Washington - Con las muertes por coronavirus aproximándose a las 100,000 en Estados Unidos, el presidente Donald Trump dedicó buena parte del pasado fin de semana a jugar golf y tratar de revivir teorías conspiratorias desacreditadas.
En su agenda tuitera también estuvo amenazar al gobernador de Carolina del Norte, el demócrata Roy Cooper, con llevarse la convención presidencial republicana, prevista para agosto, a otro estado si no garantiza pronto una plena reapertura de la economía y las actividades públicas en su estado.
El lunes, como es tradición, conmemoró a los caídos en las guerras en que ha participado Estados Unidos, pero sin dejar de lanzar ataques en contra del exvicepresidente Joseph Biden y defender su trabajo durante la emergencia del coronavirus.
El mismo fin de semana en que Trump quiso dar la apariencia de que tenía el poder para ordenar a los gobernadores permitir las misas presenciales, el presidente dedicó lasrgas horas del sábado y el domingo a jugar golf en su campo de Sterling, Virginia, a 29 millas de la capital.
“Se han perdido casi 100,000 vidas y decenas de millones están sin trabajo. Mientras tanto, el presidente pasó el día jugando al golf", indicó el sábado en la tarde, en un tuit, el exvicepresidente Joseph Biden, el virtual candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos.
Trump – quien no utilizó mascarillas-, dijo que los medios de comunicación y la oposición política no toman en cuenta que no jugaba al golf desde hace “casi tres meses” – la última vez había sido el 8 de marzo-, y que era su forma de “ejercitarse”.
Mientras Trump jugaba al golf, la coordinadora del grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre el coronavirus, Deborah Birx, avivó el domingo su llamamiento para que los ciudadanos que salieron a disfrutar del fin de semana largo tomaran medidas de seguridad, como las mascarillas, y mantuvieran una distancia física de por lo menos seis pies.
Trump fue un duro crítico de que el presidente Barack Obama jugara golf periódicamente. Incluso, cuestionó, en 2014, que Obama se fuera a jugar golf en momentos en que se conocía del segundo caso de ébola en Estados Unidos.
“Hay momentos para jugar golf y momentos para no jugar golf. Envía un mensaje equivocado”, sostuvo Trump en 2014. Durante la campaña de 2016 sostuvo que iba a trabajar para los estadounidenses, no a jugar golf.
Según el periodista radial de CBS Mark Knoller, para finales de mayo de 2012, el presidente Obama había jugado golf 98 días. Knoller indicó que ha contado 248 días en que Trump ha jugado al golf en los 40 meses de su presidencia.
CNN, por su parte, calcula que el presidente Trump ha dedicado 266 días al juego de golf.
Por medo de su cuenta de Twitter, Trump ha revivido, además, la discusión sobre la muerte hace 19 años de una ayudante del ex congresista republicano Joe Scarborough, ahora presentador de la cadena MSNBC.
Lori Kaye Klausutis, quien tenía 28 años, fue hallada muerta el 20 de julio de 2001 en la oficina de distrito que tenía Scarborough en Fort Walton Beach (Florida).
Scarborough se encontraba ese día en Washington D.C., según la investigación oficial.
La autopsia reveló que Klausutis se desmayó a causa de una condición cardíaca y se dio un golpe en la cabeza con un escritorio de la oficina.
Sin evidencia alguna, Trump – a quien Scarborough critica continuamente en su programa-, tuiteó que debe cuestionarse si el presentador de televisión se escapó de una acusación por asesinato.
“¿Se salió con la suya? Algunas personas piensan que sí…Mucho interés en esta historia del sicópata Joe Scarborough”, tuiteó Trump durante el fin de semana.
Scarborough ha expresado alarma de que Trump busque atacarle de esa forma.
“Es una persona enferma”, dijo la copresentadora y esposa de Scarborough, Mike Brzezinski, sobre Trump, según The Washington Post.
Hoy, en el diario The New York Times, T.J. Klausutis, viudo de la que fuera asistente de Scarborough, publicó un artículo de opinión en el que exhortó al presidente de Twitter, Jack Dorsey, a eliminar los mensajes de Trump sobre su esposa.
“El presidente de los Estados Unidos ha tomado algo que no le pertenece: el recuerdo de mi esposa muerta y lo pervirtió para obtener ganancias políticas. Mi esposa merece algo mejor”, indicó Klausutis, consternado, por la conducta de Trump.