Briseida Torres Zayas (GFR Media)

Washington - El nuevo estatuto federal que otorga hasta 80 horas laborales de licencia por enfermedad, a causa del coronavirus, para los empleados de empresas con 500 trabajadores o menos, debe complementar beneficios que tienen a través de las normas puertorriqueñas los trabajadores de la isla.

“Amplía los beneficios que se tienen en Puerto Rico por ley”, indicó el exsecretario del Trabajo Ruy Delgado Zayas.

El abogado laboral Alejandro Torres Rivera, no obstante, considera que una opinión reciente de la secretaria del Trabajo de Puerto Rico, Briseida Torres Zayas, abre la puerta a que la interpretación de la ley puertorriqueña sea aún más flexible que el estatuto federal, en medio de la crisis del coronavirus.

La nueva ley federal, promovida por los demócratas y que fue suscrita el pasado miércoles por el presidente Donald Trump, permite pagar todo el salario del empleado-, hasta $511 por día o un total de $5,110 - a trabajadores de empresas con 500 empleados o menos que están en cuarentena o tienen la enfermedad del coronavirus.

Al mismo tiempo, autoriza una licencia por enfermedad de 80 horas de trabajo, con un pago de dos tercios del salario, a un empleado que no puede desempeñar sus tareas debido a que tiene que quedarse a cargo de un niño cuya escuela o centro de cuido está cerrado por razones relacionadas al coronavirus, conocido como el COVID-19, u otra persona sujeta a cuarentena.

También puede permitir 10 semanas de licencia familiar adicionales, para un total de 12 semanas, a un trabajador que está en cuarentena, experimenta los síntomas del coronavirus o COVID-19, tiene que atender a un familiar o un niño cuya escuela o centro de cuido están cerrados, según el Departamento del Trabajo de Estados Unidos.

La ley – la cual demócratas quieren expandir a todo empleado y empresa-, autoriza además un crédito de 100% a los patronos con 500 o menos empleados, por las licencias de enfermedad y familiares remuneradas que reclaman sus trabajadores a causa del coronavirus.

No obstante, el estatuto no solo no aplica a empresas de más de 500 empleados, sino que autoriza al secretario del Trabajo de Estados Unidos excluir del mandato de ley a compañías que tienen 50 empleados o menos. “En el caso de Puerto Rico tenemos el caso de patronos pequeños que si no están activos no tienen capacidad para pagar a sus empleados”, indicó el exsecretario Delgado Zayas.

En una opinión del 13 de marzo pasado, la secretaria del Trabajo de Puerto Rico, Briseida Torres Reyes, mantuvo que la licencia por enfermedad de hasta 12 días que otorga la ley puertorriqueña de 180 de 1998, está disponible para los empleados afectados o expuestos al COVID-19. Además, consideró que los trabajadores pueden solicitar el uso de los días de vacaciones acumulados, lo que requiere un acuerdo con el patrono.

“La licencia por enfermedad le ofrece al empleado la oportunidad de utilizarla cuando se encuentre enfermo, incapacitado o expuesto a una enfermedad contagiosa que requiera su ausencia del trabajo para la protección de su salud y la de otras personas, y su propósito esencial es proteger al obrero contra la pérdida de salarios cuando se tiene que ausentar de su trabajo por alguna condición de salud”, indicó la secretaria del Trabajo de Puerto Rico en su opinión.

También puede ser utilizada, indicó, “para visitas médicas preventivas, rutinarias o de diagnóstico de condiciones de salud”.

La opinión de la secretaria del Trabajo repasa los mecanismos que tiene el empleado para solicitar “un ajuste en su jornada o lugar de trabajo, que le permiten manejar los asuntos relacionados” a una situación de emergencia, como la pandemia del coronavirus.

Bajo la ley 180 del 27 de julio de 1998, los empleados acumulan un día de enfermedad por cada mes en el que trabajen 130 horas. La ley de 2017 disminuyó el derecho de los nuevos trabajadores a días de vacaciones, pero no alteró la licencia por enfermedad.

“El trabajador está mejor protegido (bajo la ley puertorriqueña y la opinión de la secretaria del Trabajo) que con la ley federal”, consideró el abogado Torres Rivera, al indicar que el estatuto de Puerto Rico permite “utilizarlo cuando tienes que quedarte en casa atendiendo a tus hijos”.

El también abogado laboral Arturo Ríos Escribano teme que muchos trabajadores hayan utilizado los días por enfermedad en 2019 y no los tengan disponibles en este momento, o que la falta de pruebas afecte el acceso del empleado a ese beneficio.

“En la medida en que no se hacen pruebas y se niegan a hacer las pruebas a personas que están con síntomas, no tendremos un número significativo de trabajadores que se puedan beneficiar”, dijo Ríos Escribano.

El abogado laboral señaló que de 175 consultas laborales que había tenido en un corto período de tiempo, cuando habló la semana pasada con El Nuevo Día, 20 eran de trabajadores “que me han dicho que tienen los síntomas y no se han podido hacer las pruebas”.

La ley de 2017, sin embargo, limitó los beneficios de las licencias por días de vacaciones.

A partir del 26 de enero de 2017, la acumulación mensual de días de vacaciones de los nuevos empleados será de mediodía durante el primer año de servicio (seis días); tres cuartos de día después del primer año de servicio hasta cumplir los 15 años de servicio; y 1 ¼ de día después de cumplir los 15 años de servicio

La secretaria Torres Reyes afirmó también en su opinión que “durante la pandemia, los patrones están autorizados a requerirle a sus empleados a no presentarse a los lugares de trabajo, de estos demostrar algún síntoma relacionado al COVID-19 o de haber estado en riesgo de contagio por haber viajado a algún lugar con alta incidencia de virus”.

De igual forma, los patronos “están autorizados a solicitar evidencia médica previo a que un empleado se reincorpore a su lugar de trabajo, luego de que este haya estado ausente como resultado de síntomas asociados al COVID-19”.


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