Los patronos deben establecer protocolos de prevención de riesgos laborales y sanitarios que generen ambientes seguros y “limpios”, recomienda la firma Mercer Marsh Beneficios. (The Associated Press)

A medida que el país retoma, de manera escalonada, la actividad económica, la definición de protocolos de retorno al lugar de empleo cobra tanta relevancia como las medidas ejecutadas en respuesta a la crisis provocada por el coronavirus COVID-19.

Estos protocolos deben priorizar la manera en que se producirá el reingreso antes de precipitarse a establecer las fechas de reinicio, recomendaron ejecutivos de Marsh Saldaña, empresa líder global en corretaje de seguros y administración de riesgos. A su vez, deben poder adaptarse a un panorama que puede cambiar de acuerdo con las cifras de contagio. De esta forma, cumplen con su deber de garantizar a sus empleados salud y seguridad en el área de trabajo, y contribuyen a asegurar la continuidad de las operaciones del negocio.

“Estamos ante uno de los momentos más difíciles dentro de esta pandemia, pues un retorno que no se base en un plan de resiliencia robusto, puede ser altamente contraproducente. Hoy más que nunca, las empresas deben asegurarse de tener un plan de gestión de riesgos integral, que les permita adaptarse a la nueva ‘normalidad’, conscientes de que el retorno a la actividad laboral no implica que se ha eliminado el riesgo”, explicó Mari Evelyn Rodríguez, principal oficial ejecutiva de Marsh Saldaña, mediante comunicado de prensa.

Según Oscar Ramos, líder local de Salud y Beneficios de Marsh Saldaña, “el retorno a los centros de trabajo no es una estrategia que dependa del mercado; es un plan que se debe definir de manera propia, respondiendo a la realidad del negocio, la gestión de sus recursos tangibles e intangibles, la capacidad financiera y la visión de largo plazo”.

En este sentido, los expertos de Mercer Marsh Beneficios, líder global en gestión de salud y beneficios para empleados, señalan cuatro pasos claves para definir una estrategia y plan de retorno capaz de proteger de forma eficaz a los colaboradores:

1. Sobreponer el riesgo y hacer un mapa de posiciones que permitan identificar y categorizar la fuerza laboral en función de las condiciones de vida del empleado, su entorno familiar, salud física y mental, su puesto de trabajo y el impacto en la cadena de valor. Este proceso, realizado a través de una encuesta de evaluación del riesgo, permitirá al patrono determinar qué tan expuestos están o pueden estar sus empleados y cuál es la proporción de vulnerabilidad para diseñar los planes que más se ajusten a la realidad de la plantilla.

2. Establecer protocolos de prevención de riesgos laborales y sanitarios que generen ambientes seguros y “limpios”. Incluye todas las medidas de preparación en el sitio de trabajo: higiene, materiales y equipos de protección para las personas y las instalaciones, regulación de espacios comunes, ventilación, desinfección, flujo de personas, restricción de contactos, reuniones, visitas, clientes, detección y asistencia médica o psicológica, servicios de alimentación y transporte, entre otros.

3. Comunicar y capacitar de forma clara y transparente a la fuerza laboral sobre los planes, controles y señales establecidas para el proceso de retorno serán pilares claves para el éxito a un retorno laboral seguro. Los programas de bienestar y promoción de la salud y de sensibilización respecto al cuidado personal y colectivo van a ser más decisivos que nunca para el compromiso de los colaboradores y la continuidad del negocio. Esto sin olvidar un aspecto crítico: el manejo de la privacidad de datos del empleado, de acuerdo a las normativas vigentes.

4. Minimizar el contagio, a través de sistemas de seguimiento y atención, como aplicaciones móviles o medicina online, que permitan realizar un seguimiento en vivo de los riesgos de la fuerza laboral: síntomas, pruebas de laboratorio, identificación y manejo de casos positivos, etc.

“Además de los avances científicos y todas las medidas que se tomen a nivel empresarial o gubernamental, la clave para combatir a esta pandemia está en los comportamientos. La cooperación y compromiso de los individuos, como ciudadanos y empleados, será uno de los principales factores de éxito mirando hacia el futuro”, afirmó Diego Ramírez, líder global de Consultoría de Salud de Mercer Marsh Beneficios.


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