Una voluntaria del colectivo Comedores Sociales en el Centro de Apoyo Mutuo establecido en el casco urbano de Caguas. (Teresa Canino)

A nuestra audiencia: El Nuevo Día te ofrece acceso libre de costo a su cobertura noticiosa relacionada con el COVID-19. Si quieres apoyar nuestra misión de brindarte información verdadera, pertinente y útil ahora y después de la emergencia, te exhortamos a suscribirte en suscripciones.elnuevodia.com.

---

Washington - Un nuevo proyecto de ley en el Senado estadounidense ha vuelto a elevar el debate a favor de un mejor acceso de Puerto Rico a los programas de asistencia alimentaria del Gobierno federal.

La propuesta de tres senadores del caucus demócrata - Bernie Sanders (independiente por Vermont), Kamala Harris (California) y Kirsten Gillibrand- busca añadir a Puerto Rico, Islas Marianas del Norte y Samoa americana al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que existe en los estados, Guam, y las Islas Vírgenes estadounidenses.

En esta sesión, desde marzo de 2019, el senador Sanders y la congresista Nydia Velázquez (Nueva York) presentaron legislación para integrar a la Isla al SNAP, lo que representaría un aumento significativo en los fondos de asistencia alimentaria.

Bajo el PAN, Puerto Rico recibe alrededor de $1,900 millones anuales.

La legislación de Harris, Sanders y Gillibrand – presentada el 23 de abril-, busca vincularse al proyecto 1368 de la Cámara baja de la congresista demócrata Alma Adams (Carolina del Norte), que, desde marzo del año pasado, persigue ampliar los beneficios del SNAP.

La medida de Adams no incluye agregar a Puerto Rico al SNAP, como impulsa el proyecto de Velázquez, que tiene el respaldo de la comisionada residente en Washington, Jenniffer González.

Rosanna Torres, directora de la Oficina de Washington del Centro para una Nueva Economía (CNE), indicó que el proyecto de los senadores demócratas aumenta los beneficios de SNAP en un 30%, ajusta los requisitos de elegibilidad y toma en cuenta el costo de los alimentos en el programa.

“A medida que el Congreso delibera sobre un cuarto paquete de ayuda para mitigar los efectos de la pandemia COVID-19, debería considerar aumentar los beneficios del PAN existentes en Puerto Rico y desarrollar una transición cuidadosa al programa SNAP”, indicó Torres.

La portavoz del CNE, un grupo de estudio con oficinas en Washington y San Juan, sostuvo que “las historias desgarradoras de la semana pasada sirven como recordatorio de los desafíos que enfrentan más de 1.3 millones de personas en Puerto Rico que dependen de la asistencia alimentaria para dar de comer a sus familias”, pues “a pesar de los admirables intentos de los bancos de alimentos y los líderes comunitarios para alimentar a los pobres, nada puede reemplazar el papel del gobierno en la promoción del bienestar general, según lo estipulado en nuestra Constitución”.

Después de la presión de amplios sectores, la gobernadora Wanda Vázquez Garced accedió el miércoles a reabrir parcialmente las cocinas de los comedores escolares, para coordinar con los alcaldes la distribución de la comida a los estudiantes.

La tasa de pobreza en Puerto Rico ronda el 45%. En los niños, alcanza el 58%.

En marzo pasado, al declarar ante el Comité de Asignaciones de la Cámara baja, la comisionada González advirtió que mientras un hogar de dos personas en Estados Unidos recibe aproximadamente $357 al mes del SNAP, en la Isla una familia del mismo tamaño obtiene un máximo de $216 mensualmente.

De cara a un próximo proyecto de estímulo económico federal, las autoridades de la Isla, congresistas demócratas y grupos cívicos, como el CNE, han presionado a la Isla a favor de una nueva asignación alimentaria de emergencia, que ronde los $1,270 millones.


💬Ver 0 comentarios