El nuevo Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico, propiedad previamente conocida como el Gran Meliá Hotel, ubica en un espacio retirado de 72 acres. (Suministrada)

El hotel que abrió en agosto pasado en la costa de Río Grande como The Resort at Coco Beach, a Hyatt Affiliate, subió de categoría al anunciar hoy que cambió de marca a Hyatt Regency, descrita por la corporación como “upper upscale” o de escala superior.

El nuevo Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico, propiedad previamente conocida como el Gran Meliá Hotel, ubica en un espacio retirado de 72 acres de jardines tropicales. Enmarcado entre la costa noreste de la isla y el Bosque Nacional El Yunque, la propiedad de 579 habitaciones vio completada este año una transformación multimillonaria que abarca un rediseño completo del complejo.

“Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico fue diseñado para brindar servicio de alto contacto para una experiencia fluida y libre de estrés”, dijo Dave Johnson, titular y principal oficial ejecutivo de Aimbridge Hospitality, firma de manejo hotelero que adquirió la propiedad en 2019 en alianza con la firma de inversiones Monarch Alternative Capital y la desarrolladora de bienes inmobiliarios Royal Palm Companies.

“Estamos encantados de anunciar la apertura del Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico, el cual apuesta por un servicio empático que anticipa las necesidades de nuestros huéspedes internacionales”, dijo mediante comunicado de prensa George Vizer, vicepresidente senior de operaciones de franquicias en las Américas de Hyatt. “Con esta adición, Hyatt continua su fuerte crecimiento de marca en la región e introduce la marca Hyatt Regency a Puerto Rico”.

Desde su apertura en agosto, la hospedería continuó realizando mejoras multimillonarias con miras a abrir todas sus habitaciones y convertirse en un Hyatt Regency. En un principio generó 300 empleos directos cuando comenzó a operar, cifra que aumentó a 525 empleos directos ahora en diciembre al abrir en su totalidad. El Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico es la primera entidad de los planes de desarrollo de RPC Holding para la península de 946 acres en Coco Beach, que será rebautizada como Grand Reserve.

“Nos entusiasma la apertura de este importante hotel para Puerto Rico bajo la marca Hyatt Regency”, señaló Carla Campos, directora ejecutiva de la Compañía de Turismo de Puerto Rico. “El desarrollo turístico es un motor puntual de crecimiento económico y una prioridad para el gobierno de Puerto Rico. La isla ofrece incentivos y beneficios altamente competitivos, lo cual nos convierte en un destino idóneo para inversores, desarrolladores y líderes de gestión hotelera tales como Aimbridge Hospitality. Tenemos mucho interés en ver realizado todo lo que se vislumbra para el futuro de Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico”.

Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico es el complejo de lujo de servicio completo más cercano al aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde, indicó la empresa. Ofrece acceso conveniente a atracciones tales como el Viejo San Juan, el Castillo El Morro y la bahía bioluminiscente en Fajardo.

El nuevo hotel se une a cuatro hospederías Hyatt de servicios selectos en Puerto Rico: Hyatt House San Juan, Hyatt Place Manatí, Hyatt Place San Juan/Bayamón y Hyatt Place San Juan City Center.

Distinguido por su ubicación en una reserva natural con alojamientos tipo bungaló, Hyatt Regency Grand Reserve Puerto Rico cuenta con 480 habitaciones deluxe, 93 suites deluxe, cinco club-suites y una suite presidencial. Cada unidad está decorada en tonos. Desde Wi-Fi de cortesía y grandes televisores de pantalla plana, a amenidades de baño premium y cafeteras en cada unidad, los huéspedes disfrutan una experiencia fluida e intuitiva. Todas las suites cuentan con balcones o terrazas privadas y las suites de una habitación incluyen salón comedor, cocina pequeña, dos camas dobles y un acogedor rincón con sofá-cama.

Para satisfacer los paladares, el complejo ofrece cinco experiencias culinarias y de mixología, incluyendo: Water’s Edge , restaurante caribeño y tipo bufé que sirve desayuno, almuerzo y cena, elaborados con ingredientes locales; Prime 787, atmósfera lujosa y de buena mesa que ofrece cortes de carne premium y mariscos locales frescos; Nori, experiencia de fusión asiática, con sushi, sashimi, barra de ceviche y parrilla de teppanyaki; Pasión by Chef Myrta, experiencia culinaria gourmet de cocina puertorriqueña; y Lobby Bar, una barra casual con cocteles de autor y entretenimiento en vivo.

Entre sus amenidades, el hotel cuenta con cuatro piscinas, incluyendo la piscina estilo laguna más grande en Puerto Rico; el Rainforest Spa de 12,000 pies cuadrados, que actualmente se encuentra bajo una renovación de $2 millones y está programado para apertura este invierno; gimnasio disponible 24 horas; dos canchas de tenis y una cancha de baloncesto. Los huéspedes también pueden pasar el día en uno de dos campos de golf de 18 hoyos de campeonato, diseñados por Tom Kite y que son sede del PGA Puerto Rico Open. Además, un servicio de “concierge” dedicado provee servicios personalizados de gestión de estilo de vida, transportación, viajes y vacaciones.

Más allá de la experiencia de resort para huéspedes de ocio, la propiedad aplica la misma experiencia de alto contacto para el mercado de reuniones y eventos, con 41,208 pies cuadrados de espacio para funciones e instalaciones para reuniones de última generación.

Para celebrar el relanzamiento del resort, los viajeros pueden aprovechar una tarifa especial que ofrece la tercera noche gratis, valida hasta el 30 de abril de 2020.


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