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La falta de certeza energética deja en rezago al sector farmacéutico

Líderes del sector de manufactura del país destacaron que en la medida que tienen que destinar millones de dólares en sistema de cogeneración, invierten menos en el mejoramiento de la producción de fármacos

11 de febrero de 2024 - 3:00 AM

Según datos de la Asociación de la Industria Farmacéutica (PIA, en inglés), en Puerto Rico, se producen productos farmacéuticos para unos 130 países y tal producción representa sobre el 70% del total de las exportaciones del territorio estadounidense. (Sebastiao Moreira)

Aunque reconocieron avances en el fortalecimiento de la infraestructura energética, el tema de la generación continúa preocupando al sector farmacéutico de Puerto Rico, lo que pudiera afectar la competitividad del sector a nivel global.

De acuerdo con Iván Román, asesor de la junta de directores de la Asociación de la Industria Farmacéutica de Puerto Rico (PIA, en inglés), la industria no cuenta con la certeza de que la isla cuente con una infraestructura capaz de resarcir su demanda de energía, lo que ha obligado al sector a incurrir en millonarios sistemas de cogeneración.

Forzar a esta industria, o a cualquier industria en Puerto Rico, a producir su propia energía es una desventaja, porque cuando pensamos en generación energética pensamos en la residencial, pero cuando hablamos de compañías de esta magnitud estamos a hablando de compañías que invierten $50 millones, $100 millones, en sistemas de cogeneración, y cada dólar que la industria invierte en cogeneración es un dólar que no puede invertirse en la manufactura de biofármacos”, dijo Román.

En septiembre del año pasado, Negocios reseñó que cansados de las interrupciones en el servicio eléctrico, decenas de empresas en la isla, particularmente en el sector industrial, han preferido “independizarse” energéticamente, instalando sistemas de energía renovable o de generación fósil con gas natural.

El número de prosumidores corporativos o industriales en Puerto Rico ha crecido lo suficiente como para generar, en conjunto, el 6% de la demanda de electricidad en la isla.

Según datos de PIA, en Puerto Rico, se producen productos farmacéuticos para unos 130 países y dicha producción representa sobre el 70% del total de las exportaciones del territorio estadounidense.

Puerto Rico se ha destacado por la producción de fármacos de pequeñas moléculas como tabletas y cápsulas, así como en la creación de grandes moléculas, que vendrían siendo productos biológicos, explicó Román.

El sector farmacéutico representa más del 30% del Producto Interno Bruto (PIB) de Puerto Rico y emplea sobre 75,000 personas de manera directa.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico, Eric Santiago, destacó que ha habido avances respecto a la infraestructura energética, pero el asunto sigue siendo uno de los retos principales, de la mano con la falta de talento disponible.

“Se han tomado pasos significativos para mejorar el suplido, la calidad y el costo asociado a la energía, pero es un hecho que Puerto Rico todavía tiene un espacio enorme para mejorar. Estamos en la dirección correcta, pero definitivamente tenemos que mejorar”, dijo Santiago.

No obstante, para el principal el de la firma legal Porzio Bromberg & Newman, LLC., William Hughes, Jr., el tema energético está siendo atendido tanto por el gobierno como por LUMA Energy.

El tema de energía se ha corregido y se ha abordado. Tienes un compromiso de parte del gobierno de Estados Unidos de entre $13,000 millones y $15,000 millones para reconstruir la infraestructura eléctrica y proveer energía renovable”, indicó Hughes a El Nuevo Día.

Los retos que encara el sector fueron tema de discusión en la Cumbre de la Manufactura de Puerto Rico, evento que este año se llevó a cabo en el Hotel La Concha en Condado.

Por su parte, el subsecretario del Departamento de Desarrollo Econocómico y Comercio (DDEC), Humberto Mercader, reconoció que el asunto energético continúa siendo un obstáculo para el sector. Destacó, en contraste, el desembolso de unos $50 millones en fondos públicos para incentivar la transición energética en la manufactura y mantener su competitividad.

