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Dolmarie Méndez. (Juan Luis Martínez)

Con una tecnología desarrollada aquí, el gobierno de Puerto Rico y todos los componentes de la industria de salud podrían solucionar problemas históricos de manejo de récords, fraude y riesgos al tratar pacientes específicos. También podrían documentar y hasta predecir factores de riesgo a nivel  individual y por población.

Con tono tan sosegado como categórico, estas afirmaciones salen de Dolmarie Méndez, cofundadora de la empresa tecnológica Abartys Health.

Desde su fundación en 2015, a cargo de Méndez y Lauren Cascio, esta ‘startup’ ha atraído atención. Ha sido de las pocas locales que han arrancado con financiamiento de un inversionista ángel y en 2016 hizo historia al ganar la competencia de presentación de compañías Release IT, parte de la convención multitemática South by Southwest (SXSW) en Austin, Texas.

 ¿Qué hace Abartys Health?

—En Abartys Health creamos un sistema unificado para los tres componentes principales de la industria de la salud: pacientes, doctores y aseguradoras; para simplificar servicios, comunicación y tratamiento.

Nuestra tecnología está moviendo el cuidado de salud de tener la información dispersa a una sola plataforma centralizada.

¿Cómo beneficiaría Abartys Health al manejo de  información de salud en Puerto Rico, que tiene una población numerosa con Medicare y el plan de salud del gobierno?

—Nuestro sistema ahora mismo puede solucionar los problemas de la industria de salud en Puerto Rico.  A los proveedores se les obliga a tener un récord electrónico y sabemos que eso no se cumple. Son tantos los gastos en capacitación y sistemas que es imposible. Nuestro sistema recopila todos sus datos, sin importar el servicio que haya recibido para evitar duplicidad.

—Todo lo que es manejo de condiciones crónicas, coordinación entre médicos, localización, cumplimiento con CMS (entidad que administra Medicare, Medicaid y Medicare Advantage), aplica a planes comerciales e individuales, transmisión de datos de hospitales a aseguradoras. Todo el mundo tiene la visibilidad que necesita, copia de todo, cumpliendo con todas las reglas y los permisos debidos de privacidad.

¿Ayudaría a la hora de establecer política pública de salud?

—En Puerto Rico no contamos con una plataforma con herramientas para manejar estilos de vida, rastreo de condiciones, un solo lugar donde esté toda la información de salud.  El manejo de población es lo más crucial, porque puedes ver todos los diabéticos o los que reciben diálisis en tiempo real.

Nuestro sistema mide y proyecta factores de riesgos, por población, por familia, hasta por una persona.

Es prevención, tratamiento y rehabilitación.

Como compañía tecnológica, ¿cuál cree que ha sido el mayor reto de operar desde Puerto Rico?

—Puerto Rico es el mercado más difícil para nosotros, porque esto es tan innovador. Es más fácil fuera que aquí. No ayuda mucho la manera en que están estructuradas las cosas localmente. En términos de exportación es ideal por los incentivos. Estamos esperando por nuestro decreto de Ley 20.

¿De qué países son los clientes que tienen hasta ahora?

—Puerto Rico, Estados Unidos, Europa –que aún no podemos revelar los países en específico. Tenemos clientes en Latinoamérica a partir del 1 de enero de 2018.

¿Qué implicaciones en su operación tendrá este aumento rápido en clientela?

—Ahora mismo estamos autofinanciados con los ingresos que tenemos, pero cuando todo esto comience en 2018, estamos hablando de un crecimiento de 200%. En 2015 empezamos con dos empleados, hoy somos 15. Así que entraremos en un reclutamiento masivo específicamente en el área de desarrollo y la integración a Blockchain, una tecnología que permite manejar registros y no se pueden borrar. Es la única tecnología a prueba de ‘hacking’. Todo lo que ocurra se puede actualizar y enmendar, pero no se puede borrar. Ahí se está moviendo el récord médico.

¿Se ha hecho difícil conseguir talento localmente, cuando ustedes combinan campos tan especializados como salud  e inteligencia artificial?

—Tenemos talento local. Todos hemos estudiado en la Universidad de Puerto Rico o de Estados Unidos. Pero no es un talento fácil de conseguir, porque encontrar un abogado, estadístico e ingeniero no es algo regular.

 Antes de Abartys Health, ¿a qué se dedicaba?

—Llevo sirviendo a la industria de salud ya hace 15 años. Estaba dedicada a administrar beneficios de salud para clientes privados. De ahí se fueron identificando las necesidades. Tengo sobre seis licencias de auditoría en áreas de salud. Siempre me ha interesado.

