Amy Klobuchar y Joe Biden. (Captura / Twitter)

Ya sin ser rivales, Amy Klobuchar y Pete Buttigieg se unieron el lunes en su respaldo a la candidatura presidencial de Joe Biden, un esfuerzo apresurado del ala moderada del Partido Demócrata para impulsar al exvicepresidente cuando sólo faltan unas horas para que comiencen las cruciales primarias del Supermartes en varios estados.

La urgencia para actuar refleja la profunda preocupación entre los líderes demócratas de que Bernie Sanders, un precandidato progresista con una plataforma controversial, se encamine a obtener una ventaja significativa en el número de delegados el martes, día en que 14 estados y un territorio estadounidense efectuarán sus asambleas partidarias.

Klobuchar suspendió su campaña y respaldó a Biden el lunes, un día después de que Buttigieg anunció que abandonaba la contienda. Klobuchar y Buttigieg, que habían sido los principales competidores de Biden en la lucha por granjearse a los votantes más moderados de su partido a lo largo del año pasado, declararon públicamente su respaldo al exvicepresidente en eventos nocturnos en Dallas.

"Estoy buscando a un líder, estoy buscando a un presidente, que sacará lo mejor en cada uno de nosotros", afirmó Buttigieg junto a Biden. "Hemos hallado ese líder en el vicepresidente, que pronto será presidente, Joe Biden".

En declaraciones en un mitin de Biden más tarde, Klobuchar hizo un llamado a la unidad: "Si pasamos los próximos cuatro meses dividiendo a nuestro partido y criticándonos unos a otros pasaremos los próximos cuatro años viendo a Donald Trump hacer pedazos a nuestro país", afirmó. "Necesitamos unir a nuestro partido y a nuestro país".

Los sorprendentes sucesos llegan en una encrucijada crucial en la turbulenta temporada de primarias de los demócratas, mientras el partido pasa apuros para unificarse en torno a un mensaje claro o un mensajero en su esfuerzo urgente por derrotar al presidente Trump. Sin embargo, ahora que un abanico de precandidatos que solía tener más de dos docenas se contrae a un puñado, el panorama para los votantes de las primarias luce más claro.

En un extremo está Biden, un político de carrera de 77 años que representa un enfoque pragmático de gobernar que hace énfasis en alcanzar acuerdos bipartidistas y efectuar cambios más modestos. En el otro se ubica Sanders, de 78 años, que dice ser socialista y que durante décadas ha exigido cambios liberales radicales para transformar los sistemas políticos y económicos de la nación.

Pero la contienda está lejos de ser sólo entre dos precandidatos.

El multimillonario de Nueva York Mike Bloomberg, en particular, podría crearle problemas a Biden en el atractivo que éste tiene ante los líderes demócratas. El exalcalde neoyorquino, que el martes aparecerá por primera vez en las boletas de 2020, ha invertido más de 500 millones de dólares en su postulación a la candidatura presidencial demócrata y se ha granjeado el respaldo de muchos personajes destacados.

Y la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren, que durante el último mes ha pasado apuros para recabar delegados y ganar impulso, ha prometido que continuará en la contienda hasta la convención nacional del partido a efectuarse en julio.


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