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El IoTeen Bootcamp es una iniciativa de Engine-4, en conjunto con el Municipio de Bayamón y el DDEC. (Suministrada)
El IoTeen Bootcamp es una iniciativa de Engine-4, en conjunto con el Municipio de Bayamón y el DDEC. (Suministrada)

Más de 150 universitarios competirán este fin de semana por desarrollar aplicaciones educativas que se pondrán en manos de maestros y estudiantes a partir de 2019, informó Luis Armando Torres, cofundador del espacio de cotrabajo Engine-4 en Bayamón.

Este es el reto en el maratón de programación “Education Got Hacked” que se celebra del 30 de noviembre al 2 de diciembre en Engine-4, en alianza con la empresa tecnológica Intel y el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC).

“Las soluciones que se desarrollen durante el evento se publicarán bajo licencias de código abierto y se usarán en las computadoras Intel NUC que esa empresa está donando a escuelas del Departamento de Educación (DE)”, resumió Torres.

“Ya tenemos seguras 31 escuelas que recibirán los modelos NUC, que son rápidos y con capacidad para desarrollar aplicaciones educativas”, destacó Torres. Estos planteles están repartidos por toda la isla y se van escogiendo en la medida que se confirma que cuentan con un lugar seguro para guardar los equipos y conexión fiable a internet.

Intel ha comprometido 2,000 computadoras que llegarán a Puerto Rico a finales de enero. Para entonces esperan haber identificado más escuelas aptas para beneficiarse, adelantó Torres.

Los participantes del hackathon compiten, a su vez, por equipos Intel y premios en metálico, se informó. Hay oportunidad para inscribirse hasta el mismo viernes, 30 de noviembre a las 3:30 p.m.

El hackathon también se da en el marco del programa de IoTeen Bootcamp, otra de las alianzas de Engine-4 con el DDEC y el Municipio de Bayamón, indicó Torres. Este programa gratuito consta de talleres prácticos para 30 jóvenes de 9 a 17 años, provenientes de escuelas públicas y privadas, que han comprometido 12 sábados desde finales de octubre hasta febrero de 2019 para aprender programación, robótica, interconexión de sensores y principios de ciberseguridad. “Los nenes y nenas aprenden qué es IoT usando diferentes sistemas como Raspberry Pi y Arduino. Salen con dos lenguajes de programación, Python y C”, agregó Torres.

Al finalizar la experiencia, cada participante podrá llevarse el carrito y otros módulos que ha montado, a fin de que continúe cultivando su conocimiento. Pero antes, participarán también del hackathon para poner a prueba lo aprendido, compartió Torres.

Torres manifestó que ve la educación temprana en programación, electrónica, ciberseguridad y otras tecnologías de alta demanda como un bloque esencial para que más jóvenes escojan carreras cortas y universitarias en estos campos. Opinó que para ello se requiere replicar iniciativas como la de IoTeen en más municipios y considerar también integrarlas a la educación regular y la vocacional.

Contrario a lo que se pueda pensar por experiencias fallidas pasadas, la tecnología ha evolucionado para que este tipo de cambio no requiera millones de dólares del saque, sino que puede implementarse por fases mediante alianzas e inversiones incrementales, advirtió Torres.

“Con buenas herramientas, una buena cloud (nube), una laptop, un buen profesor, buena conexión a internet y el cerebro del estudiante, puedes construir y lograr más que con un cuarto lleno de impresoras 3D y montones de equipos”, puntualizó.

“¿De qué vale gastar $40,000 o más en un solo salón, si no se tienen los pilotos, profesores que puedan enseñar lo que los jóvenes necesitan?”, cuestionó tras recordar que en universidades y entidades hay laboratorios costosos y subutilizados.

“Tiene que haber una alianza. Si se junta la empresa privada, el gobierno central, algunos municipios y se integra una proveedora de telecomunicaciones que facture el servicio de fibra (óptica) a un precio legítimo, se puede tener en poco tiempo un buen grupo de escuelas donde esos estudiantes saquen provecho de profesores adiestrados y entusiasmados”, aseveró.

Por ejemplo, Torres estimó que en un solo semestre maestros con conocimiento básico de codificación pueden aprender lo necesario del lenguaje de programación Python para estar listos para guiar a sus alumnos en ese aprendizaje. También recomendó reclutar universitarios para ofrecer los cursos, de tal forma que tengan su primera experiencia laboral y haya más oportunidad de retener a los talentos tecnológicos que se gradúan en Puerto Rico.