Omar Mercado, director del Tropical Casino del hotel Holiday Inn de Ponce, fue parte del llamado realizado hoy a la gobernadora Wanda Vázquez Garced por representantes de 15 casinos, para solicitarle que les permita reanudar operaciones en la próxima orden ejecutiva.
Omar Mercado, director del Tropical Casino del hotel Holiday Inn de Ponce, fue parte del llamado realizado hoy a la gobernadora Wanda Vázquez Garced por representantes de 15 casinos, para solicitarle que les permita reanudar operaciones en la próxima orden ejecutiva. (Suministrada)

“Esto se ha convertido no en una petición, sino en una rogativa. Estamos rogándole que no desaparezca nuestra industria”.

Con estas palabras, Omar Mercado, director del Tropical Casino del hotel Holiday Inn de Ponce, resumió el llamado realizado hoy a la gobernadora Wanda Vázquez Garced por representantes de 15 casinos, para solicitarle que les permita reanudar operaciones en la próxima orden ejecutiva.

En una conferencia de prensa que contó con testimonios en video de directivos y empleados de casi todos los casinos de la isla, se resaltó que estas salas de juegos de azar solo abrieron dos semanas en julio pasado, mientras que han permanecido cerradas el resto del tiempo desde el pasado 15 de marzo, cuando el gobierno ordenó el cierre de gran parte del sector privado para frenar el avance de la pandemia de coronavirus COVID-19.

El cierre mantiene en el desempleo a un 95% de las 3,000 personas que trabajan directamente en los casinos, de acuerdo con Sigfrido De Jesús, gerente general del Casino del Mar en el hotel La Concha, en Condado. Insistió en que estos trabajadores desplazados ahora reciben menos paga del seguro por desempleo, pues en julio terminó la paga adicional de $600 semanales que se estableció durante la pandemia. Varios empleados que hablaron en video coincidieron en que muchos no reciben el seguro por desempleo debido a deficiencias en los procesos del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos.

“Nos permitieron abrir 16 días y nos cerraron (de nuevo) sin ninguna evidencia de que lo que está sucediendo en Puerto Rico haya sido causado por los casinos”, dijo De Jesús en alusión al aumento de casos de COVID-19 que se registra en la isla desde el verano. “Los casinos no somos el problema”.

Ismael Vega, gerente general de Casino Metro en el hotel Sheraton Puerto Rico, en Miramar, resaltó que el cierre de los casinos ha tenido como consecuencia una pérdida de $24 millones mensuales en ingresos no devengados para estos negocios y para el gobierno, pues el Estado retiene parte del dinero de las tragamonedas para financiar las operaciones de la Compañía de Turismo, la Universidad de Puerto Rico y el Fondo General.

Vega agregó que cada casino invirtió un promedio de $100,000 en establecer protocolos para evitar el contagio en sus operaciones, tales como: rigurosos procesos de limpieza y desinfección, uso mandatorio de mascarillas, toma de temperatura, reducción de ocupación, instalación de barreras de acrílico y distanciamiento físico.

“Es una cantidad sustancial si considera que estamos generando cero ingresos”, dijo Vega. “También estamos gastando dinero para mantener nuestras operaciones cerradas porque hay que pagar luz, agua, seguridad y limpieza”. Apuntó que cada casino pudiera invertir $200,000 mensuales en estos costos operacionales aunque esté cerrado.

Vega y De Jesús coincidieron en que aspiran a que la reapertura inicial ocurra de manera parcial, como por ejemplo un 50% de su capacidad, para después ir poco a poco ampliando las operaciones hasta que sean rentables.

“Si abrimos en las mismas condiciones en que abrimos la vez pasada, trajimos casi el 90% de nuestra planilla”, sostuvo el gerente del Casino Metro. “Sé que eso va a depender de casino a casino, pero la idea es traer la mayor cantidad de personas disponibles porque había una tarea inmensa de limpieza”.

La orden ejecutiva actual, que mantiene cerrados a los casinos, será vigente hasta este viernes, 11 de septiembre, por lo que se anticipa que el gobierno anuncie una nueva orden en los próximos días.

Tanto Vega como De Jesús indicaron que no ha habido ningún tipo de comunicación con representantes del gobierno con miras a saber si hay alguna receptividad del Estado a permitir que los casinos reanuden operaciones.

“La representación de la nueva Comisión de Juegos de Puerto Rico ha sido cero. Hemos tratado de comunicarnos con el licenciado (José A.) Maymó en repetidas ocasiones para varios temas y no hemos tenido respuesta”, puntualizó De Jesús.