El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, a la izquierda, acompañado por el director de Asuntos Legislativos de la Casa Blanca, Eric Ueland, y el jefe de gabinete en funciones, Mark Meadows. (AP)

Washington - El Senado de Estados Unidos aprobó esta noche por unanimidad (96-0) el gigantesco e histórico proyecto de estímulo económico que permitirá enviar a una amplia mayoría de los residentes de Puerto Rico pagos de por lo menos $1,200 y colocará a la Isla en posición de acceder a cientos de millones dólares para hacer frente a la emergencia que causa la pandemia del coronavirus.

El proyecto tiene un costo estimado de $2.2 billones (trillions en inglés), lo que le convierte en el rescate financiero más grande en la historia estadounidense, y fue aprobado poco después de que la cifra de muertes por el mortífero virus superó las 1,000 víctimas en Estados Unidos, y los casos positivos se acercaran a los 69,000.

Los líderes del Senado, el republicano Mitch McConnell (Kentucky) y el demócrata Charles Schumer (Nueva York), hicieron causa común para echar la medida hacia delante.

Antes de la votación final, los demócratas lograron derrotar una enmienda de cuatro senadores republicanos que buscaba limitar los beneficios por desempleo que se habían acordado.

“Esta legislación es histórica porque busca hacerle frente a una crisis histórica”, dijo Schumer, poco antes de la votación, que dio paso a un receso de un mes en el Senado estadounidense.

La Cámara baja prevé llevar a votación la legislación el viernes, por consentimiento unánime, para evitar que la amplia mayoría de sus miembros tengan que viajar de regreso a la capital estadounidense, indicó el líder de la mayoría demócrata, Steny Hoyer

Antes de la votación, la speaker Nancy Pelosi resaltó los avances hechos en la legislación original presentada por los republicanos.

La enmienda del senador republicano Ben Sasse (Nebraska) que buscaba evitar que alguna persona pudiera tener beneficios por desempleo más altos que el salario que tenía antes de esta emergencia fue derrotada (48-48), al no alcanzar los 60 votos necesarios.

La enmienda de Sasse fue promovida también por sus colegas Rick Scott (Florida), Lindsey Graham (Carolina del Sur) y Tim Scott (Carolina del Sur).

“Tengo muchas reservas acerca de muchas disposiciones de este proyecto de ley que son contrarias a todo lo que creo, pero enfrentamos una crisis y esta es la única opción para obtener ayuda inmediata para las pequeñas empresas y los trabajadores desempleados”, sostuvo el senador Rick Scott.

Senado federal aprueba histórico proyecto de estímulo económico by El Nuevo Día on Scribd

El proyecto de estímulo económico permite incrementar en $600 semanales, durante ocho semanas, los beneficios por desempleo de las personas que pierden su trabajo a causa del coronavirus. Republicanos indicaron que ese lenguaje desincentiva que trabajadores de la salud con salarios bajos y otros empleados de empresas esenciales permanezca en sus trabajos en momentos de riesgo personal.

“Esas no son las enfermeras que yo conozco”, dijo, por su parte, el senador demócrata Ron Wyden (Oregón).

El senador independiente y precandidato presidencial demócrata Bernie Sanders (Vermont) había advertido que si por querer quitarle unos beneficios adicionales a los desempleados se hubiese aprobado la enmienda republicana, hubiese buscado frenar la medida para exigir que se revisaran los subsidios a las grandes corporaciones.

Antes de la votación el senador demócrata Chris Van Hollen (Maryland) objetó que la mayoría republicana hubiese colocado a Washington D.C. en el mismo fondo de estabilización fiscal de $3,000 millones con Puerto Rico, Islas Vírgenes estadounidenses, Samoa americana, Guam y las Islas Marianas del Norte.

Bajo la legislación, el Secretario del Tesoro tendrá discreción para distribuir ese fondo que puede estar accesible para la capital estadounidense, Puerto Rico y los demás territorios.

Van Hollen indicó que teme que pese a que Washington D.C. aporta más dinero al fisco estadounidense que 22 estados, el hecho de que Puerto Rico tiene cinco veces más población, limite el acceso de la capital federal, sus vecinos, a fondos de emergencia.

El plan de estímulo económico incluye $377,000 millones en asistencia a pequeños empresarios, $250,000 millones para fortalecer el programa de desempleo y $500,000 millones para rescatar a las corporaciones más golpeadas por la nueva emergencia, como las aerolíneas.

Además del acceso al fondo de estabilización de emergencia por el cual la Isla pudiera acceder a cientos de millones de dólares, siempre y cuando supere la burocracia del gobierno de Donald Trump, la medida autoriza al Secretario de Agricultura de EE.UU. a distribuir entre Puerto Rico, Samoa americana y las Islas Marianas del Norte hasta $200 millones en asistencia alimentaria.

Esas dos propuestas con asignaciones específicas para Puerto Rico fueron impulsadas a través del proyecto que presentaron los demócratas de la Cámara de Representantes. Tanto la gobernadora Wanda Vázquez Garced como la comisionada González habían solicitado $1,270 millones en asistencia alimentaria.