Las personas que escogen emprender suelen dividirse en dos grandes grupos: quienes  siempre quisieron algo propio y a quienes los guiaron o empujaron las circunstancias. ¿En qué grupo se ubicaría?

—Es un híbrido en mi caso. Vengo de una familia que todos en gran parte vienen de la industria de seguros o son matemáticos. En todo este proceso me hice oficial de cumplimiento en el área de salud. Y la investigación en el área de salud siempre me ha llamado la atención.

¿Y qué precipitó la decisión?

—Siempre me ha indignado que la gente tenga que sufrir tanto para obtener servicios de salud.  Y en años recientes se ha agravado porque la industria de salud ha sido obligada a cambiar muchas cosas de forma atropellada y eso ha hecho que tenga que gastar muchísimo dinero para solamente cumplir.

(Fueron) cambios muy radicales sin tener el tiempo suficiente de evaluar cosas que se evaluarían en un proceso normal, sin prisa.

¿Se refiere al proceso de entrada en vigor de la Affordable Care Act en 2010, que conocemos  como Obamacare?

—Sí, cerca de septiembre de 2010 eran demasiadas exigencias para el sector asegurador y que la gente no lo entendía. El nivel de educación que hay que tener para poder entender los tres lados es bien robusto. Y vas a encontrar profesionales en cada área, no de forma centralizada.

—Tener un equipo con todas esas áreas es bien complicado y conlleva en educación  años. Esto es la práctica. Aquí en Puerto Rico prevalece lo federal, pero también están las leyes y regulaciones estatales. Es un proceso de interpretación bien complejo.

¿Cuál ha sido el momento más gratificante en este camino?

—Cuando pudimos probar que los modelos funcionaban y que nuestra arquitectura, los algoritmos, eran

aplicables a la realidad. Eso pasó en 2015. Se pueden desarrollar sistemas y que a la hora de la verdad no se puedan adaptar a los datos reales.  Para poder implementar la solución en las aseguradoras, que todas hacen las cosas de forma distinta, el problema empieza el día que llenaste la información para el plan y se entró mal al sistema. Esos fueron los primeros tropiezos. Ahí hicimos un cambio importante, porque decidimos crear un sistema que resuelva los “issues” que ellos tienen, un sistema para procesar y manejar la membresía. Todo. Cubiertas, beneficios, suscripciones, toda la información personal.

—Dimos un virazón para convertirnos en un sistema de validación, en un sistema para facilitar la toma de decisiones y lo vemos funcionar en la realidad.

¿Puede aplicarse la plataforma de Abartys a otro campo que no sea la industria de salud?

—Es compatible con toda entidad que trabaje con gente, que maneje poblaciones. El gobierno, por ejemplo, puede tener en un solo lugar todo, desde Hacienda, ACAA y WIC, hasta el Fondo del Seguro del Estado y cualquier beneficio.

Abartys formó parte de la segunda generación de la aceleradora Parallel18, un programa ancla del Fideicomiso de Ciencia, Tecnología e Investigación para atraer y retener empresas tecnológicas que quieran crecer y apuntar a mercados globales desde Puerto Rico.  Dado que ustedes ya tenían inversionista y una idea encaminada, ¿qué diferencia hizo participar de P18?

—Uf, si no hubiéramos estado en Parallel, las cosas hubiesen sido muy distintas. Eso fue, fácil, un atajo de tres años, en términos de exposición en el mercado. Eso es lo más importante. Pero también el negocio estaba enfocado nada más en el mercado estadounidense. Parallel nos abrió los ojos a entender que no, nuestra solución es global.

¿Cómo le ayudó la experiencia de la aceleradora a su crecimiento como emprendedora.

—Esto no es fácil, una puede ser su peor enemigo. Reconocer que hay muchos en la misma situación ayuda mucho.

Si al cabo de cumplir las metas trazadas, Abartys llama la atención de un comprador de peso y la transacción cumple con las expectativas de ustedes y del socio inversionista, ¿se inclinarían a vender, a hacer un “exit” como se conoce en el mundo de las startups?

—Abartys tiene la capacidad de convertirse  en el primer unicornio de Puerto Rico. (“Unicornio” se refiere las compañías privadas que se valoran en más de $1,000 millones antes de hacer una oferta pública inicial en la bolsa de valores o ser adquiridas).

—Esa es nuestra meta y a eso vamos dirigidos. Si seguimos enfocados, no hay razón para que no lo logremos.


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