A raíz de la emergencia por el COVID-19, el gobierno ordenó el cierre de todos los centros comerciales de Puerto Rico hasta el próximo 30 de marzo. (Ramón “Tonito” Zayas)

Desde que a principios de año, el COVID-19 comenzó a desplazarse por el mundo, empresas y gobiernos comenzaron a buscar alternativas para frenar el virus y continuar con el diario vivir.

Muchas empresas, teniendo la capacidad para ello, hicieron arreglos para que sus empleados trabajaran de casa, pero otras tantas, cuyos servicios o modelos de negocio requieren el desplazamiento e interacción directa entre las personas, se han visto precisadas a suspender sus operaciones ante el disloque que ha causado la pandemia.

Desde el pasado domingo, esa es la realidad que experimentan cientos de empresas y por ende, miles de trabajadores en Puerto Rico, como resultado de la Orden Ejecutiva 2020-23

Por el momento, la directriz de la gobernadora Wanda Vázquez Garced tendrá vigencia hasta el próximo 30 de marzo. Empero, habida cuenta que la pandemia no ha dado visos de aplacarse, en diversos foros a nivel internacional, ya se plantea que un aislamiento de dos semanas no será suficiente.

El Nuevo Día conversó con la abogada en temas laborales, Nany Marchand Sánchez, para saber qué herramientas tienen los patronos y los empleados ante el cierre “forzoso” por el coronavirus.

“La alternativa más idónea es que los patronos permitan el trabajo remoto”, dijo Marchand Sánchez al reconocer que no todas las empresas tienen esa capacidad o pueden operar de esa forma.

¿Qué pasa si soy un empleado exento?

Según la abogada y socia capital de Ferraiuoli LLC, por lo general, en las empresas con capacidad de trabajo a distancia, la fuerza trabajadora está compuesta por profesionales. A estos, se les clasifica, para efectos de la ley, como personal exento y por lo general, cuentan con recursos o equipos para trabajar en todo momento.

En esta emergencia, para estos profesionales, sostuvo Sánchez Marchand, la única diferencia es el lugar donde realizarán sus funciones.

“Lo que la orden quiere evitar es la conglomeración de personas en un lugar específico, no es suspender la actividad comercial”, manifestó Marchand Sánchez.

“Lo que se requiere es el cierre de instalaciones físicas, pero no significa que la empresa dejede estar en funcionamiento. Las oficinas de una firma de consultoría, por ejemplo, tienen que estar cerradas, pero sus consultores, pueden estar dando apoyo, desde sus casas, a clientes en Estados Unidos, Europa o Puerto Rico, que estén abiertos”, insistió.

¿Exento o no exento, qué pasa si mi patrono cierra sus operaciones?

“Lo más idóneo sería que los patronos no dejen de pagar a sus empleados”, explicó la abogada.

Pero según Marchand Sánchez, por desventura, para algunas empresas no habrá escapatoria al impacto de la emergencia.

“El pequeño comerciante, el dueño de un 'laundry', por ejemplo, que opera con dos planchadoras, una lavadora y un cajero, tiene que cerrar y de seguro, ese comerciante no tiene el ‘cash flow’ para pagar el salario a cuatro empleados que no están trabajando”, dijo Marchand Sánchez.

Si trabaja a tiempo completo y tiene balances, el patrono podría cargar a su licencia de vacaciones o enfermedad, los días que se pagarán.

“Para pagar con cargo a la licencia de vacaciones, el patrono necesitará una autorización del empleado”, subrayó Sánchez Marchand.

Si el empleado no tiene suficientes días de vacaciones, sostuvo la abogada, “otra alternativa, entendiendo que el cierre es mandatorio y es un asunto de salud pública, es que puedas cargar el pago a la licencia por enfermedad porque esta es una situación que puedo distinguir del huracán María”.

Según la abogada, por tratarse de un asunto de salud pública -y siempre que el empleado acepte- podría ser factible utilizar la licencia por enfermedad para cargar el pago de salario durante el cierre ordenado por el gobierno.

En este caso, según Marchand Sánchez, lo ideal sería contar con alguna guía más precisa de parte del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH).

¿Y si no tengo licencias acumuladas?

Según Marchand Sánchez, lo que ha visto en los pasados días y aunque no están obligados a hacerlo, es que los patronos con capacidad financiera para hacerlo, han estado dispuestos a adelantar las licencias que el empleado debe acumular a lo largo del año.

“Esta alternativa es más agresiva, pero los patronos para ser empáticos y responder al llamado que ha hecho la secretaria del DTRH, es adelantar el pago de licencias que el empleado todavía no ha acumulado porque estamos muy temprano en el año”, dijo Marchand Sánchez.

Por lo general, los empleados acumulan alrededor de un día por cada mes trabajado, aunque la acumulación está establecida por ley según el tiempo trabajado por el empleado.

“Eso es un súper beneficio porque el patrono corre el riesgo de que el empleado le renuncie después, pero tengo varios patronos que lo están haciendo”, destacó.

En cualquiera de los casos, usted como empleado tendrá que autorizar el uso de sus licencias para este propósito.

Marchand Sánchez hizo claro que pagar al empleado con cargo a licencias es una prerrogativa de la empresa y si esta no tiene recursos para ello, esos trabajadores necesitarán acogerse al desempleo.

¿Puede adelantarse mi pago de nómina?

Sí.

Según Marchand Sánchez, la Ley 17 de 1931, según enmendada, permite a un patrono adelantar la nómina y recobrar ese pago posteriormente mediante el descuento de nómina, aunque dependerá de la capacidad financiera de la empresa.

La sección "q" de la ley establece que esa alternativa estaría disponible en la eventualidad de una declaración de emergencia por el presidente de Estados Unidos o el gobernador de Puerto Rico.

“El monto del descuento o de la retención de nómina aquí autorizada, relacionada con el préstamo, adelanto de nómina o el valor del equipo, material o bienes en cuestión, no podrá exceder el veinte por ciento (20%) de la cantidad neta pagadera al obrero o empleado en su período regular de pago, luego de efectuadas todas las deducciones, tanto las requeridas por ley como las voluntarias”, reza el estatuto.

En esta instancia, el empleado también tendrá que autorizar dicho descuento y debe estipularse por escrito cómo se restituirá el pago adelantado que ha hecho el patrono.

Soy un empleado a tiempo parcial

“Un empleado a tiempo parcial, esa cajera con cuatro horas al día, no tiene nada con que adelantarle su pago”, dijo la abogada.

“Ese es el problema de los part-timers que no acumulan nada, no tienen seguro médico”, lamentó Marchand Sánchez.

Si ese es su caso, la alternativa será radicar una solicitud por desempleo ante el DTRH, una transacción que puede hacerse a través de la internet, a pesar de que la agencia también ha cerrado operaciones por la emergencia, se indicó.

¿Qué pasa si estoy en período probatorio o tengo un contrato de servicios profesionales?

Si se encuentra en período probatorio, usted no tiene derecho a disfrutar de una licencia de vacaciones, explicó la abogada, y por ello, su patrono no tiene obligación alguna de pagarle durante el período del cierre.

Si ese es su caso, a menos que el patrono quiera implementar alguna otra solución para apoyarle durante la emergencia, la alternativa será un reclamo por desempleo.

Las personas con contratos por servicios profesionales tampoco tendrían derecho alguno a recibir paga por labores que no hayan rendido, salvo que el texto del contrato entre las partes establezca otras consideraciones, dijo MarchandSánchez.


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