“Hay retos que, aunque nosotros no podemos controlar, están ahí y tenemos que priorizarlos. La energía (como reto) en un 100%, creo que eso es uno de los problemas que quieres solucionar mañana, pero toma más tiempo”, dijo Mercader.

El costo energético para el sector industrial en otras jurisdicciones ronda entre seis y ocho centavos el kilovatio hora (kWh) mientras que en Puerto Rico ronda entre 25 y 30 centavos kWh, sin incluir los aumentos propuestos para la restructuración de la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), detalló la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien figuró como oradora del evento.

En promedio, entre todas las categorías comerciales e industriales, el nuevo aumento sugerido como resultado del llamado cargo legado en el Plan de Ajuste de la AEE (PDA-AEE), ronda el 12.51%, según cálculos de Negocios luego de que la Junta de Supervisión Fiscal presentara su propuesta de ajuste más reciente.

Farmacéuticas se mantienen competitivas

A pesar de los retos, la industria continúa siendo competitiva al compararse con otras jurisdicciones de Estados Unidos, principalmente por los incentivos que ofrece el gobierno, aseguraron los participantes de la cumbre.

De acuerdo con el principal de la firma legal Porzio, el sector manufacturero de la isla se encuentra en una posición privilegiada, por lo que aconsejó al gobierno a que fortalezca la infraestructura dedicada al sector para que retenga y atraiga a más compañías.

En términos de competitividad, Puerto Rico, en comparación con la nación, está en una posición superior, solo por los incentivos contributivos, su ubicación e infraestructura”, indicó Hughes en un aparte con este diario.

“Pienso que Puerto Rico es una gema en términos de su posición en manufactura”, insistió.

Atentos a la expiración de patentes

Tras la expiración de diversas patentes de medicamentos como Humira, Opdivo, Xarelto y Eliquis, así como la proximidad del fin de otras patentes, el sector se encuentra ideando estrategias para que las grandes farmacéuticas que operan en la isla se queden y añadan nuevas líneas de producción.

Una de las estrategias que mencionó Hughes es que se requiera a aquellas manufactureras interesadas en vender sus productos en Estados Unidos que establezcan operaciones en Puerto Rico.

“No van a aceptar eso como condición (de primera), pero lo que sí se puede hacer es que se cree el ambiente económico para ello, que las incentive”, dijo Hughes.

Sin embargo, Nick Uehlecke, principal de Todd Strategy Group -empresa especializada en asuntos gubernamentales federales-, destacó que no sabe si el gobierno está listo para forzar que empresas operen en la isla, como una solución a la expiración de patentes, por lo que apostó a la creación de incentivos contributivos.

“Tiene que haber un nivel de trabajo entre el gobierno local y el gobierno de Estados Unidos para identificar si se pueden crear nuevos incentivos contributivos”, dijo Uehlecke a preguntas de Negocios.

“Puerto Rico, además, tiene otros incentivos que es un lugar maravilloso para vivir, así que yo creo que eso, junto con incentivos contributivos más fuertes, van a traer de vuelta esa manufactura de alrededor del mundo”, continuó Uehlecke.

Entretanto, Román, el asesor de la junta de directores de PIA, insistió en que las farmacéuticas que se encuentren en un escenario de expiración de patentes adopten como estrategia mantener comunicación con sus unidades de investigación para patentizar el próximo producto.

“Puerto Rico sigue siendo un excelente lugar para la manufactura de productos farmacéuticos de compañías multinacionales, porque tenemos la experiencia, tenemos el talento y tenemos una serie de incentivos que hace que sea una opción real”, subrayó Román.

Hasta el momento, 12 de las 20 principales farmacéuticas del mundo, como Eli Lilly, Johnson & Johnson, Abbvie, entre otras, operan en la isla.

El pasado año, la farmacéutica Merck anunció que, en diciembre de 2025, cerrarán su planta en Puerto Rico y entre las razones provistas figuró la expiración de las patentes de los medicamentos que producían en la isla.



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