En Puerto Rico, el uso de plataformas de videoconferencias de Microsoft Teams se ha disparado debido a la cuarentena. (EFE)
En Puerto Rico, el uso de plataformas de videoconferencias de Microsoft Teams se ha disparado debido a la cuarentena. (EFE)

Al martes 12 de marzo, tres días antes de que se decretara el cierre forzoso en Puerto Rico, la empresa de tecnología Microsoft había registrado un total de 61 millones de minutos en videollamadas en su servicio de teleconferencia Teams. Al final del mes, ya había roto su récord diario con más de 2,700 millones de minutos en videoconferencias.

Ese incremento desmesurado fue una anomalía, pero consistentemente Microsoft ha visto que los 75 millones de usuarios que ya ostenta Teams encienden su cámara dos veces más seguido que antes del brote de coronavirus, tanto que las videollamadas han crecido sosteniblemente más de diez veces desde que los empleados empezaron a trabajar remoto para evitar el contagio de COVID-19.

Esos 75 millones de usuarios diarios – casi nueve millones más que la población entera del Reino Unido – definitivamente han abonado a la adopción de estas tecnologías de trabajo remoto, pero también lo han hecho las casi 183,000 instituciones educativas, desde escuelas hasta distritos escolares completos, que han obtenido acceso gratuito a la plataforma desde que explotó la pandemia a nivel global.

En este contexto, el gerente general de Microsoft en el Caribe, Herbert Lewy, asegura que la pandemia ha acelerado la transición digital de los centros de trabajo en al menos una treintena de países caribeños, incluyendo a Puerto Rico.

Ha habido un proceso muy acelerado de transformación digital en el entorno del trabajo a distancia o trabajo remoto”, dijo Lewy, quien labora desde la ciudad de Guaynabo.

“Detrás de eso existe una necesidad imperiosa del ser humano de encontrar un ambiente que sea, de alguna manera, más análogo a lo que era el compartir con los colegas en materia personal”, añadió antes de resaltar que el uso de videoconferencias desde los teléfonos móviles también se ha disparado por un factor de tres.

Este último dato, dijo Lewy, también derrota algunos de los mitos sobre el trabajo remoto, especialmente aquellos que auguran una menor productividad laboral en la ausencia física de supervisores.

En este proceso, en el que el elemento digital es el factor clave, se van a derribar esos mitos de una manera bastante contundente y va a hacer repensar a todos los equipos ejecutivos sobre cómo se motiva a la gente para poder operar y sobre cuándo estamos siendo flexible en aceptar los distintos formatos de vida para que la gente pueda ser exitosa no solamente en su trabajo, sino (también) en su vida personal”, afirmó el ejecutivo.

En Puerto Rico específicamente, Microsoft ha visto que los sectores de la banca, la salud, los seguros y el transporte han adoptado ferozmente la plataforma de teleconferencias, especialmente porque cumple con las leyes de protección de datos HIPAA (salud) y FERPA (educación), entre otros 90 estándares internacionales – incluyendo el GDPR de Europa, uno de los más estrictos a nivel mundial.

“Obviamente, las industrias donde menos han podido hacerlo es donde hay una correlación del producto final con un elemento físico para poder seguir operando”, como lo es la industria del turismo abatida por el COVID-19.

Esta coyuntura, aunque dolorosa para algunas industrias, hay que aprovecharla, aseguró el titular de Microsoft.

Ojalá, de esta salgamos mucho más robustecidos y mejor preparados. El espíritu es de animarse a probar ahora que lo exigimos para aprender y después darle continuidad a los aprendizajes”, afirmó Lewy.