T-Mobile quedará como la tercera compañía de telecomunicaciones más grande en Estados Unidos. (Archivo)

“Atención, América. El momento que hemos estado esperando: Ganamos en la corte. Ahora el nuevo T-Mobile está 1 pasó más cerca de finalizarse”.

Con este mensaje en Twitter, John Legere, principal ejecutivo de T-Mobile USA, celebró que el juez federal del distrito Sur de Nueva York, Víctor Marrero, haya denegado la petición de varios estados de frenar la fusión con Sprint, estimada en $26,500 millones.

En la orden de 173 páginas divulgada hoy, Marrero expuso por qué entendió que la transacción, que cuenta con los avales finales de los reguladores del Departamento de Justicia federal (DOJ) y la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), no perjudicaría el ambiente de competencia ni a los consumidores.

Las jurisdicciones demandantes, Nueva York, California, Connecticut, Hawaii, Illinois, Massachusetts, Pensilvania Virginia y la capital federal de Washington D.C., alegaban que con la fusión solo quedarán tres jugadores grandes: AT&T-Verizon y el nuevo T-Mobile fusionado, situación que detonaría alzas en precios que, en total, les costarían a sus residentes unos $4,500 millones anuales. Además, adujeron que un mercado más concentrado desalentaría la inversión en infraestructura 5G para áreas rurales o de baja población.

Para abordar estas inquietudes, ya T-Mobile y Sprint habían negociado con la FCC y el DOJ para que DISH Network entrara como un cuarto jugador en el mercado de telefonía e internet móvil. Aunque los demandantes alegaron que esta movida no sería suficiente para alentar la competencia, el juez Marrero entendió que sí.

“La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y el Departamento de Justicia federal han escudriñado de cerca esta transacción e invertido energía y recursos considerables para cuadrar la entrada de DISH como un cuarto competidor a nivel nacional, a base de su historial exitoso en otras industrias de consumo y su vasta posesión de espectro, el recurso más crítico que se necesita para competir en los mercados”, escribió el juez Marrero en su orden divulgada hoy.

A su vez, Marrero afirmó que las presentaciones de DISH durante el juicio “persuadieron a la corte de que la nueva firma aprovechará esta oportunidad” para convertirse en un competidor agresivo para el mercado de consumidores que buscan opciones más económicas.

Al denegar la petición del interdicto para frenar la adquisición de Sprint Corporation por parte de T-Mobile US, dio por finalizado el caso.

Antes de que se viera el juicio en diciembre pasado, algunos de los estados se habían retirado de la demanda multiestatal tras acordar condiciones favorables con T-Mobile. Por ejemplo, Nevada negoció donaciones de $30 millones para sus poblaciones minoritarias, planes de bajo costo y cobertura 5G para comunidades rurales donde por lo regular estos avances llegan con meses o años de retraso.

Mientras, Texas pactó que T-Mobile no podrá aumentar precios durante cinco años a partir de la fecha en que se complete la fusión. Como Nevada, aseguró despliegue de la red 5G en sus extensas áreas rurales.


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