“El hecho de que las aerolíneas vuelvan a agregar asientos al mercado antes de que finalice el año calendario es una señal fuerte de que anticipan demanda para Puerto Rico”, aseveró Alisha Valentine, directora de investigación y análisis de Discover Puerto Rico.
“El hecho de que las aerolíneas vuelvan a agregar asientos al mercado antes de que finalice el año calendario es una señal fuerte de que anticipan demanda para Puerto Rico”, aseveró Alisha Valentine, directora de investigación y análisis de Discover Puerto Rico. (Ramon Tonito Zayas)

Las aerolíneas están agregando capacidad de asientos en vuelos hacia Puerto Rico para el último trimestre de 2020, acción que es vista con optimismo por la organización de mercadeo de destino (DMO, en inglés) Discover Puerto Rico.

Sin embargo, la entidad estimó que el impacto económico total de la pandemia de COVID-19 en el sector turístico de la isla, hasta la fecha, es de aproximadamente $2,500 millones.

En un webinar sobre el estado de la industria turística local, Alisha Valentine, directora de investigación y análisis de Discover Puerto Rico, compartió detalles sobre cómo las aerolíneas están constantemente haciendo cambios en los itinerarios futuros a base de la demanda anticipada.

En su presentación, dijo que la capacidad de asientos de avión para Puerto Rico en agosto pasado era de un 38% menos que para el mismo mes de 2019. Para septiembre se prevé que la capacidad de asientos sea un 26% menos que la del mismo mes del año anterior, mientras que para octubre, noviembre y diciembre se anticipa que esa diferencia sea de -1%, -4% y -1%, respectivamente.

“Antes del cierre de la isla el 16 de julio, las aerolíneas estaban agregando capacidad de asientos en los mercados objetivos de Discover Puerto Rico. Aunque los asientos se redujeron después de la reversión de la apertura, el hecho de que las aerolíneas vuelvan a agregar asientos al mercado antes de que finalice el año calendario es una señal fuerte de que anticipan demanda para Puerto Rico”, aseveró Valentine.

Ese aumento en capacidad es, en gran medida, en vuelos provenientes de ciudades en los Estados Unidos, de donde proviene más de un 90% de los viajeros que visitan la isla.

Por otro lado, Valentine resaltó que los hoteles de Puerto Rico han sido más golpeados por la pandemia de COVID-19 que las propiedades de alquiler a corto plazo, como ha sido la tendencia alrededor del mundo. En agosto pasado, por ejemplo, la tasa de ocupación de los hoteles estuvo un 56.5% por debajo, en comparación con el mismo mes de 2019, mientras que la baja, en el caso de los alquileres a corto plazo, fue de 16%.

Aunque no dio razones para esta tendencia, portavoces de hospederías tradicionales en la isla han alegado que la decisión del gobierno de prohibir el uso de piscinas, gimnasios y otras áreas comunes de los hoteles ha motivado a los consumidores a hospedarse en alojamientos alternativos independientes, sobre todo en propiedades con piscina. El gobierno local también restringió el uso de playas y solo permite hacer ejercicios o practicar deportes en estas.

En cuanto al impacto económico de la pandemia, el DMO informó que el análisis de la firma Tourism Economics muestra que, entre la primera semana de marzo y la semana del 15 de agosto, Estados Unidos perdió $340,500 millones en gastos de visitantes. Al considerar las pérdidas por estado y territorio, Puerto Rico ha perdido más de $1,750 millones en gastos directos de visitantes, más que 13 estados de Estados Unidos. Al tomar en cuenta los impactos económicos adicionales a la pérdida en gasto de visitantes, se estima que el impacto económico total del COVID-19 en el sector turístico de la isla, hasta la fecha, es de aproximadamente $2,500 millones.