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El experto recomendó educar a los más pequeños con tres alcancías: una para ahorrar, otra con dinero para compartir con otras personas y una tercera para costear deseos o gustos. (Shutterstock) (horizontal-x3)
El experto recomendó educar a los más pequeños con tres alcancías: una para ahorrar, otra con dinero para compartir con otras personas y una tercera para costear deseos o gustos. (Shutterstock)

Administrar el dinero de forma responsable y ahorrar para el futuro son destrezas que se pueden desarrollar desde tan temprano como a los seis años de edad.

La importancia de brindar educación financiera a niños y jóvenes es que nos permite darles herramientas y hábitos esenciales para la construcción de su seguridad financiera y su independencia económica”, afirmó José Medina, coach certificado en finanzas personales y presidente de Finanzas al Máximo.

“Desde los seis años en adelante se pueden empezar a construir las enseñanzas relacionadas a lo que constituye el manejo del dinero, el hábito del ahorro y la toma de decisiones de manera racional y no emocional”, apuntó.

Con los más pequeños, recomendó empezar con tres alcancías: una para ahorrar, otra con dinero para compartir con otras personas y una tercera para costear deseos o gustos. “Cada una enseña que el dinero tiene tres utilidades principales: gastar, ahorrar e invertir”.

Para alentar el ahorro, los padres pueden asignar una mesada, una cantidad específica de dinero al día que le darán al niño para que aprenda a administrarla, y comprometerse con duplicarle lo que no gaste. “Por ejemplo, le doy $1 diario, que son $5 en una semana. Si solo gastó $3 y economizó $2, los papás le pueden dar $2 más y esos $4 se depositan en la alcancía del ahorro. Así se le enseña que ahorrar tiene el beneficio de duplicar el dinero”, ilustró.

También aconsejó establecer una meta de ahorro. Si por ejemplo, la meta fue tener al menos $50 al final del semestre, cuando el niño tenga esa cantidad en la alcancía del ahorro, Medina recomendó llevar al niño a un banco o cooperativa de ahorro y crédito para abrirle una cuenta y que así aprenda cómo es ese proceso.

Los niños también pueden elegir guardar su dinero en las otras dos alcancías, pero ahí los padres no igualan la aportación. La alcancía destinada a compartir con otros puede ser para costear salidas con sus amigos, regalos para sus familiares o donaciones a causas benéficas.

“La función de esta alcancía es que propiciemos hijos generosos, pues un regalo de la planificación financiera es que nos permite contar con recursos para ayudar a otros”, sostuvo el experto. La tercera es para que el menor pueda comprar cosas que desea, como juguetes.

Otra estrategia de educación financiera para niños y adolescentes, según Medina, es llevar al menor al supermercado.

“Se le da al niño la cantidad de dinero que se va a usar en la compra y la lista de las cosas que se necesitan en la casa. El niño va escogiendo cada artículo y restando el costo para ver cuánto le queda del dinero para la compra”, explicó el coach certificado en finanzas personales. “El niño se va a dar cuenta de que el dinero se acabó y no se puede echar más cosas al carrito. Si quiere meter algo más, va a tener que sacar otro artículo del carrito. Es un buen ejercicio para que el niño o adolescente vaya entendiendo que el dinero es limitado, lo ayuda en latomar de decisiones y a distinguir entre necesidades básicas y deseos a la hora de comprar”.

Medina agregó que una opción adicional para educar a los menores en finanzas personales es involucrarlos en la planificación de las vacaciones familiares. “Se informa a todos cuánto cuesta hacer el viaje de vacaciones y cómo cada miembro de la familia aportará económicamente”, indicó.

Añadió que se le puede establecer una meta al menor, de acuerdo a su edad, de cuánto dinero debe ahorrar para aportar, por poco que sea, a las vacaciones. Si son más grandes, pueden hacer actividades para generar ingresos para ese fin, como lavar autos o vender dulces. “Esto les enseña que los deseos y los sueños que tenemos en la vida se pueden alcanzar si se planifica financieramente a tiempo lo que queremos hacer”.

A los adolescentes y jóvenes adultos, de acuerdo con Medina, se les puede involucrar en el presupuesto familiar. “Podemos sentarnos en familia una vez al mes y presentar cuántos son los ingresos y los gastos, para que puedan valorizar y apreciar el sacrificio que hacen papá y mamá en el trabajo”, dijo Medina. “Les ayuda a apreciar lo que se tiene versus lo que se quiere tener”.

Esfuerzo en las aulas

Para que este tipo de lecciones no solo se aprendan en el hogar, el Departamento de Educación (DE) tiene presupuestado invertir $200,000 en extender a todas las escuelas públicas la integración de la educación financiera al currículo, informó María Cristina Christian, secretaria asociada de Asuntos Académicos de la agencia.

De acuerdo con la funcionaria, se trata de una labor que se comenzó durante el pasado año escolar 2017-18, aunque de forma accidentada debido a la interrupción de labores académicas luego del paso del huracán María.

Durante ese periodo, Christian dijo que se orientaron a 600 directores escolares sobre el proyecto, mientras que 1,100 maestros recibieron capacitación “sobre estándares de educación financiera y algunas lecciones ejemplares que adoptamos de FDIC (siglas en inglés de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos) y otras organizaciones que promueven este tipo de iniciativas en Estados Unidos y otros países”.

También se desarrollaron manuales de lecciones y otros materiales curriculares para maestros de nivel elemental, que ya están disponibles en la página web del DE. Se logró en alianza con entidades como el Instituto de Educación Financiera de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras y la firma de aprendizaje digital EverFi, entre otras.

De primera intención se integraron lecciones de ahorro, consumo responsable y presupuesto, por ejemplo, alas materias de matemáticas, estudios sociales y salud. Sin embargo, el objetivo es integrar lecciones en finanzas personales a todas las materias a nivel elemental, intermedio y superior, así como al aprendizaje basado en proyectos (PBL, en inglés).

“Por ejemplo, si los estudiantescrearon una obra de teatro o un musical como su PBL, se puede extender a ese proyecto el componente financiero y de empresarismo de desarrollar un presupuesto, calcular los costos y qué necesito para obtener ganancias”, explicó Christian.

“Estamos mirando el impacto a maestros de escuela superior como prioridad para el próximo año escolar. Queremos capacitar a por lo menos 2,000 docentes adicionales, los 250 directores restantes e impactar a padres y familias con talleres en las escuelas”, mencionó.

La iniciativa del DE busca cumplir con la Ley 19 de 2018, que impuso en la agencia la obligación de incluir en su currículo temas sobre el manejo de finanzas personales, en coordinación con el Instituto de Educación Financiera. Antes de eso, la Ley 152 de 2015 había ordenado ambas entidades integrar la capacitación financiera al currículo de matemáticas de las escuelas públicas intermedias y superiores, pero no se había hecho.


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