Tras las enmiendas en el Código de Seguros, ahora los asegurados podrán entablar un caso contra su aseguradora si esta no paga la reclamación de daños en los 90 días reglamentarios. (GFR Media) (horizontal-x3)
Tras las enmiendas en el Código de Seguros, ahora los asegurados podrán entablar un caso contra su aseguradora si esta no paga la reclamación de daños en los 90 días reglamentarios. (GFR Media)

Pocos consumidores conocen que ahora cuentan con una mayor protección de las leyes en caso de que las aseguradoras no les paguen en el tiempo reglamentario la reclamación de daños sometida, y que ese beneficio no conllevará un costo adicional para sus bolsillos.

En entrevista con El Nuevo Día, los abogados Osvaldo Carlo y Amber Mostyn, quienes representan a decenas de asegurados, indicaron que todavía queda mucha gente pendiente de que las compañías de seguro les paguen las reclamaciones, y hay otros que recibieron una cantidad muy por debajo a lo que reclamaron.

“La gente tiene miedo a demandar a las aseguradoras, en parte, porque piensa que los procesos legales cuestan mucho dinero. Sin embargo, en estos casos la ley actual autoriza a solicitar honorarios de abogados”, indicó Mostyn, socia del bufete Mostyn Law en Texas, que se especializa en litigar contra las aseguradoras y quien se asoció en Puerto Rico con el bufete de Carlo.

La experta en seguros expresó que el Código de Seguros tiene ahora más “dientes” para proteger al consumidor. Se refería a que, si la aseguradora no paga la reclamación en los 90 días reglamentarios, el asegurado podrá radicar una notificación detallada, tanto a la aseguradora como en la Oficina del Comisionado de Seguros (OCS), y preferiblemente mediante un abogado versado en el tema, en la que detalle las violaciones al Código de Seguros que cometió la aseguradora.

Explicó que esa notificación le da a la compañía de seguros unos 60 días adicionales para resolver la reclamación, o de lo contrario, sabe que va a ser demandada y enfrentará la responsabilidad por el pago de honorarios y costos de abogado.

Si una reclamación no es resuelta a tiempo dentro de los 90 días luego de que es sometida a la compañía de seguros, el asegurado debe contratar un abogado inmediatamente y beneficiarse de los remedios que provee la ley”, señaló por su parte, Carlo. El asegurado no tendrá que pagar por la radicación de la demanda contra la aseguradora, agregó.

Esta disposición, de ser utilizada adecuadamente, podría servir como disuasivo para que las aseguradoras resuelvan con prontitud las reclamaciones, según los entrevistados. Hasta ahora, las compañías han utilizado la dilación y su poder económico para negociar contra sus propios clientes, en particular cuando ocurre una catástrofe y reciben miles de reclamaciones.

Carlo señaló que se están creando salas especializadas en los tribunales para atender las reclamaciones de seguros, lo que contribuirá también a agilizar los casos. Aunque cada caso es distinto, todos tienen muchas cosas en común, sobre todo si se trata de reclamaciones ocurridas por un desastre como María. Estas salas podrían resolverlos en un año y medio o menos, en vez de esperar cinco, siete o 10 años e incluso más en el trámite ordinario en el tribunal, opinó Carlo.

Para nivelar el campo de juego, las nuevas leyes les conceden a las víctimas de desastres más poder de negociación. Entre los cambios vigentes figuran el derecho a demandar a cualquier aseguradora que maneje de mala fe las reclamaciones y ordena el pago de honorarios a favor del litigante que prevalezca.

Además, se provee un mecanismo para recuperar daños punitivos en casos en que las violaciones de la compañía de seguros sean tan frecuentes que puedan ser consideradas como una práctica comercial general. Algunas de esas tácticas comunes que afectan a los asegurados son la dilación irrazonable del pago en exceso de 90 días; así como las investigaciones inadecuadas y los relevos unilaterales.

La nueva ley es más clara en cuanto a prohibirles a las compañías presionar al asegurado para que renuncien a su derecho a reclamar o a tratar de retener el pago de reclamaciones que no están en disputa a cambio de que el asegurado firme un relevo completo renunciando al resto de sus reclamos.

Adelantos

Otro de los cambios vigentes es que las aseguradoras están obligadas a pagar en un plazo de 10 días las cantidades que no estén en controversia, una vez el asegurado les notifique que acepta la cantidad que no está en controversia. Ese adelanto o pago parcial no podrá interpretarse como un pago completo o como una renuncia del asegurado con relación a otros aspectos de la reclamación, según los abogados.

Las leyes a las que hicieron referencia son las 242, 243 y 247, firmadas por el gobernador Ricardo Rosselló el 27 de noviembre de 2018. Mostyn y Carlo hicieron hincapié en que todos los asegurados, incluyendo municipios y agencias de gobierno, que aún están a la espera de que su aseguradora les envíe el pago de su reclamación, podrían utilizar estas nuevas disposiciones de ley.

“Ya no hay por qué esperar a ver lo que la compañía de seguros va a hacer”, dijo Mostyn. Mientras, Carlo recordó que quedan apenas cuatro meses para que se cumplan los dos años del huracán Irma y María, por lo que urgió a los asegurados que aguardan una respuesta de la aseguradora a tomar acción e interrumpir el periodo de prescripción, para que no pierdan su derecho.

Ojo con el ajuste

En el proceso de ajuste se le prohíbe a las aseguradoras las siguientes prácticas: tratar de transigir una reclamación por una cantidad menor a la que el asegurado tiene derecho; obligar al asegurado a entablar pleitos debido a que se le ha ofrecido una cantidad muy por debajo a lo que podría recobrar en un litigio; y realizar el pago de la reclamación sin acompañarlo de una declaración que establezca la cubierta bajo la cual se realiza ese pago.

Se prohíbe también requerir condiciones irrazonables al asegurado para realizar el ajuste de la reclamación o dilatar el proceso.


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