La CTPR se mantiene en comunicación con el Task Force Médico con el propósito de lograr que, en la próxima orden ejecutiva, el gobierno permita reabrir las piscinas y las playas administradas por hoteles.
La CTPR se mantiene en comunicación con el Task Force Médico con el propósito de lograr que, en la próxima orden ejecutiva, el gobierno permita reabrir las piscinas y las playas administradas por hoteles. (Ramon Tonito Zayas)

La industria turística en la isla está en su peor momento desde el inicio de la pandemia de coronavirus COVID-19 y se prevé que no será hasta 2023 que el sector se recupere hasta llegar a los mimos niveles de desempeño en que se encontraba en 2019, de acuerdo con los estimados más recientes de la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR).

“Nuestras bases de datos apuntan a que estamos en el peor momento de la crisis”, reiteró Carla Campos, directora ejecutiva de la CTPR. Informó que de las 160 hospederías endosadas por la CTPR que hay en la isla, 43 permanecen cerradas, lo que representa unas 2,800 habitaciones fuera de servicio, de un inventario total de 14,000.

La funcionaria indicó que la mayoría de los hoteles y paradores reportan que menos de un 10% de sus habitaciones están ocupadas por huéspedes, sobre todo luego de que el gobierno local ordenara el cierre de piscinas, casinos y otras áreas comunes de las hospederías en un intento por frenar el avance del COVID-19.

Agregó que, a julio de 2020, las hospederías ingresaron $271.2 millones menos por venta de cuartos noche en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde, reportó una disminución de 49.2% en la llegada de visitantes, comparado con el mismo período del año anterior.

Dado a que hace meses se prohibió la llegada de cruceros, la llegada de cruceristas a la isla experimentó una caída de 60.7% entre enero y agosto de 2020, cuando se compara con el mismo periodo de 2019, según datos del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico.

“En cuanto al desempleo, si bien el Departamento del Trabajo señala en su informe de julio pasado que se reporta una pérdida del 27% de los empleos en el segmento de turismo y recreación respecto al año previo, a base de información que nos han brindado miembros de la industria estimamos que el desempleo en las hospederías está en un 70%”, expuso Campos.

“Proyectamos cerrar el 2020 con una reducción de 55% en la aportación del turismo al producto interno bruto de Puerto Rico, lo que representa un impacto económico de $1,000 millones menos”, agregó. A preguntas de este medio, dijo no contar con detalles actualizados acerca de cuánta ha sido la merma en recaudos para el gobierno por concepto del impuesto por habitación (“room tax”) y de ingresos de las máquinas tragamonedas de los casinos.

De cara al futuro, sostuvo que “la proyección es que se dé un crecimiento sostenido en los años subsiguientes. Estimamos que en 2023 es que los indicadores claves de desempeño, como llegadas de pasajeros y ocupación hotelera, se van a asimilar a los niveles que teníamos en 2019”.

“Dicho eso, hay cosas que pueden alterar esas proyecciones”, dijo Campos. Entre esos factores, mencionó la salud fiscal y capacidad operacional en que se encuentren las aerolíneas, las líneas de cruceros y las hospederías, así como el ritmo al que Estados Unidos y otros países se recuperen del impacto del COVID-19.

“Me mantengo optimista en que la recuperación del sector se puede dar manera acelerada y ágil en comparación con otras jurisdicciones”, aseguró la funcionaria.

Aboga antes Task Force Médico por reapertura de piscinas de hoteles

Para que esa recuperación comience a darse, Campos dijo que la CTPR se mantiene en comunicación con el Task Force Médico que asesora a la gobernadora, con el propósito de lograr que, en la próxima orden ejecutiva, el gobierno permita reabrir las piscinas de los hoteles.

“Estamos recomendando la apertura, con capacidad limitada, mediante sistemas de citas y reservaciones, que las playas que cuenten con administración del espacio por parte de los hoteles puedan reabrir porque ahí el personal hotelero puede velar que las medidas de distanciamiento se estén implementando, y la reapertura de casinos a capacidad limitada”, informó.

A preguntas de este medio, respondió que la CTPR también recomienda que se permita reanudar operaciones a las atracciones y excursiones al aire libre, con capacidad limitada y sin grupos grandes.

“En lo inmediato necesitamos estimular el turismo interno para que las empresas del sector empiecen a generar ingresos, aunque sean limitados. Para ello, esa capacidad de reanudar ciertas operaciones de forma limitada para estimular el turismo interno va a ser vital”, expuso.

Para convencer al Task Force Médico, tanto la CTPR como miembros de la industria resaltarán las medidas de higiene y sanitización ya tomadas para operar de forma segura y evitar el contagio de COVID-19. Campos resaltó que para las empresas turísticas en la isla hay no solo una autocertificación, ya que también la CTPR inspecciona y certifica el cumplimiento con los protocolos de higiene.

Informó que desde el 1 de junio 1,170 empresas turísticas han obtenido la autocertificación, mientras que el personal de la CTPR ha inspeccionado 129 hoteles y pequeñas hospederías endosadas y no endosadas, otorgando 111 sellos de certificación en toda la isla.