El secretario del Departamento de la Vivienda dijo que se espera que Puerto Rico llegue a recibir $20,200 millones por fondos CDBG-DR, de los cuales, casi la mitad, irán  a programas de vivienda y construcción.
El secretario del Departamento de la Vivienda dijo que se espera que Puerto Rico llegue a recibir $20,200 millones por fondos CDBG-DR, de los cuales, casi la mitad, irán a programas de vivienda y construcción.

El secretario del Departamento de la Vivienda, Luis Fernández Trinchet, instó ayer a los contratistas generales a empaparse sobre los requisitos y el alcance de 26 programas de fondos de desarrollo comunitario y recuperación de desastres CDBG-DR, a fin de descubrir cuáles pueden apalancar para adelantar proyectos de infraestructura y construcción.

“Muchos de ustedes van a poder participar de más de un programa simultáneamente”, afirmó Fernández durante un seminario digital celebrado ayer por el capítulo local de la Asociación de Contratistas Generales (AGC-PR), como parte de su Foro de Infraestructura Virtual.

También los invitó a considerar insertarse como facilitadores para municipios y otros recipientes de estos fondos federales, como pueden serlo organizaciones de base comunitaria o sin fines de lucro. Razonó que “los municipios necesitan asesores, un hilo conductor que los vaya guiando y a qué darle prioridad”, dada la complejidad técnica y de cumplimiento que conllevan solicitar y manejar estas asignaciones federales.

Según indicó Fernández, se espera que Puerto Rico llegue a recibir $20,200 millones por fondos CDBG-DR, al sumarse los montos asignados, encaminados y desembolsados. De ese total, actualmente hay acceso completo a $1,700 millones, precisó.

En cuanto al componente de vivienda y construcción, Fernández indicó que casi la mitad del total, o $10,000 millones, van a programas de vivienda y construcción, ya sea de unidades y proyectos multifamiliares nuevos y existentes, como a servicios complementarios que incluyen titularidad de propiedades, subsidio de alquiler y apoyo a los compradores. En ese último renglón, hay $350 millones para vales de hasta $40,000 para primeros respondedores y de $30,000 si son unidades en un casco urbano, mencionó.

Fernández indicó que ese programa debe comenzar en junio y auguró que “vamos a ver un efecto multiplicador no solo en vivienda nueva”, sino también en la medida que se sumen al inventario unidades existentes que cualifiquen para el programa R3 (reparación, reconstrucción y relocalización).

“Mi recomendación es que lean bien las guías, cómo fluye el proceso, las guías de diseño que estas casas requieren”, instó.

Sugirió también que los profesionales de la industria como ingenieros y arquitectos forjen alianzas con propietarios, agentes de bienes raíces y desarrolladores para que las unidades vacantes puedan estar listas para la creciente demanda que se espera, pero cumpliendo con los lineamientos del programa R3.

Recordó que el programa para desarrollar vivienda de interés social se lanzó en abril, con un pote de $32.5 millones. En este los solicitantes pueden ser organizaciones sin fines de lucro y no gubernamentales bonafide. No se exige que tengan la certificación federal 501 (c) (3), puntualizó.

Otros programas entre los 26 contenidos en los planes de acción aprobados por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano federal (HUD, en inglés) van a capacitación laboral, incubadoras y aceleradoras de pequeñas empresas, centros de resiliencia comunitaria, autorización de títulos de propiedad, recuperación municipal, resiliencia de la infraestructura, mercadeo de turismo y negocios y renacer agrícola.

El titular del DV puntualizó que los fondos discutidos “no se puede usar para los terremotos ni para el virus, solo para Irma y María”. Además tienen que destinarse a proyectos y finalidades ya contempladas en los planes de acción aprobados o en las enmiendas y planes futuros que se desarrollen sobre las asignaciones pendientes.

Como parte del ciclo de seminarios digitales de la AGC-PR, se ha profundizado en aspectos de la industria de seguros, de los fondos de recuperación y de los planes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la de Acueductos y Alcantarillados (AAA).