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El juicio político contra Trump en el Senado podría comenzar tan pronto como en enero del próximo año. (AP)
El juicio político contra Trump en el Senado podría comenzar tan pronto como en enero del próximo año. (AP)

Washington - Tan pronto como el jueves, el Comité de lo Jurídico de la Cámara de Representantes de Estados Unidos puede aprobar dos cargos de destitución en contra del presidente Donald Trump, quien ha sido formalmente imputado de abusar de su poder y obstruir la investigación del Congreso sobre las presiones que ejerció sobre el gobierno de Ucrania en busca de un beneficio político y personal.

De aprobar el comité los cargos presentados hoy, como se prevé, el debate pasará la semana próxima ante el pleno de la Cámara baja, que puede ordenar, por solo la tercera ocasión en la historia, un juicio político contra un presidente de Estados Unidos.

La sesión de votación en el Comité de lo Jurídico va a comenzar en la noche del miércoles (8:00 p.m. hora de San Juan), aunque continuará el jueves.

Aunque también investigó por meses las actuaciones de Trump con respecto a la interferencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016, el liderato demócrata de la Cámara baja limitó los cargos a los hallazgos sobre Ucrania.

“El presidente (Trump) usó el poder de su oficina contra un país extranjero para corromper nuestras próximas elecciones. Es una amenaza continua para nuestra democracia y seguridad nacional”, dijo la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi (California), quien encabezó una conferencia de prensa esta mañana en el salón Rayburn, la antesala de su oficina del Capitolio.

Pelosi sostuvo que hoy es un día “muy triste, solemne”. “Hubiese querido que las actuaciones del presidente no lo hubiesen hecho necesario”, afirmó.

Jerrold Nadler, presidente del Comité de lo Jurídico, afirmó que “nadie está por encima de la ley, ni siquiera el presidente” de Estados Unidos y que las actuaciones de Trump representaron un “abuso de poder al presionar a Ucrania para ayudar a su campaña reeleccionaria”.

El liderato demócrata centró los cargos en que Trump ejerció presión sobre el presidente de Ucrania para frenar asistencia militar y una reunión oficial en la Casa Blanca, un cambio de que anunciara investigaciones en contra del ex presidente Joseph Biden, su hijo Hunter, la empresa de gas Burisma y la teoría infundada de ese país de Europa del Este, interfirió con las elecciones estadounidenses de 2016.

Biden es uno de los principales aspirantes demócratas a la candidatura presidencial.

Al basar los cargos en el caso de Ucrania, los demócratas dejaron a un lado el debate que tuvieron internamente en torno a si incluía una imputación de obstrucción de la justicia, por las ocasiones en que buscó evitar la investigación del FBI y un fiscal especial sobre la interferencia rusa con las elecciones estadounidenses de 2016.

En su informe, el fiscal especial Robert Mueller había dejado en manos del Congreso determinar si 10 incidentes constituyeron obstrucción de justicia de parte del presidente Trump en torno a la investigación sobre Rusia.

Aunque los demócratas tienen el control de la Cámara y solo necesitan mayoría simple para aprobar los cargos de destitución, los republicanos tienen la mayoría del Senado, 53 a 47, y allí se necesitan dos tercios de los votos para sacar a un presidente de Estados Unidos de su puesto.

Por ello, aunque la Cámara baja ordene el juicio, político en este momento el presidente Trump tiene los votos para permanecer en la Casa Blanca.

Como una posible forma de acentuar que las cosas seguirán su curso, una hora después de presentarse formalmente los cargos de destitución, los demócratas de la Cámara de Representantes y la Casa Blanca anunciaron un acuerdo para aprobar el tratado revisado de libre comercio de Norteamérica.

El juicio político en el Senado puede tener lugar en enero, luego del receso de Navidad y antes de que en febrero den inicio las primarias presidenciales estadounidenses.

Los cargos formales fueron anunciados en una conferencia de prensa encabezada por Pelosi, y los presidentes de los comités que principalmente han investigado a Trump, incluidos Adam Schiff, de la Comisión de Asuntos de Inteligencia, y Nadler.

Trump está cerca de ser el tercer presidente de Estados Unidos en tener que enfrentarse a un juicio político en el Senado. Antes que él fueron a un juicio político, aunque no hubo los votos para destituirlos, Bill Clinton (1999) y Andrew Johnson (1868). Un cuarto, Richard Nixon, renunció en 1974 antes de comenzar un proceso de destitución.

“Por meses, Nancy Pelosi dijo que no iría hacia delante con un proceso de destitución porque era demasiado divisivo. Es divisivo y solo los demócratas lo impulsa, pero de todos modos lo va a hacer”, indicó Brad Parscale, director de campaña del presidente Trump.

Stephanie Grisham, portavoz de la Casa Blanca, sostuvo en una entrevista que esperaban que los cargos “fueran cuatro o cinco”.

El líder de la minoría republicana en la Cámara baja, Kevin McCarthy (California), sin entrar en los detalles de las alegaciones en contra de Trump, afirmó que desde su elección, los demócratas han tenido como misión buscar su destitución.

“Este presidente no ha hecho nada que amerite su destitución. Espero que el Congreso nunca repita lo que está haciendo hoy”, sostuvo McCarthy.

El senador independiente Bernie Sanders (Vermont), precandidato presidencial demócrata, sostuvo que el proceso de destitución era necesario. “Donald Trump es el presidente más corrupto de la historia, y debe rendir cuentas”, indicó.

El Comité de lo Jurídico llevó a cabo el lunes una sesión destinada a revisar la evidencia que apunta a que el presidente Trump abusó de su poder al reclamar investigaciones políticas de beneficio personal y político para ejercer actos oficiales en torno a Ucrania.

En la audiencia, se examinaron las pruebas sobre los hechos que obtuvieron los comités de Asuntos de Inteligencia, de Investigaciones y Reforma Gubernamental, y de Asuntos Exteriores, y las bases constitucionales para destituir un presidente que fueron analizadas la semana pasada ante el Comité de lo Jurídico.

El lunes, Daniel Goldman, director de Investigaciones del Comité de Asuntos de Inteligencia, hizo un resumen de la prueba que obtuvo esa comisión, incluida la llamada del 25 de julio pasado en que Trump le pidió de favor al presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky, investigar a los Biden, Burisma y la infundada interferencia  de Ucrania  en las elecciones estadounidenses de 2016, cuando el gobernante ucraniano le habló de la asistencia militar de $391 millones que estaba pendiente y una reunión en la Casa Blanca.

Goldman revivió los testimonios más importantes, como el del embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Gordon Sondland, queien confirmó que el presidente Trump le cuestionó sobre las investigaciones solicitadas para conceder una reunión en la Casa Blanca a Zelensky.

Sondland fue una de las voces que declararon ante el Comité de Asuntos de Inteligencia, convencido de que el freno a la ayuda militar –la cual no se liberó hasta conocerse la querella de un denunciante anónimo sobre la llamada  entre Trump y Zelensky– estaba vinculado a las investigaciones solicitadas por el presidente de Estados Unidos.