de Arlington (Virginia) de la Universidad George Mason.

Gebel ha indicado que por lo menos parece haber apertura en Puerto Rico a “escuchar” lo que propone su organización. Bajo el concepto de “ciudades privadas libres” por las que abogó Gebel los puertorriqueños pueden tener empleo y recibir inversión, “y nosotros hacemos el dinero”.

McKinney, quien irá a San Juan en los próximos días, afirmó que está consciente de las complicaciones de desarrollar ese tipo de proyecto en Puerto Rico, donde además del municipio y el gobierno central, hay que pensar en la jurisdicción de la Junta de Supervisión Fiscal que controla las finanzas públicas y el Congreso. “Es increíblemente complejo”, dijo.

Entre los conferenciantes de la cumbre, ayer estuvieron Gebel; la presidenta de Foundation for Puerto Rico, Annie Mayol; la directora ejecutiva de la red empresarial Colmena 66; Denisse Rodríguez, el abogado Luis Dávila Pernas, de la empresa de cabildeo DLA Piper; Jesse Levin, de Tactivate; John Cronin, de BuildCoin; y Michael Strong, de Freedom Lights Our World, entre otros.

Mayol, Rodríguez y Levin dieron la perspectiva de la respuesta que han dado los ciudadanos puertorriqueños, los gobiernos de Puerto Rico y EE.UU., las organizacioneshumanitarias y socorristas, a la emergencia que causó en Puerto Rico el huracán María.

Cronin sostuvo que BuildCoin, desde el marco de una organización sin fines de lucro y por medio de la tecnología de “blockchain”, buscará las posibilidades de ayudar a financiar proyectos de infraestructura.

Strong habló de la importancia de un sistema educativo que permita desde la escuela secundaria a los que no están verdaderamente interesados en ir a la universidad o en una educación tradicional, optar por carreras “relevantes para el mercado” y aprender “a ser un adulto profesional”.

Hay que mirar a Puerto Rico fuera del marco tradicional. No hay futuro en reconstruir el pasado”, indicó Mayol.

Con respecto al concepto que promueve Startup Societies, Mayol llamó la atención a que parece ser un modelo que ha sido desarrollado esencialmente en jurisdicciones fuera de EE.UU., y que está por verse cómo puede funcionar bajo el sistema legal puertorriqueño y estadounidense.

“No es que esté apoyando este concepto, pero sí hay que pensar en unas visiones completamente distintas e innovadoras que rompan con las estructuras del pasado”, dijo Mayol a El Nuevo Día.