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Varias aerolíneas tomaron decisiones que impactan sus operaciones en la isla este año. (GFR Media)
Varias aerolíneas tomaron decisiones que impactan sus operaciones en la isla este año. (GFR Media)

Para el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde, enero de 2020 culminó con alzas de 20% en la capacidad de asientos de avión y de 11.4% en movimiento de pasajeros, en comparación con el mismo mes del año anterior.

De acuerdo con Jorge Hernández, principal oficial ejecutivo de Aerostar Airport Holdings, empresa que administra el aeropuerto mediante una alianza público privada, este resultado positivo se logró aún cuando el primer mes del año incluyó terremotos, protestas y hasta meteoros.

Aunque no se han registrado casos en Puerto Rico, en el aeropuerto se trabajan protocolos relacionados con el coronavirus, enfermedad que ha contagiado a más de 75,000 personas en el mundo. Hernández informó que el protocolo lo maneja la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés), que hace preguntas adicionales a pasajeros que vienen de vuelos internacionales, para saber si estuvieron en países relacionados con el brote. “También están pendientes a si las personas que entran muestran algún tipo de síntomas, como fiebre”, dijo el ejecutivo. “Hasta ahora, no hemos tenido ningún tipo de incidente reportado por ellos”.

Lo que sí se ha reportado es que varias aerolíneas tomaron decisiones que impactan sus operaciones en la isla este año.

JetBlue anunció que redujo su capacidad de asientos. ¿Qué frecuencias o destinos se impactaron?

JetBlue realmente hizo modificaciones a su capacidad publicada, cambios que afectan ciertas frecuencias que corren entre mediados de febrero y abril de este año solamente. No hay cambios anunciados más allá de esos periodos. No sé si ellos pudieron achacar esto a los terremotos porque no hemos visto ese efecto en ninguna otra línea aérea de las que opera en San Juan. La mayoría sigue operando normal. En el caso de JetBlue, los mercados que van a reflejar estos ajustes, que son disminuciones en frecuencias en ciertos días en la semana, son JFK (Nueva York), Newark, Ft. Lauderdale, Orlando, Tampa y Boston. El total no llega a un 10% de la capacidad publicada y el efecto no es tan grande, más aun cuando ves que las líneas aéreas usualmente hacen ajustes basados en los cambios de temporada. En Puerto Rico, desde mediados de febrero hasta mediados de marzo hay una baja normal en tráfico. Posiblemente, esto está más atado a los ajustes de temporada.

Allegiant anunció que dejará de servir a San Juan en mayo de este año. ¿Cuántos vuelos o frecuencias se impactan?

Allegiant, en todo el año 2019, realmente no llegó ni a la mitad del 1% del total del volumen de pasajeros que hemos movido nosotros en un año. Ellos ya venían como seis meses bajando en capacidad y volumen porque están compitiendo en los mismos destinos, como Sanford en Orlando, y se les ha hecho difícil competir con otras aerolíneas con una capacidad y escalas que ellos no tienen. Ahora me parece que estaban haciendo uno o dos vuelos en semana. Los ajustes en las líneas aéreas son súper normales.

¿Cuáles son las proyecciones del aeropuerto para 2020?

Nosotros nos impusimos una meta bastante agresiva, viendo las tendencias que tuvimos en 2019 y viendo cómo las líneas aéreas aumentaron su capacidad disponible para San Juan. Nosotros estamos esperando crecer casi un 8% en nivel de pasajeros, lo que nos pone en los 10 millones de pasajeros para este año.

¿Podrán mantener esa meta, aun cuando llegan menos turistas después de los sismos de enero?

En enero hicimos el número de pasajeros que habíamos presupuestado y estuvimos 11% por encima del mismo mes el año pasado. Febrero es un mes más bajo, pero estamos en línea con lo que estábamos esperando para el mes. Luego del terremoto (del pasado 7 de enero) hubo un desbalance de salidas y llegadas en términos de reservas, que se empezó a estabilizar. A finales de enero vinieron las manifestaciones y eso causó un poco de trastoque también. Ahora estamos viendo el tráfico de entradas y salidas normalizado, en lo que se esperaría que estuviese en esta época del año. Estamos viendo los factores de ocupación también, que son cuántos asientos dentro del avión están ocupados, y están dentro de los porcentajes que hubiésemos estado esperando para la temporada, que es entre 85% y 88%.

Cuando se habla de llegadas de pasajeros, ¿qué haría falta hacer para saber cuántos son turistas, de la diáspora o locales que regresan de sus viajes?

Este año lanzamos una iniciativa interna para capturar data. Queremos desarrollar y entender el perfil del viajero. Estamos trabajando en un sinnúmero de iniciativas que incluyen encuestas a pasajeros, y buscar cómo capturar información sobre los pasajeros en diferentes partes del aeropuerto donde estos tienen interacción, para empezar a ganar más inteligencia y poder entender claramente quiénes son las personas que están viajando. Se demostró en el periodo que siguió al huracán María que el visitante relacionado a Puerto Rico por familia o amistades es una porción bien importante del tráfico acá. Lo que queremos es definirlo e identificar cuántos son viajeros de negocios, cuántos son visitantes, cuántos son locales que viajan o cuántos están relacionados a familiares. Es uno de los proyectos foco que comienzan este año y todo lo que conlleva recolección de información son proyectos a largo plazo. Nos va a permitir ser más proactivos en el manejo de la experiencia del pasajero.