Fotografía de archivo del 20 de junio de 2018, del presidente Donald Trump entregando la pluma que utilizó para firmar una orden ejecutiva para poner fin a la separación de familias migrantes a la secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen. (AP) (semisquare-x3)
Fotografía de archivo del 20 de junio de 2018, del presidente Donald Trump entregando la pluma que utilizó para firmar una orden ejecutiva para poner fin a la separación de familias migrantes a la secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen. (AP)

El presidente Donald Trump sostiene que dos niños guatemaltecos que murieron este mes bajo custodia estadounidense ya estaban "muy enfermos" cuando llegaron, pero ambos menores migrantes pasaron los exámenes de salud iniciales de los agentes en la frontera con México.

En Guatemala, la madre de Felipe Gómez Alonzo, de 8 años, que murió en Nochebuena, dijo a The Associated Press el sábado que su hijo estaba sano cuando inició su travesía compañía de su padre con la esperanza de emigrar a Estados Unidos.

Los demócratas criticaron a Trump por tuitear el sábado que las políticas de inmigración demócratas fueron las responsables de las muertes. En tanto, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, visitó a autoridades médicas de la Patrulla Fronteriza en Arizona y Texas, en medio de promesas de exámenes de salud adicionales para los niños migrantes.

La madre de Felipe, Catarina Alonzo, dijo a The Associated Press que su hijo le decía que se sentía bien cada vez que él y su padre llamaban a casa durante su viaje. Habló con periodistas de AP en el hogar de su familia, en la remota localidad de Yalambojoch, Guatemala. Su hijastra, Catarina Gómez, tradujo de la lengua indígena Chuj al español.

Alonzo dijo que la última vez que habló con Felipe estaba en México y frente a la frontera con Estados Unidos y le dijo que estaba comiendo pollo. Su localidad se ubica en el municipio de Nentón en la provincia de Huehuetenango, a unos 400 kilómetros al oeste de la Ciudad de Guatemala.

Trump, cuyo gobierno ha sido fuertemente criticado por los decesos, culpó en Twitter a los demócratas "y sus patéticas políticas migratorias que permiten que las personas realicen el largo viaje pensando que pueden ingresar ilegalmente a nuestro país".

También informó que ambos niños "estaban muy enfermos antes de que ser entregados a la Patrulla Fronteriza".

Sus tuits fueron los primeros comentarios sobre el deceso de Jakelin Caal, una niña guatemalteca de 7 años que murió el 8 de Diciembre y el fallecimiento de Felipe.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus iniciales en inglés) emitió detallados comunicados sobre los decesos de ambos niños.

Una inspección inicial a Jakelin "no reveló evidencia de problemas de salud", dijo la CBP el 14 de diciembre. No fue sino varias horas después que el padre de Jakelin, Nery Caal, les informó a los agentes que ella estaba "enferma y vomitando", dijo la dependencia. Abogados de la familia Caal también han negado las afirmaciones de que Nery "no le dio agua en varios días", como escribió Trump.

El martes, la CBP dijo que los agentes realizaron 23 inspecciones a Felipe y su padre durante los primeros dos días que estuvieron detenidos. El padre de Felipe, Agustín Gómez, dijo a un funcionario guatemalteco que el niño comenzó a presentar síntomas la mañana del lunes, el día en que murió.

A pesar de la declaración de Trump de que los demócratas eran responsables por sus "patéticas" políticas migratorias, al menos una de las leyes que su gobierno culpa -una legislación que impide la deportación inmediata de niños sin compañía de un adulto provenientes de países centroamericanos- fue promulgada en 2008 por el presidente republicano George W. Bush.

Los demócratas criticaron los tuits del presidente: "Manchó el recuerdo de Jakelin y volvió a traumar a su familia propagando mentiras de las causas de su muerte", dijo el representante federal por Texas Joaquin Castro.

Las declaraciones de Trump del sábado ocurrieron el mismo día en que la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, visitaba Yuma, Arizona, donde se reunió con funcionarios fronterizos y personal médico. A través de un comunicado, informó que "el sistema evidentemente está rebasado y debemos trabajar juntos para atender esta crisis humanitaria y proteger a las poblaciones vulnerables". Llamó al Congreso a "actuar con urgencia".

Su oficina dijo que fue informada el viernes en El Paso, Texas, de la "reciente institución de análisis médicos secundarios y una evaluación de salud inicial más rigurosa para los migrantes".

El alcalde de El Paso, Dee Margo, dijo que se reunió con Nielsen y el sábado informó a CNN que está de acuerdo con ella de que las políticas migratorias están "fracturadas".

"El Paso lidia con los síntomas como resultado de la falta de fortaleza en Washington, en ambos lados, para lidiar con nuestras políticas migratorias", dijo Margo, un republicano.

Felipe y Agustín Gómez fueron aprehendidos por agentes fronterizos el 18 de diciembre cerca del puente Paso del Norte, que conecta El Paso con Ciudad Juárez, en México, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus iniciales en inglés). Ambos estuvieron detenidos en el centro de procesamiento del puente y luego en la oficina de la Patrulla Fronteriza en El Paso, hasta que alrededor de la 1 de la madrugada del domingo fueron trasladados a unas instalaciones en Alamogordo, Nuevo México, a unas 90 millas de distancia.

Después de que un agente se percató que Felipe estaba tosiendo, padre e hijo fueron transportados a un hospital en Alamogordo, donde al niño se le diagnosticó resfriado, con fiebre de 103 Fahrenheit, agregó la CBP.

Felipe quedó en observación durante 90 minutos, se le recetó amoxicilina e ibuprofeno y se le dio de alta, pero horas después se sintió mal y reingresó al hospital. Falleció poco antes de la medianoche del lunes.

Una autopsia mostró que Felipe tenía influenza, informaron autoridades de Nuevo México el jueves por la noche, pero es necesario efectuar más exámenes antes de que pueda definirse de qué murió.

El comisionado de la CBP Kevin McAleenan dijo esta semana que antes de este mes no había muerto ningún niño en custodia de la dependencia en más de una década.

Un día antes, Trump amenazó en Twitter con recortar la ayuda a El Salvador, Guatemala y Honduras. Ha hecho advertencias similares en el pasado, sin tomar medidas.

El gobierno de El Salvador rechazó las afirmaciones de Trump de que no hace lo suficiente para frenar la migración hacia Estados Unidos. El país centroamericano informó que ha realizado mejoras económicas y sociales para atacar las raíces del fenómeno migratorio.

En un comunicado difundido el sábado, el gobierno salvadoreño informó que ha realizado una campaña en medios de comunicación y ha hecho constantes llamados a la población a no arriesgar sus vidas y las de sus familias, especialmente si se trata de niñas, niños y adolescentes. Afirma que la migración en el país ha caído considerablemente.


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