Al centro, la gerente de Arepa Chic, Carla Berríos, junto a parte de su equipo de trabajo. (Suministrada)

El Proyecto Matria, entidad sin fines de lucro que apoya a mujeres víctimas de violencia, abrió el restaurante Arepa Chic en el centro urbano de Caguas, con el objetivo de crear su primera empresa social de micro franquicias.

El restaurante, con 3,500 pies cuadrados de espacio en la calle Ruiz Belvis, opera de miércoles a viernes de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. y los sábados y domingos de 10:00 a.m. a 4:00 p.m. Acomoda a 130 personas en el área del salón comedor, pero debido a la nueva Orden Ejecutiva, lo han limitado solo a 40 personas. Cuenta con nueve empleadas y la plantilla aumentará a 14 en las próximas semanas.

En entrevista con El Nuevo Día, Amárilis Pagán, directora ejecutiva de Matria, indicó que la idea de crear esta franquicia lleva en gestación desde el 2015 cuando prepararon un plan de negocios, aunque “la idea de movernos a crear empresas sociales surgió mucho antes”. Matria está incubando micro negocios desde el año 2006, pero debido a la crisis económica cada vez se les hacía más difícil a las participantes lograr que sus pequeños negocios fueran sustentables.

Pagán reconoció que en Matria, al igual que sucede en el mundo empresarial, “hay muchas empresarias por necesidad, mujeres que no quieren tener una empresa o no saben cómo manejarla, pero lo hacen porque no consiguen empleo. En Puerto Rico hay mucha gente que son empresarios por necesidad”.

En el caso de las participantes de Matria, la mayoría son pobres, jefas de familia, con cuarto año de escuela superior o menos, y algunas han sido víctimas de violencia. A muchas se les dificulta moverse de su entorno para conseguir clientes, carecen de transportación y lamentablemente Puerto Rico no tiene un buen sistema de transportación colectiva, tampoco tiene acceso fácil a banda ancha.

Tras realizar varias sesiones de lluvia de ideas (“brainstorming”) con las participantes salió a relucir que se sentían cómodas trabajando en negocios relacionados con la gastronomía. Para la creación de esta primera empresa social, Matria sometió una propuesta y recibió $625,000 en donativos de Health and Human Services Department (HHS), Women Empowerment International y de la Fundación Ángel Ramos.

Concepto gastronómico

El restaurante Arepa Chic se especializa en la confección de arepas artesanales, las cuales preparan en una cocina central completamente equipada en el mismo establecimiento y desde la cual le suplirán los productos al resto de las franquicias, una vez estas comiencen a operar.

El menú incluye arepas de trigo, maíz o coco, hay variedad de rellenos, incluyendo opciones veganas y vegetarianas. El cliente puede escoger el tipo de arepa que desee y los ingredientes con los que quiere rellenarlos y la salsa que desea. Hay también opciones para el desayuno y de postre con frutas, almendras y chocolate.

La propuesta del menú incluye además siete arepas, cada una con un nombre alusivo a mujeres que han dejado su huella en la historia, como: “La Lola” (por Lola Rodríguez de Tió): arepa de trigo, pernil criollo, queso del país, ensaladita de tomate y aguacate y aioli de cilantro; “La Luisa” (en honor a Luisa Capetillo): arepa de coco, vegetales frescos, pimiento, tomate, cebolla, zanahoria, seta y espinaca, queso fresco y vinagreta de mangó; “Ana” (por Ana Roque de Duprey) arepa de coco, serenata de bacalao, aguacate, aioli de cilantro; “La Frida”, (por Frida Kahlo, con sabor mexicano) arepa de maíz, carnitas, aguacate, queso fresco, frijoles negros y pico de gallo; “La Evita”, por Eva Perón: arepa de trigo, chorizo argentino, tomate, pimientos y chimichurri.

El menú ofrece además ensaladas, chips de malanga, café y jugos naturales, todos productos de Puerto Rico para apoyar al empresarismo local. Se puede ordenar por teléfono y pasar a recoger. En diciembre lanzarán el servicio de entrega, inicialmente en el área de Caguas.

Matria abrirá otros dos Arepa Chic este año, pero bajo el modelo de carretón y “food truck”. “Queremos ver cómo se mueve el concepto de Arepa Chic en la calle. El “food truck” estará disponible para eventos privados y cada uno operará con una empleada”, sostuvo Pagán.

Aún no han determinado la ubicación exacta, pero la entrevistada dijo que por lo menos los primeros dos carretones y el primer “food truck” estarán en municipios aledaños a Caguas y al área metro para poder supervisar mejor la operación. Los tres primeros los operará Matria.

A partir de 2021, comenzarán a vender franquicias de Arepa Chic, para lo cual harán una convocatoria abierta. Las interesadas en adquirir una deberán ser mujeres de escasos recursos, jefas de familia y preferiblemente participantes del programa TANF (Asistencia Temporal para Familias Necesitadas.

La inversión inicial para adquirir los derechos de la franquicia y montar un carretón se estima en $15,000. Matria ayudará a las franquiciadas con el financiamiento, si fuera necesario. La inversión del “food truck” supera los $30,000.

Arepa Chic es un lugar donde las mujeres puedan tener su empresa y sentirse apoyadas. Proyecto Matria asume la organización, el mercadeo, la contabilidad, el entrenamiento, el desarrollo del concepto para que las mujeres empresarias que sean parte de la franquicia solo tengan que abrir su kiosco y vender un producto de calidad. Aquí habrá un gran espacio para comer unas arepas sabrosísimas, con recetas creativas, que llevan los nombres de grandes mujeres feministas para que conozcan su historia. Con la comida rica en este lugar especial, podemos no solo generar empleos sino adelantar ese camino para las mujeres que vienen detrás”, manifestó Pagán.

Mientras, Karla Berríos, gerente de Arepa Chic y quien cuenta con más de una década de experiencia en negocios gastronómicos, comentó que “jamás había trabajado en un lugar con tantos propósitos, que te llena, en que todo tiene una razón de ser. Es un espacio seguro para las mujeres, con energías positivas, en el que les ayudamos a crecer, a que sepan que son poderosas. Es el trampolín para las mujeres emprender en forma profesional, la plataforma que estaban necesitando para ser apoyadas, escuchadas, ser líderes de sus familias, trabajar desde el amor”.