La actual orden ejecutiva dispone que las playas solo pueden utilizarse para realizar ejercicios o practicar deportes. También ordena el cierre de las piscinas de los hoteles.
La actual orden ejecutiva dispone que las playas solo pueden utilizarse para realizar ejercicios o practicar deportes. También ordena el cierre de las piscinas de los hoteles. (Archivo)

“No tiene sentido que permitan operar a los negocios que no pueden fiscalizar y que a nosotros nos cierren”, sostuvo hoy Miguel Vega, expresidente de la junta de directores de la Asociación de Hoteles y Turismo de Puerto Rico (PRHTA, en inglés), durante un evento en que la entidad solicitó una vez más al gobierno que permita a las hospederías abrir sus piscinas, gimnasios, casinos y otras áreas comunes en la próxima orden ejecutiva.

La PRHTA también solicita al Estado que supervise a los alojamientos alternativos independientes -sobre todo los que se mercadean a través de plataformas como Airbnb, VRBO, HomeAway, Join a Join, Expedia y Booking, entre otras- y que, de no poder fiscalizarlas, les ordene cerrar hasta nuevo aviso.

De hecho, en el evento de hoy se señaló que, al prohibirse en la isla la apertura de excursiones y atracciones turísticas, así como el uso de piscinas, jacuzzis, gimnasios, casinos y otras áreas comunes en las hospederías, se generan actividades de entretenimiento que no son fiscalizadas por el gobierno y que colocan a los ciudadanos en un mayor riesgo de contraer el coronavirus COVID-19.

“Nosotros los hoteles ofrecemos un ambiente con estándares de salubridad, siguiendo los protocolos del gobierno y de las marcas (hoteleras), pero como no podemos operar, muchas personas están utilizando esas facilidades para venir a Puerto Rico”, dijo Pablo Torres, presidente de la junta de directores de la PRHTA, en alusión a las propiedades de alquileres a corto plazo. “¿Y qué nos están diciendo los datos de salud? Que la mayoría de los contagios vienen de forma comunitaria, de familias que están visitando Puerto Rico”.

“Creo que mientras nosotros estemos cerrados, esos contagios van a seguir en esas facilidades. Si no tenemos los recursos para fiscalizarlos, es mejor que estén suspendidos por el momento hasta que tengamos una mejor situación”, agregó Torres.

Jorge Jorge, propietario del parque de ziplines y aventuras al aire libre ToroVerde, en Orocovis, indicó que los mismos residentes de la isla alquilan estos alojamientos independientes, donde a falta de control de quiénes entran y salen de esas propiedades, los huéspedes las utilizan para hacer fiestas en las que se incumple con el distanciamiento físico requerido de seis pies entre personas para evitar el contagio.

“Han cerrado un sector que cumple con todas las regulaciones y han creado un mercado negro de diversión que está completamente sin control”, sostuvo Jorge, a cuyo parque solo se le permitió operar durante cuatro semanas desde el pasado 15 de marzo, cuando comenzó el gobierno comenzó a cerrar gran parte del sector público y privado en un intento por detener el avance de la pandemia.

Joaquín Bolívar III, propietario de los hoteles San Juan Water Beach Club, en Carolina; y Courtyard by Marriott San Juan Miramar, en San Juan, sostuvo que las propiedades de alquiler a corto plazo “jamás van a tener el nivel de entrenamiento, el acceso a químicos de limpieza y el nivel de supervisión que tienen los hoteles… Nosotros tenemos ‘housekeepers’, supervisores, inspectores de habitaciones y un sistema de supervisión muy estricto”.

Agregó que los hoteles han realizado grandes inversiones en nuevos protocolos de limpieza y sanitización, que incluyen termómetros para tomar la temperatura a huéspedes y empleados en la entrada, así como estaciones de desinfectante de manos, “foggers” para sanitizar las habitaciones, establecer seis pies de separación entre mesas en los restaurantes y colocar barreras de acrílico para proteger al personal del “front desk”.

Al gobierno, la PRHTA le solicitó al gobierno que en la próxima orden ejecutiva incluya:

· la apertura de las piscinas y jacuzzis de los hoteles

· la apertura de los casinos

· la eliminación de la Ley Seca en los restaurantes

· que los restaurantes puedan abrir los domingos en horario regular

· que los restaurantes puedan operar con el 75% de ocupación

· que se reanuden las excursiones o tours con grupos limitados

· la apertura de atracciones turísticas

· implantar efectivamente los controles acordados en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde

· que el gobierno implemente una supervisión constante de todos los alojamientos alternativos independientes y las casas o apartamentos de renta a corto plazo con piscina o, de lo contrario, que los cierre

· requerirle al Departamento de Salud una mejora sustancial y transparencia en sus procesos para publicar y diseminar datos de pruebas, manejo de casos, rastreo de contactos y casos recuperados

· hacer pública la información de todas las querellas recibidas por la Policía, PROSHA y el Departamento de Salud sobre violaciones a las órdenes ejecutivas

· que el gobierno establezca un programa de rescate económico para la industria turística con un enfoque en las hospederías endosadas por la Compañía de Turismo de Puerto Rico

La orden ejecutiva actual será vigente hasta este viernes, 11 de septiembre, por lo que se anticipa que el gobierno anuncie próximamente una nueva orden.