La inconformidad con el acuerdo no se hizo esperar por parte de cientos de personas que, por 113 días consecutivos, han acudido a una plaza en Louisville, conocida como la “Plaza de la Injusticia”, para protestar por la muerte de Breonna Taylor. (The Associated Press)

Louisville, Kentucky - La ciudad de Louisville pagará $12 millones a la familia de Breonna Taylor con $12 millones y prometió llevar a cabo una serie de reformas de los procedimientos policiacos como parte de un acuerdo fuera de corte al que llegaron las partes meses despúés de la muerte de la mujer a manos de oficiales que llevaron a cabo una orden de allanamiento en marzo.

No obstante, la madre de Taylor y otras organizaciones que llevaron a capítulo al departamento policial resaltaron que todavía resta mucho por hacer para combatir la injusticia racial en los Estados Unidos.

“Por favor, les pedimos que sigan diciendo su nombre”, dijo Tamika Parker, madre de Taylor, durante una conferencia de prensa.

La muerte de Taylor desató protestas en Louisville que duraron meses y que avivaron la discusión de radicar cargos contra oficiales involucrados en la muerte de civiles. El fiscal Daniel Cameron mantiene una investigación activa desde que ocurrió el incidente el pasado 13 de marzo.

“No puedo imaginarme el dolor que siente la señora Palmer, y lamento muchísimo la muerte de Breonna”, resaltó el alcalde de Louisville, Greg Fischer, en la conferencia en la que se anunció el acuerdo.

Ubicada a unos cuantos pies de distancia de Fischer, Palmer sostuvo que las reformas no son suficientes.

“No podemos perder el enfoque sobre la verdadera meta, pero una vez dicho eso, es tiempo de dar el próximo paso y radicar cargos criminales porque Breonna se merece eso y mucho más. Pese a ser un día de gran importancia, es solo el principio del camino para brindarle justicia total a Breonna”, enfatizó Palmer.

La demanda acusaba a la policía de Louisville de utilizar información incorrecta para obtener una orden de allanamiento sin la necesidad de obtener el consentimiento de los ocupantes de una residencia. Taylor y su novio, Kenneth Walker, estaban durmiendo cuando los oficiales llegaron a su apartamento y Walker dijo que disparó a los oficiales una sola vez pensando que eran intrusos que intentaban entrar a la fuerza.

Investigadores indicaron que los oficiales abrieron fuego en respuesta a la agresión y alcanzaron a Taylor con varios projectiles que le causaron la muerte. La policía no encontró drogas durante el allanamiento.

La inconformidad con el acuerdo no se hizo esperar por parte de cientos de personas que, por 113 días consecutivos, han acudido a una plaza en Louisville, conocida como la “Plaza de la Injusticia”, para protestar por la muerte de Taylor. Algunos opinaron que la cifra ofrecida por la vida de Taylor fue demasiado baja, y calificaron la promesa de reformar a la policía como “muy poco y demasiado tarde".

“Definitivamente es muy poco. No puedes ponerle un precio a la vida de una mujer que no sabe si se levantará al día siguiente o si será asesinada”, resaltó Holly McGlawn.

“Justicia atrasada es justicia denegada”, añadió Shameka Parrish-Wright. “He escuchado disculpas ahora que debieron ofrecerse desde el primer día”.

Palmer salió de la conferencia en compañía de uno de sus abogados, Ben Crump, y luego asistió a la protesta organizada en la plaza cercana. La madre de Taylor observó las obras de arte que muestran a su hija y luego dijo “presión aplicada”, un término que Taylor utilizaba al tratar pacientes en su faceta de paramédico.

Crump indicó que el acuerdo de $12 millones es el más grande otorgado por un incidente en que la policía mató a una mujer negra.

El acuerdo incluye reformas para modificar como oficiales ejecutan ordenes de allanamiento, sostuvo Fischer.

Otras reformas incluyen la promesa de construir relaciones comunitarias mediante la creación de un programa de crédito residecial para que oficiales puedan adquirir residencias en comunidades de bajos recursos, se alentará a los oficiales a prestar hasta dos horas de servicio voluntario pagado cada dos semanas en las comunidades que patrullan, y el ayuntamiento rastreará y dará seguimiento a incidentes de uso de fuerza y querellas de ciudadanos radicados contra personal de la uniformada.

La ciudad ya prohibió la expedición de órdenes de allanamiento sin consentimiento de sus ocupantes y bautizó la ley con el nombre de Taylor. Este tipo de órdenes usualmente se otorgan en casos de narcotráfico por temor a que los ocupantes puedan destruir la droga antes de la entrada de los oficiales.

Fischer despidió al comisionado Steve Conrad en junio y nombró a Yvette Gentry como comisionada interina. Gentry es la primera mujer negra nombrada comisionada de un departamento de casi 1,200 oficiales. El departamento también despidió a Brett Hankinson, uno de los tres oficiales que disparó hacia el apartamento de Taylor. Sin embargo, Hankinson apeló su despido.