Deutsche Lufthansa AG y Delta Air Lines Inc. cesaron los vuelos de un total de 1,500 aviones. (Archivo)

Tres de las principales aerolíneas del mundo demostraron la devastación que el coronavirus provoca en el sector de los viajes aéreos. Deutsche Lufthansa AG y Delta Air Lines Inc. cesaron los vuelos de un total de 1,500 aviones y Qantas Airways Ltd. despidió a cerca de 30,000 empleados en algunos de los recortes más profundos de la industria hasta la fecha.

Las medidas en Lufthansa, la mayor operadora de Europa, van aún más allá. El responsable ejecutivo, Carsten Spohr, dijo el jueves que eliminará el 95% de la capacidad, reduciendo los vuelos a un nivel visto por última vez en 1955. Delta dejó en tierra la mitad de la flota para eliminar el 70% de la capacidad, mientras que Qantas, que lleva semanas inactiva, cesa las operaciones internacionales.

“El coronavirus ha puesto a toda la economía mundial y a nuestra compañía en un estado de emergencia sin precedentes”, dijo Spohr. “Nadie puede prever las consecuencias. Tenemos que contrarrestar esta situación extraordinaria con medidas drásticas y a veces dolorosas”.

Los recortes ponen de relieve la desesperación de las aerolíneas a medida que reducen sus operaciones en medio de un colapso de la demanda y medidas para cerrar las fronteras nacionales. Para muchas operadoras, ello significa el cese del negocio y la introducción de medidas draconianas para evitar una hemorragia de efectivo mientras el virus continúa haciendo estragos. Incluso así, el sector podría necesitar $200,000 millones en apoyo estatal para capear la pandemia, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo.

“Cuanto más dure esta crisis, más probabilidad hay de que el futuro de la aviación no pueda garantizarse sin ayuda estatal”, dijo Spohr, después de que las nuevas reservas en Lufthansa para la semana hasta el 15 de marzo cayeran casi un 70%.

El responsable de Delta, Ed Bastian, dijo al personal el miércoles que los ingresos de este mes caerán en casi $2,000 millones respecto al año anterior, y se proyecta que abril será aún peor. Alrededor de 10,000 trabajadores de Delta solicitaron un permiso voluntario y 5,000 asistentes de vuelo aceptaron la jubilación anticipada.

“Tomar decisiones rápidas ahora para reducir las pérdidas y preservar el efectivo nos proporcionará los recursos para recuperarnos al otro lado de esta crisis”, dijo Bastian en una circular publicada por la aerolínea.

Qantas cesó a la mayor parte de su fuerza laboral de 30,000 trabajadores. La compañía australiana y la unidad de bajo costo Jetstar suspenderán los servicios en el extranjero desde finales de marzo hasta al menos finales de mayo, informó el jueves, con un recorte de las operaciones nacionales del 60%.

El máximo ejecutivo, Alan Joyce, dijo en un comentario a los empleados que la demanda se había evaporado. “No tenemos trabajo para la mayoría de nuestra gente”, dijo. “Tenemos que tomar decisiones difíciles para garantizar el futuro de la aerolínea nacional”.

En Lufthansa solo sobrevivirán unos cuantos servicios, entre ellos vuelos para repatriar a alemanes que quedaron en el extranjero y ayudar a mantener las cadenas de suministro del país.

El analista de Sanford C. Bernstein, Daniel Roeska, elogió a la aerolínea por proporcionar información más concreta que otras compañías. La aerolínea señaló que las reducciones de capacidad eliminarán el 60% de los costos operativos, como el combustible, las tarifas aeroportuarias y los gastos relacionados con los pasajeros, y que su objetivo es reducir los costos fijos restantes en una tercera parte.


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