La gobernadora Vázquez Garced, además, había pedido agregar al proyecto la legislación aprobada en enero por los demócratas de la Cámara baja que asignaría principalmente a la Isla $4,890 millones para mitigar los daños causados por los terremotos a principios de año.

La legislación de estímulo económico permitiría enviar un cheque de hasta $1,200 a individuos con ingresos de hasta $75,000 y de $2,400 en el caso de los matrimonios con ingresos de hasta $150,000. También se añadirán $500 por cada niño dependiente.

El ‘reembolso’ federal se reduce en $5 por cada $100 para los contribuyentes que tuvieron ingresos de $75,000 o más, hasta desaparecer para los individuos que tuvieron ingresos de más de $99,000. La reducción en el caso de los matrimonios comienza a partir de los $150,000 y se extingue al alcanzar los $198,000.

El gobierno federal utilizará como base para encontrar a las personas el número de seguro social o las planillas contributivas sobre los ingresos de 2019. Si la persona no ha rendido la planilla de 2019, entonces se utilizará la de 2018.

Todo el que tiene un número de seguro social debe recibir el cheque, incluidos jubilados, veteranos y beneficiarios de programas de bienestar social.

En el caso de Puerto Rico – como se hizo cuando los cheques enviados tras la crisis financiera, en 2008 y 2009-, el Departamento de Hacienda deberá presentar un plan para precisar como distribuirá el dinero.

En el caso de los contribuyentes de EE.UU., la meta del secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, es que los cheques sean depositados automáticamente a la mayoría de las personas en tres semanas.

La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, sostuvo que las conversaciones entre el Tesoro y el Departamento de Hacienda en torno a cómo será el trámite de los pagos a los ciudadanos en la Isla ya está en marcha.

Por medio de la medida, empresas de 500 empleados o más – incluidas las de Puerto Rico-, podrán solicitar préstamos de emergencia para pagar hasta ocho semanas del sueldo de un empleado. Los préstamos podrán solicitarse tan pronto como la semana próxima, según el secretario Mnuchin.

Si la persona utilizó el préstamo para pagar desde el 15 de febrero hasta el 30 de junio la nómina, hipoteca, renta o utilidades, esa porción pudiera ser perdonada por el gobierno federal. “Lo mismo ocurre si el patrono reincorporó a empleados”, afirmó la comisionada González, quien sostuvo que los préstamos se podrán conceder, garantizados por el gobierno federal, a través de los bancos de la Isla.

Según la comisionada González, la legislación contempla una moratoria de dos años en los pagos de préstamos federales.

El proyecto de ley destina $250,000 millones para fortalecer los programas de desempleo en Estados Unidos y sus territorios, como Puerto Rico, lo que permite aumentar, según el texto de la legislación, hasta en $600 los beneficios por desempleo hasta el 30 de junio de 2020, financiados por el gobierno federal.

El proyecto autoriza reinsertar en los beneficios por desempleo a los que agotaron las 39 semanas reglamentarias e integrara los que trabajanpor cuenta propia.

El acuerdo bipartidista sobre la legislación fue alcanzado en horas de la madrugada del miércoles. “Esta es una inversión que alcanza el nivel de una guerra”, indicó el republicano McConnell, quien como líder de la mayoría republicana encabezó los cinco días de borrascosas negociaciones.

Schumer, el líder de la minoría demócrata en el Senado, destacó, entre otras cosas, una asignación de $150,000 millones para asistir a hospitales, centros de salud y adquirir suministros médicos. De ese apartado, los hospitales recibirán $100,000 millones.

“Hay un Plan Marshall para nuestros hospitales y necesidades médicas.”, afirmó el senador demócrata en el hemiciclo legislativo.

Los demócratas habían objetado que el Secretario del Tesoro pudiera tener amplia discreción a la hora de otorgar la asistencia a los gobiernos locales y los subsidios a corporaciones.

Pero, Schumer afirmó que, con respecto a la asistencia a las corporaciones, “cada documento de préstamo será público y se pondrá a disposición del Congreso muy rápidamente, para que podamos ver a dónde va el dinero, cuáles son los términos y si es justo".

Bajo el proyecto del Senado, el rescate financiero a las aerolíneas alcanzará los $50,000 millones. Las empresas podrán pedir préstamos o aceptar que el gobierno invierta en la aerolínea, adquiriendo parte de la compañía.

El secretario Mnuchin ha señalado que el proyecto de estímulo económico debe ayudar a mitigar la emergencia durante las próximas 10 a 12 semanas, pese a que el presidente Donald Trump dice que – contrario a la voz de los expertos en el área de la salud-, que quiere un retorno a la normalidad en los comercios para el 12 de abril.

Según los informes de la Universidad John Hopkins, en Estados Unidos se habían confirmado hasta esta tarde más de 61,000 casos positivos de coronavirus – casi la mitad en Nueva York-, de los que habían muerto por lo menos 869 personas.

Previo a la votación final en el Senado, McConnell afirmó que “debemos continuar orando por cada uno de nosotros, por todas nuestras familias y por nuestro país”. Ante la emergencia que vive Estados Unidos, McConnell decretó un receso del Senado hasta el 20 de abril.

Los cuatro senadores que no votaron están en cuarentena, y uno de ellos, Rand Paul (Kentucky), dio positivo al coronavirus.


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